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El Partido Popular ha evitado posicionarse sobre la propuesta del Gobierno de imponer sanciones individuales por la guerra en Gaza, incluso contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Su portavoz, Borja Sémper, ha afirmado que cualquier decisión debe tomarse en coordinación con socios internacionales. Por su parte, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha calificado de "atrocidades" los ataques israelíes y ha pedido que se juzguen en tribunales internacionales, aunque ha insistido en que la guerra comenzó con el atentado de Hamás.

Desde el PSOE, su portavoz Esther Peña ha acusado al PP de deshumanización: "¿Los 15.000 niños muertos en Gaza también son terroristas?", ha cuestionado. Desde Sumar, han apoyado la propuesta del PSOE, pero piden más medidas. A este respecto, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha calificado a Israel como un país que "comete genocidio" y ha pedido romper relaciones diplomáticas normales. Vox ha rechazado de plano cualquier sanción contra el régimen de Tel Aviv.

Jesús Núñez, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH) ha estado en Las Mañanas de RNE con Josep Cuní analizando la situación geopolítica actual. El entrevistado se centra en el conflicto en Gaza y, más concretamente, en el planteamiento del embargo de armas a Israel por parte de España, aunque, dice el experto, nuestro país no vende casi munición a Israel. "Al contrario es donde está el problema. Somos nosotros, España, los que compramos a Israel material de defensa hasta un punto de dependencia tecnológica que hace imposible que el embargo de armas se pueda llevar a cabo de manera plena", afirma.

Sobre el activismo de algunos Gobiernos con la situación de Gaza, como es el caso del español, Núñez se pregunta si a los palestinos les interesa ahora mismo que España vaya a llevar a la Asamblea General de la ONU una nueva resolución que apueste por la solución de los dos Estados: "Lo que ellos necesitan ahora mismo es comer hoy, es no morir hoy. Y por lo tanto, si no hay hechos, y simplemente hay declaraciones que se siguen acumulando sin ninguna voluntad de tomar decisiones a partir de ahí, pues no podemos esperar más que la desesperación de la población", concreta. Además, afirma que "ningún Gobierno le ha hecho sentir a Israel que lo que está haciendo tiene costes".

Gaza agoniza de hambre. Imágenes de sufrimiento extremo están llevando a líderes de todo el mundo a aumentar su presión sobre Israel. Incluso Estados Unidos, principal aliado de Benjamín Netanyahu, empieza a perder la paciencia. Donald Trump mantiene intacto su apoyo militar, pero endurece el tono, quiere que entre más comida a la Franja y que la guerra acabe cuanto antes.

En Europa, crecen las voces para que la presión pase de las palabras a los hechos. España y otros 16 países de la Unión Europea han apoyado esta semana revisar el Acuerdo de Asociación con Israel por vulnerar los derechos humanos.

El Reino Unido ha ido más allá y suspende las negociaciones para un acuerdo comercial con el Gobierno de Netanhayu. Poco después de estos anuncios, un tiroteo de las fuerzas israelíes sorprendía a una delegación de diplomáticos europeos y de otros países de visita en Cisjordania. Incidente que se ha interpretado como un intento de intimidación por parte de Israel.

Los 27 están divididos. Frente a los que han dado el paso de reconocer al Estado palestino, como España, Irlanda y Noruega; otros como Italia y Alemania reiteran su apoyo inquebrantable a Israel. Discrepan en cómo actuar, pero coinciden en que la situación humanitaria en Gaza es insostenible y en que urge aliviar el sufrimiento de los palestinos cuanto antes.

Foto: Moaz Abu Taha/APA Images via ZUMA Press Wire/dpa

Ayer, desde el programa de Las Mañanas de RNE con Josep Cuní se preguntaba a los oyentes si creían que el embargo de armas de España e Israel llegará a hacerse efectivo. Entre las respuestas, llegó la de Enric Freixa, médico que trabajó en Jerusalén y Gaza entre 2005 y 2010. Hoy, ha entrado en directo: "Hay una discordancia con cifras que se publican, por ejemplo, en la prestigiosa revista The Lancet, que dijo que la mortalidad en Gaza es un 40% superior a las cifras publicadas y que hay una pérdida de la esperanza de vida de 30 años en las personas que están naciendo ahora", expresa el entrevistado.

Freixa pone el foco en el titular que ha estado circulando los últimos días en el que se afirma que 14.000 niños van a morir en 48 horas en Gaza: "Es una mala interpretación, una exageración, con lo cual, como epidemiólogo, estamos hablando de unas cifras que a la opinión pública le va a costar entender", afirma. Además, se queja de que la reacción internacional "no sube de dimensión" ni con estos datos: "La diplomacia no es suficientemente dura como para invertir y cambiar las cosas". El médico incide en que "necesitamos altos cargos que se mojen y que hagan acciones, no solo discursos".

La relatora especial de la ONU en Palestina, Francesca Albanese, ha calificado de "inhumano" el racionamiento de ayuda humanitaria en Gaza por parte del Gobierno israelí, y ha denunciado que el uso del hambre como arma de guerra "no tiene precedentes". Según datos de Naciones Unidas, más de 70.000 niños menores de cinco años sufren desnutrición severa y 14.000 bebés podrían morir en cuestión de horas si no reciben ayuda urgente.

Mientras aumentan las denuncias internacionales, Israel ha difundido imágenes de camiones de ayuda entrando en la Franja, aunque organizaciones humanitarias aseguran que ni los alimentos ni los medicamentos han llegado a la población. En paralelo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha anunciado un plan para crear una "zona limpia de Hamás" en el sur de Gaza, donde se desplazaría a la población con vistas a desmilitarizar la zona y, eventualmente, convertirla en un enclave turístico bajo el llamado "plan Trump".

(Imagen: EYAD BABA)