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El Gobierno mexicano entregó este jueves al líder del cártel de Sinaloa, Joaquín "el Chapo" Guzmán, a Estados Unidos en el último día de la presidencia de Barack Obama para que afronte cargos por narcotráfico, lavado de dinero y homicidio, entre otros.

En medio de un fuerte operativo de seguridad, el capo fue trasladado desde la prisión de la norteña Ciudad Juárez, donde estaba recluido desde mayo pasado, con rumbo al aeropuerto de esa urbe fronteriza con Estados Unidos.

Desde allí fue trasladado a Nueva York para hacer frente a los seis procesos penales que tiene pendientes en Estados Unidos.

Al menos un policía ministerial y tres agresores han fallecido este martes durante un ataque a las instalaciones oficiales de la Fiscalía del estado de Quintana Roo en Cancún, México. Según las autoridades, el responsable del tiroteo es un grupo armado de sicarios formado por diez personas.

El gobernador del estado, Carlos Joaquín González, ha declarado a la televisión que el ataque de grupos criminales "se enmarca en un contexto del combate a la impunidad" y ha anunciado el envío de fuerzas federales para mantener el orden y la seguridad ciudadana de Cancún, uno de los principales destinos de sol y playa de México y la puerta entrada de la paradisíaca Riviera Maya, en el Caribe mexicano.

El ataque, perpetrado alrededor de las 16.00 hora local, se ha producido solo un día después de que un hombre abriera fuego en un club en la localidad turística de Playa del Carmen, en la Riviera Maya, generando un tiroteo que causó la muerte de cinco personas y heridas a otras 15.

Desde que Barack Obama y Raúl Castro anunciaron la reactivación de las relaciones hace dos años, el número de cubanos que dejan la isla rumbo a Estados Unidos se ha disparado. Fueron 25.000 en 2014 y cerca del doble en 2015. Muchos de ellos temían que la administración estadounidense pusiera fin a la práctica que garantizaba la residencia a cualquier cubano que pisara territorio estadounidense, unos temores que se han confirmado.

El Gobierno de Barack Obama ha puesto este jueves fin a la política de "pies secos, pies mojados", que permitía a los cubanos la posibilidad de obtener la residencia permanente un año después de llegar a Estados Unidos, incluso si lo hacen ilegalmente.

La medida pone fin de forma inmediata a la política adoptada en 1995 y que devuelve a Cuba a los cubanos que intercepta en el mar ("pies mojados"), pero admite en EE.UU. a los que logran tocar tierra ("pies secos").

El fin de esa política era una reclamación que mantenía desde hace mucho tiempo el Gobierno de Cuba para avanzar en la política de normalización de las relaciones bilaterales que los viejos enemigos comenzaron en diciembre de 2014.

Esa política es una enmienda a la Ley de Ajuste Cubano de 1966, que otorga autoridad al secretario de Justicia de EE.UU. para permitir que los cubanos que han entrado en el país, tanto legal como ilegalmente, obtengan la residencia permanente un año después de su llegada.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, ha vuelto a insistir este miércoles en que su país no pagará el muro que el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, propone construir en la frontera entre ambas naciones. Asimismo, el mandatario ha mostrado su frontal rechazo a las amenazas que el magnate neoyorquino ha realizado hacia las compañías estadounidenses con intereses en México.

En una reunión con embajadores y cónsules mexicanos en todo el mundo, Peña Nieto ha explicado que tiene "algunas diferencias" con Trump, que jurará el cargo el próximo 20 de enero. En concreto, se ha referido a la construcción del muro, con la que ha asegurado que no está de acuerdo y ha insistido en que "México no pagará". 

Precisamente, este miércoles en su primera rueda de prensa como presidente electo, Trump ha vuelto a declarar que México sufragará los costes, ya sea "con un impuesto o con un pago". Y lo ha justificado: "México se ha aprovechado de Estados Unidos; no les culpo".

En su primera rueda de prensa tras la victoria electoral, el presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump ha aludido este miércoles a prácticamente todos los temas candentes desde la campaña, entre ellos el del polémico muro que pretende construir en la frontera con México. "Vamos a construir el muro", ha afirmado. Apunta que el trámite se negociará con México y se contará con la aprobación de varias agencias. "No me apetece esperar un año. Ya sea con impuestos o pagos. México va a pegar por el muro", ha insistido. En un tono de sorna que ha presidido una parte de sys declaraciones, Trump ha afirmado: "Tengo amigos mexicanos, son buena gente. No les culpo por aprovecharse de EE.UU.".