Guerra de Irán, última hora en directo | Albares niega colaborar con EE.UU. en la guerra pero que actuar si atacan Chipre sería una cosa "diferente"
Irán afirma haber alcanzado un petrolero de EE.UU. en el Golfo Pérsico
Irán afirma haber alcanzado un petrolero de EE.UU. en el Golfo Pérsico
Los países del Golfo son los que están recibiendo los principales ataques de Irán. Catar, Baréin, Emiratos o Arabia Saudí han vendido una imagen de estabilidad en una región siempre convulsa y, ahora, se encuentran en una encrucijada: intentar apaciguar a Teherán o responder a sus ataques.
Foto: Fadel SENNA / AFP
Clara Sánchez es una española que trabaja como azafata y reside en Dubái, Emiratos Árabes Unidos. Se encontraba con su familia que había viajado para visitarla cuando sintieron una explosión. "Estábamos en la playa con mi familia y oímos un petardazo", explica Clara, que en un principio atribuyeron a fuegos artificiales por el ramadán pero "un rato después la compañía nos envió un email y nos dijo que habían cerrado el espacio aéreo". A través de un email enviado por la embajada española han conseguido informarse de la situación, aunque la compañía ha cancelado todos los vuelos que ha reservado hasta ahora para que su familia pueda volver a España y aún no les ha comunicado una posible fecha de reanudación del tráfico aéreo. También Raquel Cuesta del Consejo de Españoles les ha ofrecido asistencia y la embajada ha recomendado que permanezcan en su domicilio mientras continúa la incertidumbre.
La reciente escalada de tensión en Oriente Próximo, marcada por los bombardeos cruzados entre Estados Unidos, Israel e Irán, ha dejado a miles de ciudadanos españoles en una situación crítica. Con el espacio aéreo intermitente y numerosos vuelos cancelados, la comunidad española en la zona —calculada en unas 30.000 personas— se divide entre quienes intentan huir del colapso y quienes, desde sus hogares en ciudades como Dubái, viven noches marcadas por el estruendo de las defensas antiaéreas.
FOTOGRAFÍA: JOHANNES CHRISTO / REUTERS
Raquel Cuesta, miembro del Consejo de Residentes Españoles (CRE) en Emiratos Árabes Unidos, ha lanzado un mensaje de calma en 'La Hora de La 1' tras el incremento de la tensión bélica en la región. "Desde el sábado estamos un poquito nerviosos por los sonidos, que son fuertes, pero la comunidad española está completamente tranquila porque confiamos en el sistema de defensa del país", ha explicado. Cuesta ha aclarado que, aunque se escuchan detonaciones, "no estamos siendo bombardeados; se están interceptando misiles y lo que cae son restos". Asimismo, ha destacado la labor "admirable" de la Embajada de España, que mantiene habilitadas cuatro líneas de emergencia para asistir a los cerca de 14.000 residentes y a los turistas bloqueados por el cierre del espacio aéreo, que se prevé que continúe, al menos, hasta la tarde de este martes.
Más allá de la situación de emergencia, Cuesta ha aprovechado su intervención en la televisión pública para realizar una reivindicación histórica del colectivo: la apertura de un consulado en Dubái. "El 80% de los españoles vivimos aquí y, aunque la embajada está haciendo una labor increíble, necesitamos más apoyo estructural", ha señalado. Por el momento, la consigna para la colonia española es de prudencia y seguimiento estricto de las pautas oficiales. "Mandamos un mensaje de tranquilidad a las familias en España; estamos todos bien, siguiendo las instrucciones de las autoridades locales y de la embajada", ha concluido la representante de los residentes.
Casi 4 años ya de la invasión rusa de Ucrania y no hay visos de que termine en el corto plazo. Los negociadores de Ucrania, Rusia y Estados Unidos se reúnen este viernes 23 de enero por primera vez en una cita tripartita en Abu Dabi. Sin embargo, los bloqueos para alcanzar un acuerdo por ahora se mantienen: poco antes del encuentro, el Kremlin reiteró sus exigencias de mantener el control de los territorios ucranianos que ha capturado y el retiro del Ejército de Kiev de todo el Dombás, incluidas las zonas que Moscú no controla.
Foto: EFE
En su gira por Oriente Medio, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha visitado Arabia Saudí, Catar y Emiratos Árabes Unidos, pero no ha pisado Israel. Una señal, y no es la única, de lo que se interpreta como un intento de marcar ciertas distancias. Así respondía el republicano a la pregunta de si estaba dejando de lado a su histórico aliado en la región: "Para nada, esto es bueno para Israel. Tener una relación como la que tengo con los países de Oriente Medio, esencialmente con todos, creo es muy bueno".
En lo referente a Gaza, Trump ha pasado de entusiasmar al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, con su plan de construir una Rivera allí, a hablar de la terrible situación que atraviesa la Franja y decir que hay gente muriendo de hambre.
Foto: EFE/EPA/UAE PRESIDENTIAL COURT
Donald Trump ha sido recibido en Arabia Saudí con honores. Ha llegado a Riad con el objetivo de fomentar las inversiones en Estados Unidos y el reino saudí no ha tardado en prometer desembolsar 600.000 millones de dólares en proyectos energéticos y tecnológicos así como en comprar armas a Estados Unidos. Además, Trump le ha dado un ultimátum a Irán: ha dicho que se le acaba el tiempo para alcanzar un acuerdo nuclear. Con Siria ha habido un acercamiento y Trump ha anunciado que le retirará las sanciones.
Donald Trump ha aterrizado este miércoles en Arabia Saudí. Es la primera parada de su primera gira internacional por Oriente Medio que hace en su segundo mandato. Este miércoles volará a Catar, donde recibirá como polémico regalo un lujoso avión que quiere convertir en el nuevo Air Force One y terminará en Abu Dabi. El objetivo de su viaje: conseguir inversiones por valor de un billón de dólares. Tampoco descarta hacer escala en Turquía si el presidente ruso, Vladímir Putin acepta verse allí con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski. Las guerras de Ucrania y Gaza siguen abiertas, pero la prioridad de Trump en esta gira es hacer negocios.
Jesús Lobato es jefe de cocina de Smoked Room Dubái, ganador del 'Young Chef Award'. Este trabajo surge después de haber estado formándose en el Grupo Dani García, quienes deciden abrir este restaurante y le ofrecen la oportunidad de formar parte de este proyecto. Dubái se ha convertido en un foco de atracción de la alta cocina global. Jesús Lobato cree que esto es algo que les beneficia como cocineros, quienes mantienen, dice, una competición sana entre ellos: "Traemos más cosas a un lugar donde antes no había nada y creo que abrimos ciertas posibilidades a nuevas culturas y nuevos sabores”. Al Smoked Room Dubái acuden clientes de todo tipo de nacionalidades, algo que Lobato considera "positivo" porque están "entrando de buena manera a la ciudad”. Por otro lado, explica que cuando empezaron este proyecto, invirtieron varios meses en programar todos los proveedores, en encontrar los productos y mediadores que pudieran conseguirlos del exterior: "Una vez aprendes a trabajar con ello, tienes todo el tiempo y el calendario bien detallado, lo puedes conseguir todo".