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El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha compadecido este martes ante la Asamblea Nacional y ha aceptado suspender la reforma de las pensiones para evitar la caída de su Gobierno, una decisión que muchos no se esperaban. La polémica ley, que retrasaba la edad de jubilación de los 62 años a los 64, fue aprobada por decreto en 2023. De esta manera, Lecornu tiene más posibilidades de salir airoso de las dos mociones de censura, una presentada por la extrema derecha de Marine Le Pen y la otra por la izquierda radical de Francia Insumisa, que se votan este jueves.

Foto: Teresa Suarez / EFE

Arundhati Roy se dio a conocer en todo el mundo con su primera novela, "El dios de las pequeñas cosas". Ahora, la autora india regresa con "Mi refugio y mi tormenta", un libro en el que habla sobre la tormentosa relación con su madre... Huyó de ella con solo 17 años pero descubrió que nunca podría escapar de su influencia.

El presidente estadounidense, Donald Trump, siempre ha sabido aprovechar su minuto de gloria, y es indudable que el lunes tuvo un día entero para convertirse en el centro de atención. "Un día monumental en la historia del mundo, más allá de Oriente Próximo". Así se refirió a la jornada en la que se apropió de "una paz gloriosa y largamente esperada" en Gaza y en el resto de la región.

Trump devolvió las loas con elogios hacia algunos y reveses para otros. De la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, destacó que era joven y bella; en cambio, a su homólogo británico, Keir Starmer, lo dejó con la palabra en la boca. Entre todos los presentes invitados a la firma del acuerdo, Trump solo admitió de forma enigmática que "hay dos que no me gustan, pero no diré quiénes. Nunca podrán adivinarlo".

Foto: STEFANI REYNOLDS

En los últimos dos años de masacre en Gaza, han sido pocas, por no decir ninguna, las veces que israelíes y palestinos han compartido motivos para celebrar. Sin embargo, el anuncio de alto el fuego y el intercambio de rehenes y prisioneros lo han hecho posible. Con todo, y pese a los grandes de anuncios del presidente estadounidense, Donald Trump, el acuerdo firmado el lunes en Egipto no es más que una declaración de intenciones.

Sobre el terreno, y ante el retroceso de las tropas israelíes, Hamás ha retomado el control y ha ajustado cuentas con milicias rivales. También ha condicionado su desarme, uno de los puntos de la segunda fase del acuerdo, a la retirada total de las tropas israelíes, que siguen ocupando más de la mitad de la Franja. De momento, el alto el fuego puede ser tan frágil como el firmado con Hizbulá en noviembre del año pasado.

Foto: EYAD BABA/AFP

Aunque solo ve escombros y destrucción en Ciudad de Gaza, Saheed ve el plan de paz como una pequeña esperanza. "Espero que nos de seguridad, estabilidad y reavive la economía porque estamos cansados", asegura. Sin embargo, otros, como Ramzi, no lo ven de la misma manera. "Ese acuerdo solo beneficia a Israel, seguiremos oprimidos", dice. Ahmed, que vive en una mísera tienda de campaña en mitad de la nada espera que el alto el fuego sirva para que los gazatíes vuelvan a sus hogares, pero lo que encuentran al llegar es todo menos hogar.

Foto: Eyad BABA / AFP

Diego Checa, doctor en Historia y especialista en paz internacional y gestión de conflictos de la Universidad de Granada, ha visitado Mediodía RNE para analizar las cuestiones que se plantean tras la firma del acuerdo de paz entre Hamás e Israel. El experto asegura que "esta paz podría durar si existiera voluntad política por parte de la comunidad internacional de hacerla respetar". La cuestión es que "plantea los mismos problemas que presentaba la paz que se intentó cerrar en el proceso de Oslo y en años posteriores", una paz basada en la idea de la construcción de un Estado palestino democrático junto al Estado de Israel. Checa cuestiona la capacidad de decidir de la población palestina por parte de la comunidad nacional: "Es una paz impuesta". Afirma que desde el ámbito internacional tienen que "hacer valer las instituciones y los acuerdos a los que se alcanzan" y concluye que mientras no sea capaz de evitar que Israel no cumpla con los compromisos para alcanzar una "paz justa, duradera y aceptable por todos", "la paz tiene muchos problemas para mantenerse".

Donald Trump ha abandonado Egipto tras la firma del acuerdo de paz entre Hamás e Israel que en una primera fase ha detenido la masacre en Gaza. Lo ha hecho sin comprometerse a la creación de los dos Estados como solución. En Las Mañanas de RNE hemos hablado con Husni Abdel Wahed, embajador de Palestina en España, que ha resaltado "la importancia de detener el genocidio que ha costado la vida de centenares de miles de palestinos", pero a la vez insiste en la relevancia de que se cumpla del todo lo pactado en la primera fase que, según el embajador, "falta mucho" y reconoce que no sabe si realmente estamos hablando de "un plan de paz".

Husni Abdel Wahed afirma que esta situación "se trata de Palestina, pero a la vez no se trata de Palestina": "Queda latente que se puede volver a cometer un nuevo genocidio en contra del pueblo palestino. En Cisjordania sigue el genocidio por goteo, no se ha detenido en absoluto", denuncia. Asegura que en la Franja de Gaza aún permanece el Ejército israelí y lo hará "el tiempo que estime conveniente". "Esto lo ha hecho Trump por Israel y es un salvavidas de su parte, se preocupa más por Israel que el propio Netanyahu", sostiene que el presidente estadounidense es el único que tiene la capacidad de detenerlo. Insististe que la única solución posible es ir al fondo del problema, "la ocupación israelí de Palestina, la implementación del Estado de Palestina", concluye.