Venezuela tiene la mayor reserva de petróleo del mundo, hasta el 17 por ciento del crudo. Donald Trump asegura que el país latino entregará a EEUU entre 30 y 50 millones de barriles. Este jueves ejecutivos de empresas petroleras visitarán la Casa Blanca para establecer futuras estrategias.
El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, José Manuel Albares, ha defendido en Las Mañanas de RNE el papel de España como “puente” en la crisis venezolana y ha reiterado la disposición del Gobierno a facilitar una mediación “siempre que las partes lo consideren útil”. España, ha subrayado, apuesta por “un diálogo amplio entre gobierno y oposición, una solución pacífica, democrática y genuinamente venezolana”, y rechaza cualquier vía de fuerza o injerencia externa. “El papel de España en América Latina nunca es incendiar fuegos, es unir actores”, ha afirmado, recordando además los fuertes vínculos humanos entre ambos países.
Albares ha sido especialmente contundente al reivindicar el derecho internacional frente a actuaciones unilaterales y a intereses sobre los recursos naturales de Venezuela. “Los recursos naturales son parte de la soberanía de un Estado. Los recursos de Venezuela son del pueblo venezolano”, ha señalado, advirtiendo de que lo ocurrido en Caracas es “un precedente muy peligroso para el orden mundial basado en reglas”. En este contexto, ha alertado también sobre cualquier intento de cambiar fronteras por la fuerza, y ha sido tajante al referirse al intento estadounidense de apropiarse de Groenlandia: “Los territorios no cambian de mano caprichosamente” y “hay un pueblo groenlandés que se ha expresado claramente y tiene derecho a decidir”, ha subrayado, mostrando la plena solidaridad de España con Dinamarca.
En clave europea, el ministro ha defendido un “rearme moral” y un salto hacia una mayor soberanía política, económica y estratégica de la UE ante los desafíos globales, desde Ucrania hasta las tensiones geopolíticas con Estados Unidos, Rusia o China. “Una agresión es una agresión, la haga quien la haga”, ha afirmado, insistiendo en que el problema de la seguridad europea “no son los aliados, es la agresión rusa”. Para Albares, el momento actual exige una Europa más unida y con voz propia: “El multilateralismo no es una idea bonita, es la base de las relaciones pacíficas y estables entre Estados”.
El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, José Manuel Albares, ha defendido en Las Mañanas de RNE el papel de España como “puente” en la crisis venezolana y ha reiterado la disposición del Gobierno a facilitar una mediación “siempre que las partes lo consideren útil”. España, ha subrayado, apuesta por “un diálogo amplio entre gobierno y oposición, una solución pacífica, democrática y genuinamente venezolana”, y rechaza cualquier vía de fuerza o injerencia externa. “El papel de España en América Latina nunca es incendiar fuegos, es unir actores”, ha afirmado, recordando además los fuertes vínculos humanos entre ambos países.
Albares ha sido especialmente contundente al reivindicar el derecho internacional frente a actuaciones unilaterales y a intereses sobre los recursos naturales de Venezuela. “Los recursos naturales son parte de la soberanía de un Estado. Los recursos de Venezuela son del pueblo venezolano”, ha señalado, advirtiendo de que lo ocurrido en Caracas es “un precedente muy peligroso para el orden mundial basado en reglas”. En este contexto, ha alertado también sobre cualquier intento de cambiar fronteras por la fuerza, y ha sido tajante al referirse al intento estadounidense de apropiarse de Groenlandia: “Los territorios no cambian de mano caprichosamente” y “hay un pueblo groenlandés que se ha expresado claramente y tiene derecho a decidir”, ha subrayado, mostrando la plena solidaridad de España con Dinamarca.
En clave europea, el ministro ha defendido un “rearme moral” y un salto hacia una mayor soberanía política, económica y estratégica de la UE ante los desafíos globales, desde Ucrania hasta las tensiones geopolíticas con Estados Unidos, Rusia o China. “Una agresión es una agresión, la haga quien la haga”, ha afirmado, insistiendo en que el problema de la seguridad europea “no son los aliados, es la agresión rusa”. Para Albares, el momento actual exige una Europa más unida y con voz propia: “El multilateralismo no es una idea bonita, es la base de las relaciones pacíficas y estables entre Estados”.
El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, José Manuel Albares, ha defendido en Las Mañanas de RNE el papel de España como “puente” en la crisis venezolana y ha reiterado la disposición del Gobierno a facilitar una mediación “siempre que las partes lo consideren útil”. España, ha subrayado, apuesta por “un diálogo amplio entre gobierno y oposición, una solución pacífica, democrática y genuinamente venezolana”, y rechaza cualquier vía de fuerza o injerencia externa. “El papel de España en América Latina nunca es incendiar fuegos, es unir actores”, ha afirmado, recordando además los fuertes vínculos humanos entre ambos países.
Albares ha sido especialmente contundente al reivindicar el derecho internacional frente a actuaciones unilaterales y a intereses sobre los recursos naturales de Venezuela. “Los recursos naturales son parte de la soberanía de un Estado. Los recursos de Venezuela son del pueblo venezolano”, ha señalado, advirtiendo de que lo ocurrido en Caracas es “un precedente muy peligroso para el orden mundial basado en reglas”. En este contexto, ha alertado también sobre cualquier intento de cambiar fronteras por la fuerza, y ha sido tajante al referirse al intento estadounidense de apropiarse de Groenlandia: “Los territorios no cambian de mano caprichosamente” y “hay un pueblo groenlandés que se ha expresado claramente y tiene derecho a decidir”, ha subrayado, mostrando la plena solidaridad de España con Dinamarca.
En clave europea, el ministro ha defendido un “rearme moral” y un salto hacia una mayor soberanía política, económica y estratégica de la UE ante los desafíos globales, desde Ucrania hasta las tensiones geopolíticas con Estados Unidos, Rusia o China. “Una agresión es una agresión, la haga quien la haga”, ha afirmado, insistiendo en que el problema de la seguridad europea “no son los aliados, es la agresión rusa”. Para Albares, el momento actual exige una Europa más unida y con voz propia: “El multilateralismo no es una idea bonita, es la base de las relaciones pacíficas y estables entre Estados”.
En París los 35 integrantes de la llamada Coalición de Voluntarios, aliados de Ucrania, se han reunido con el objetivo de concretar las garantías de seguridad de cara a un hipotético alto el fuego. Tres días después del ataque de Estados Unidos y la detención de Nicolás Maduro, la situación sigue siendo de incertidumbre. Estaremos en Cúcuta, en la frontera de Colombia y Venezuela. También hablaremos de la nueva posición de María Corina Machado, ahora decidida prácticamente a darle el Nobel de la paz a Trump. Y no nos olvidamos de Groenlandia porque vuelve a estar en el centro del debate.
Además el asalto al capitolio por parte de seguidores de Donald Trump que se negaban a que se certificase el triunfo en las urnas de Joe Biden hace hoy cinco años.
Vamos a estar también en Suiza, para saber cómo avanzan las investigaciones del incendio ocurrido en Nochevieja que causó 40 muertos y 116 heridos; también en Alemania porque el canciller ha decidido centrar sus esfuerzos en mejorar la economía y en Italia, que ha acogido satisfactoriamente las medidas de la Comisión Europea para impulsar el apoyo a los agricultores, mientras se preparan para las delicadas negociaciones sobre el acuerdo comercial con Mercosur.
Y vamos a tener dos entrevistas: una con el abogado defensor de derechos humanos saharui Mhamed Hali y como hoy es el día de Reyes no queremos olvidarnos de quienes hacen mucho durante todo el año por la infancia así que también va a estar con nosotros la responsable de programas internacionales de UNICEF, Blanca Carazo.
Tras la operación militar estadounidense en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, la líder opositora María Corina Machado ha pedido la liberación de todos los presos políticos, un asunto que Donald Trump todavía no ha abordado con las autoridades bolivarianas. También el Gobierno español ha pedido la excarcelación de los presos políticos españoles. En Colombia, muchos familiares de esos presos han denunciado su situación.
Donald Trump ha asegurado que la nueva presidenta Delcy Rodríguez está colaborando, algo que se interpreta como que se va a plegar a sus intereses. Y deja claro que, por ahora, no habrá elecciones en el país. Los venezolanos siguen en medio de la incertidumbre.
En este contexto, este martes cientos de personas han salido a las calles en Caracas para exigir la libertad de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Cuba lleva días sumido en un mar de incertidumbre política y económica tras el ataque de Donald Trump a Venezuela, que se ha saldado con la detención de Nicolás Maduro y el control del petróleo venezolano por parte de Estados Unidos. El abastecimiento energético de la isla depende en gran medida del crudo que le envía su socio venezolano.
Para Estados Unidos, el gobierno cubano es "un gran problema" pero aseguran que no están preocupados porque "Cuba parece que está a punto de caer, se está hundiendo definitivamente" con el bloqueo del petróleo de Venezuela. El presidente de Estados Unidos está convencido de que la economía cubana, muy dependiente del petróleo venezolano, no va a poder sostenerse. “No creo que necesitemos ninguna acción” como la realizada en Venezuela, dijo hace solo unos días.