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Seguimos repasando la actualidad del Parlamento Europeo. Hablamos con Vicent Marzà, eurodiputado de Compromís en el grupo de los Verdes, sobre la crisis de la vivienda en la Unión Europea y los tratados comerciales con otras potencias económicas. Además, como cada jueves, nuestra colaboración con Estela Viana, compañera de la Emisión en Portugués. Esta semana profundizamos en los resultados electorales de Portugal y en cómo el auge de la ultraderecha marca un cambio de rumbo en la política nacional.

Los portugueses han optado abrumadoramente por un socialista para que presida el país. Se llama Antònio José Seguro y se ha impuesto al candidato de la ultraderecha gracias entre otras cosas al voto de buena parte de la derecha tradicional que lo apoyó expresamente en campaña. Nadie apostaba por este ex secretario general socialista que abandonó la política tras perder unas primarias hace 12 años. Empezó la campaña sin contar con el apoyo firme de su partido. "Llegó muy tarde, y de forma muy tímida", dice el analista político André Santos Pereira. Sin embargo, él supo aprovecharlo para alejarse de partidismos y ganarse el apoyo del votante conservador, que parece haber visto en él un perfil de jefe de estado.

Antònio José Seguro es el primer socialista que vuelve en 20 años a la Presidencia de Portugal.

Foto: REUTERS

El profesor de ciencia política de la Universidad de Lisboa António Costa Pinto ha analizado las claves del éxito de António José Seguro, subrayando su habilidad estratégica para integrar a las minorías políticas en la gobernanza.

En una entrevista en el Canal 24 horas, el experto ha señalado que, pese a registrar un importante progreso de crecimiento en la ultraderecha, el programa de esta formación ha encontrado un límite claro en la opinión pública. Según su análisis, la sociedad portuguesa ha rechazado sus propuestas debido a su carácter radical, marcado por posturas "anti-inmigración" y componentes "xenófobos".

FOTO: AFP / PATRICIA DE MELO MOREIRA

Con un discurso ultraconservador, la futura presidenta del país centroamericano, que ha ganado los comicios en primera vuelta, promete continuidad y seguir con las reformas de su antecesor, Rodrigo Chaves, con quien comparte las críticas a la prensa y al poder judicial.

Fernández asumirá el cargo el próximo 8 de mayo. Promete cambios e instaurar la tercera república, pero parece que no tendrá una mayoría suficiente para declarar el estado de excepción con el que pretendía combatir la creciente inseguridad.

Foto: REUTERS/Mayela Lopez

Hasta 3,7 millones del total de 5,3 millones de costarricenses están llamados este domingo a acudir a las urnas para elegir en una papeleta con 20 candidatos quién presidirá el país entre 2026 y 2030. Entre tantos nombres, apenas tres concentran una intención de voto significativa. El último sondeo del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica, del 28 de enero, evidencia que gran parte de los ciudadanos afrontan estos comicios con "angustia" (27% de los preguntados) o tristeza (11%).

La candidata oficialista, Laura Fernández, parte como favorita como heredera política del actual presidente, Rodrigo Chaves. La que fuera ministra de Planificación y de la Presidencia del actual Gobierno se presenta por el derechista Partido Pueblo Soberano (PPSO) para vencer en primera vuelta, algo que no ocurre desde el año 2010.

Foto: MARVIN RECINOS / AFP

Más de once millones de portugueses están llamados a elegir al relevo de Rebelo de Sousa como jefe de Estado. A mediodía, había votado el 21%, cuatro puntos más que en las elecciones de 2021, en plena pandemia.

Las encuestas han sido tan cambiantes que sólo coinciden en señalar como favorito al ultraderechista André Ventura, líder de Chega, segunda fuerza en el Parlamento. Con su mensaje xenófobo, un tribunal de Lisboa le obligó a retirar unos carteles en los que se leía "Los gitanos deben cumplir la ley".

Le sigue el ex secretario general socialista Antonio José Seguro. Es el único candidato de izquierdas en los puestos de cabeza. Y a cierta distancia se sitúa el liberal Cotrim de Figueiredo, a quien una exasesora ha acusado de acoso sexual.

Pero la probabilidad de que alguno consiga más de la mitad de los votos, necesarios para salir elegido hoy, es mínima.

El presidente en Portugal no tiene poder ejecutivo, pero sí la potestad de vetar leyes, disolver el Parlamento o mediar entre instituciones como garante de la democracia. Y salvo sorpresa mayúscula, habrá que esperar 21 días para una segunda vuelta, y el ultra Ventura estará en ella.

Foto: TIAGO PETINGA/EFE — El candidato presidencial André Ventura emite su voto en Lisboa

Portugal celebra este domingo elecciones presidenciales. El país elige al sucesor de Marcelo Rebelo de Sousa en unos comicios en los que concurren un total de 11 candidatos. El conservador ha ostentado la presidencia de Portugal durante una década.

FOTO: EFE/EPA/ANTONIO COTRIM