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Informático de formación, Cole Allen, de 31 años, era, hasta hace dos días, un profesor de instituto que vivía con sus padres en una localidad a las afueras de Los Ángeles. Ahora se enfenta a la posibilidad de pasar el resto de su vida entre rejas. Ha sido formalmente acusado de intento de asesinato al presidente.

Sin embargo, la Casa Blanca ha comenzado a culpar a la prensa y a la izquierda. La portavoz dice que algunos periodistas demonizan a Trump y que eso instiga a la violencia. Y el fiscal general, mientras presenta los cargos contra el hombre que intentó asesinar a Trump, lanza la misma acusación: "Vosotros los periodistas sois demasiado críticos, le llamais a Trump cosas horribles sin motivo, así que esto no debería sorprendernos".

Trump y su esposa Melania han pedido a la cadena de televisión ABC que despida a uno de sus presentadores más conocidos, el cómico Jimmy Kimmel por hacer una broma sobre ella días antes del ataque. "Melania, estás muy bella. Tienes el brillo de una viuda en ciernes", dijo. Kimmel aclara que era una broma sobre la diferencia de edad entre los dos. Pero Trump dice que es una llamada a la violencia.

El propio Trump es conocido por sus comentarios incendiarios: se alegró en público de la muerte de un fiscal que lo había investigado, y cuando asesinaron a un conocido cineasta, dijo que le había pasado por ser anti-Trump. Es un país polarizado, con la violencia política en auge, la Casa Blanca culpa a sus rivales y a sus críticos: a la izquierda y a la prensa.

Foto: REUTERS/Kylie Cooper

El tiroteo en la cena de los corresponsales de Washington recuerda un problema sin resolver en Estados Unidos: el de la violencia política en un país con más armas que habitantes.

En la cena había más de 2.000 invitados, entre los que se encontraban comensales relevantes que han vivido esa violencia política en primera persona.

Fotografía: Al Drago/Getty

El sospechoso del tiroteo en la cena de corresponsables de la Casa Blanca ha sido acusado formalmente del intento de asesinar el presidente de EE.UU., Donald Trump. Así lo ha decidido el tribunal federal de Washington ante el que ha comparecido este lunes Cole Tomas Allen, el profesor de California detenido por el Servicio Secreto cuando intentó entrar en el salón donde tenía lugar la cena, y que disparó contra, al menos, uno de los agentes. Allen podría ser condenado a cadena perpetua.

El sospechoso ha sido también acusado de otros delitos, como transportar armas de fuego entre estados y usarlas para cometer un crimen.

Foto: DONALD J TRUMP via Truth Social/Handout via REUTERS

El intento de ataque a Donald Trump el pasado 26 de abril supone el tercer atentado frustrado contra el presidente de la Casa Blanca en dos años. Surgen dudas sobre si el servicio secreto está haciendo bien su labor. Trump ha elogiado al equipo encargado de protegerle y alega que son sobresalientes.

Pero los grandes medios sí cuestionan la seguridad del presidente, y destacan que se anunció la presencia de Trump con semanas de antelación o que el acto no fuese clasificado como de máxima seguridad. Eso habría obligado a revisar uno a uno a los clientes del hotel, como el detenido.

Fotografría: Mehmet Eser / Zuma Press / Europa Press

El autor del intento de atentado contra Donald Trump, Colle Allen, es un profesor y desarrollador de videojuegos de 31 años que viajó de Los Ángeles a Washington uno o dos días antes para alojarse en el hotel donde iba a celebrarse la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca con el presidente estadounidense. En los minutos previos, dejó un manifiesto en el que tilda de "pedófilo, violador y traidor" a Trump, quien ha asegurado que actuó movido por el "odio" a los cristianos.

Este es el tercer intento de atentado contra Donald Trump que resultó herido en un mitin en Pensilvania en 2024. Un país con una larga historia de magnicidios. Reagan fue tiroteado en 1981 en mismo hotel que el suceso de este domingo. Kennedy fue asesinado en Dallas en 1963.

EFE/EPA/DAVID MAXWELL