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El atacante de Trump le califica de "pedófilo, violador y traidor" en un manifiesto previo al atentado

  • En la nota, dirigida a su familia minutos antes, se fija como objetivos a altos cargos del gobierno
  • "Siento rabia al pensar en todo lo que ha hecho esta Administración", afirma
El atacante de Trump viajó desde Los Ángeles para alojarse en el hotel del atentado uno o dos días antes y dejó un manifiesto
RTVE

"Ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes". Estas palabras las escribió Colle Allen en un manifiesto dirigido a su familia minutos antes de perpetrar un intento de atentado este sábado por la noche contra Donald Trump en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, en el que se marcaba como objetivo atacar a los cargos de la Administración Trump priorizándolos "del más alto al más bajo".

En la nota, a la que ha tenido acceso The New York Post, Allen asegura que, aunque "hace mucho" que no está dispuesto a permitir los "crímenes" de Trump, esta es "la primera oportunidad real para hacer algo al respecto".

"Lo que hacen mis representantes tiene su reflejo en mí", explica el atacante, que incide en que siente "rabia al pensar en todo lo que ha hecho esta Administración".

En una parte de la nota, firmada como 'el asesino federal amistoso', Allen se dedica a rebatir algunos dichos y hechos, como la frase cristiana de "hay que poner la otra mejilla". "Poner la otra mejilla cuando otra persona es oprimida no es cristiano, sino complicidad con los crímenes del opresor", alega. Y cita como ejemplos "violaciones en centros de detención", a "los pescadores ejecutados sin juicio" o a "la adolescente violada por los muchos criminales de esta administración".

También asegura que esta cita "era el mejor momento y la mejor oportunidad de éxito" que se le "ocurría" pese a ser un "inconveniente" para él. Igualmente, se rebate a sí mismo diciendo que, aunque como persona medio blanca y medio negra "no debería" hacer esto, no ve "a nadie" cubriendo "la vacante".

Sobre el hecho en sí del ataque, argumenta que Estados Unidos es un estado de derecho, pero que "cuando los representantes y jueces no cumplen la ley, nadie les debe nada".

Sus objetivos: altos cargos de la Administración Trump

Además de a Trump, Allen pretendía atacar a "cargos públicos", exceptuando al director del FBI, Kash Patel. "Son el objetivo, priorizando del más alto cargo al más bajo", explica Allen. En cambio, apunta que el personal de seguridad y del hotel "no son objetivo, si fuera posible".

Aunque en el caso de los agentes del Servicio Secreto expresa su intención de "incapacitarlos de forma no letal, si fuera posible" porque son "objetivos solo si fuera necesario". El documento explica también que utilizaría perdigones y no balas para evitar daños mayores.

No obstante, indica en su texto que "pasaría por encima de casi todos" para llegar "a los objetivos si fuera absolutamente necesario, bajo la premisa de que la mayoría de la gente eligió asistir a un discurso de un pedófilo, violador y traidor, y por lo tanto son cómplices, pero realmente espero que no se llegue a eso".

Un oficial de la División Uniformada del Servicio Secreto fue alcanzado por una bala durante el ataque, pero su chaleco antibalas evitó heridas mortales y fue el único herido.

Critica la vulnerabilidad del hotel: "Ni una maldita medida de seguridad"

En su carta, Allen también apunta la vulnerabilidad del hotel Washington Hilton, donde se hospedó el día anterior del evento tras haber viajado en tren desde Los Ángeles, haciendo escala en Chicago.

"Esperaba cámaras de seguridad en cada esquina, habitaciones de hotel con micrófonos ocultos, agentes armados cada tres metros, detectores de metales por todos lados. Lo que recibí (¡quién sabe, tal vez me están gastando una broma!) es nada. Ni una maldita seguridad. Ni en el transporte. Ni en el hotel. Ni en el evento", expone Allen.

Allen ha descrito como "insana" la supuesta incompetencia del Servicio Secreto, afirmando que pudo introducir múltiples armas en el hotel sin ser detectado. "Cualquier agente iraní podría haber traído una ametralladora pesada y nadie se habría dado cuenta", dice.

"Lo que noté inmediatamente al entrar al hotel es la sensación de arrogancia. Entro con múltiples armas y ni una sola persona allí considera la posibilidad de que yo pueda ser una amenaza. La seguridad en el evento está toda afuera, enfocada en los manifestantes y en los que van llegando, porque aparentemente nadie pensó en lo que pasa si alguien hace el registro (check-in) el día anterior", ha detallado.

Poco después de la nota, Allen irrumpió corriendo el sábado por la noche en el control de seguridad para acceder al acto del Hotel Washington Hilton donde estaban Trump, varios miembros de su gobierno y periodistas, pero fue reducido por los agentes no sin antes herir a uno de ellos de un disparo.

Trump cree que actuó por un "odio" profundo hacia los cristianos

Tras el intento de atentado, Trump dijo en una entrevista con la cadena Fox News que el detenido actuó movido por un "odio" profundo hacia los cristianos, basándose en el manifiesto y en la información recabada por las autoridades.

También le calificó como un "tipo muy problemático" cuyos motivos, según el mandatario, tenían un trasfondo religioso radical.

Allen, profesor y desarrollador de videojuegos de 31 años, permanece ahora bajo custodia en un hospital para una evaluación psiquiátrica y se espera que comparezca ante un tribunal federal de Washington D.C. el lunes. Su casa en Torrance, California, ha sido ya registrada por el FBI. Mientras tanto, se le acusa de intento de homicidio de agente federal y de uso de arma de fuego, aunque podría ser acusado de más cargos.