Alemania vive una jornada de protestas contra el ascenso de la ultraderecha tras las elecciones regionales de Sajonia —con AfD—, Núremberg y otros estados. Es la primera vez, desde la Segunda Guerra Mundial, que un partido de esta ideología llega al poder.
La llave para gobernar la tiene un partido de izquierdas, prorrusa, antiinmigración: BSW. La formación ha celebrado la vitoria de Alternativa por Alemania. No tienen representación en la Budestag —Parlamento Federal alemán—, pero sí que es influyente en la zona este del país. Sus cinco diputados son la clave para dar la llave al gobierno de la ultraderecha. No formarán coalición con el grupo, pero sí que apoyarán su subida al poder.
Fotografía: EFE / Paloma Rocha