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Congreso Extraordinario del PP

Dos candidatas del 'aparato', un cargo 'rebelde' y tres 'outsiders' se disputan el PP, con Aznar más presente que Rajoy

  • El poder regional se reparte entre Santamaría y Cospedal con un Casado que pide votar "en libertad"
  • Los candidatos han recorrido España en una campaña sin debates y con pullas cruzadas

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Últimas horas de campaña de los seis candidatos a presidir el PP

Propuestas de integración y llamadas a la unidad, alertas de "ruptura" del partido, denuncias de "juego sucio" y "presiones", pullas endiabladas entre candidatos y referencias a Shakespeare para comparar la 'guerra' entre Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal con la historia de los Capuleto y los Montesco.

Los doce días de campaña electoral de los seis candidatos a liderar el PP han dado para mucho, con un silencioso aún presidente del partido, Mariano Rajoy, que ha seguido como simple espectador, desde Santa Pola, un proceso en el que dijo no intervendría; y un algo más ruidoso expresidente, José María Aznar, que ha dado entrevistas para no decantarse por nadie pero que le han convertido en uno de los protagonistas de la recta final de la campaña, dejando perlas como que no recuerda si está al corriente de pago en el PP.

Una campaña protagonizada por las consideradas candidatas del 'aparato', por el poder que han ido aglutinando en las diferentes federaciones regionales y los apoyos hechos públicos de 'barones', notables y exministros 'populares'; frente al aspirante revelación, Pablo Casado, al que las dos mujeres fuertes del PP miran de reojo por sus posibilidades reales de dar la campanada; y los 'outsiders' José Manuel García Margallo, José Ramón García Hernández y Elio Cabanes.

Todos ellos han lanzado sus mensajes en estas dos semanas ante un PP desmovilizado, con una participación prevista del 7,6% del censo. Son los militantes que se han inscrito para votar este jueves, cuando de los seis aspirantes, cuatro caerán y dos quedarán para el duelo final de los días 20 y 21 de julio en el XIX Congreso Extraordinario.

Estas son las claves de estas primarias:

Guerra a dos con candidato revelación

El 18 de junio el PP vivió una jornada clave para su futuro. Ese día Alberto Núñez-Feijóo soltó la bombase retiraba de la batalla para suceder a Rajoy. Era el único candidato con posibilidades de concitar un apoyo mayoritario para una transición tranquila en Génova entre gallegos pero, entre lágrimas, dijo que no se presentaba.

El PP pasó así del 'shock' de la mocion de censura al de verse inmerso en unas primarias con, nada menos, que siete candidatos que, por el camino, se quedaron en seis. El supuesto, soterrado y antiguo desencuentro entre Sáenz de Santamaría y Cospedal saltaba a la primera línea con las dos protagonistas dándose un beso en el Congreso de los Diputados el mismo día que anunciaban que querían, ambas, ser la primera mujer presidenta del PP y, después, del Gobierno de España.

Cospedal y Santamaría se saludan en el Congreso de los Diputados.

Cospedal y Santamaría se saludan en el Congreso de los Diputados. EFE

Pero finalmente el duelo ha sido a tres bandas porque Casado se ha colado en una terna con posibilidades de pasar a la segunda vuelta. El ánimo se ha ido caldeando en la campaña y de los besos y abrazos de los aspirantes los primeros días han pasado a no saludarse. Casado y Santamaría coincidieron en un avión este martes y no cruzaron palabra.

La Comisión Organizadora del Congreso pide no olvidar que "todos" tienen opciones, incluso los autoproclamados outsiders, porque son las bases las que tienen en su mano la decisión sobre qué dos aspirantes se medirán en el cónclave. 

Movilización escasa en el estreno del PP en primarias nacionales

El PP se jacta de ser el partido más grande de España e incluso de Europa, con 869.535 militantes. No discrimina entre los afiliados que pagan las cuotas y los simpatizantes, algo que algunos candidatos como Margallo o Casado depurarán si lideran el partido.

Solo 66.706 se inscribieron para votar, lo que supone una baja participación del 7,6%, que puede ser aún menor si no votan todos los inscritos.

El PP lo justifica en que la militancia no está "acostumbrada" a estos procesos de primarias, el primero en el ámbito nacional al que se enfrenta el partido, que lo vive con "expectación" y, reconoce, "aprendiendo". "Somos nuevos en esto", han dicho todos los candidatos.

El sucesor de Rajoy será el primer presidente nacional que elijan los militantes, aunque solo en parte ya que la decisión final la tienen los 3.184 compromisarios que decidirán entre los dos finalistas en el congreso. Puede darse una situación para muchos "impensable" de que el ganador de la militancia no sea el que elijan finalmente los compromisarios.

El "juego sucio" y las "presiones" denunciadas por Casado

Casado ha denunciado durante los doce días de campaña que ha habido "juego sucio" y "presiones" desde los 'aparatos' regionales para apoyar a una y otra candidata y dejarle a él fuera de la batalla. Pide que los militantes voten "con libertad" y se queja del "reparto autonómico" que se ha hecho por quienes fueron número dos de Rajoy en el Gobierno y en el partido.

El presidente de la Comisión Organizadora del Congreso, Luis de Grandes, le ha recriminado este mismo miércoles que no haya hecho una denuncia "formal" y ha negado "indicaciones y presiones" para decantarse por uno u otro. Las dos aspirantes a las que apunta Casado tampoco dicen saber de qué "juego sucio" habla.

Casado atiende a la prensa en la campaña de las primarias del PP.

Casado atiende a la prensa en la campaña de las primarias del PP. EFE

Las ideas fuerza de los candidatos

Cospedal ha vendido experiencia y sacrificio por el partido- "me he partido la cara por el PP para defender lo indefendible", en referencia a los casos de corrupción, y Santamaría ha exhibido su experiencia de gobierno- "hay que votar a quien puede ganar unas elecciones generales"-; mientras que Casado destaca que él supone "renovación" y que "garantiza" que el PP no se rompa.

El exvicesecretario de Comunicación del PP ha querido evidenciar como estrategia ese supuesto desencuentro entre las candidatas y ha criticado a los que reniegan del partido y de su historia, cuando Cospedal y Margallo vincularon su candidatura con el expresidente Aznar.

Cospedal ha lanzado alguna pulla a Santamaría- "yo hubiera aplicado antes el 155"- pero ha sido mucho más dura con Casado- "la juventud no supone renovación en sí", "el PP no debe ser una mala copia de Ciudadanos" y "no estamos para experimentos" son algunas de las perlas que le ha lanzado-.

La exvicepresidenta no ha querido bajar demasiado al barro y ha repetido cada día que su rival es Pedro Sánchez (al que auguró un elevado uso de paracetamol por los dolores de cabeza que le iba a dar el PP), aunque ante el debate sobre el censo trasladó la responsabilidad "a los que estaban en el partido", lanzando el dardo a Cospedal y Casado, pero provocando que le acusarán de "renegar" del partido.

Por su parte, Margallo se ha empleado en afear la ausencia de "debate de ideas" entre los candidatos, a los que ha acusado de no presentar programa alguno- "esto no es un concurso de belleza"-, y ha criticado el poder de las "viudas de Rajoy", en relación a las candidatas, y tratado de ridiculizar al "hijo adoptivo" de Rajoy, en referencia a Casado, para definirse como el candidato "outsider y fuera del sistema".

Los hasta ahora desconocidos José Ramón García Hernández y Elio Cabanes han explotado el autodenominarse como los "candidatos de las bases" ante los que "juegan en otra liga".

Cospedal y Santamaría se reparten el poder oficial

Cuatro presidentes regionales se han decantado por una de las dos candidatas de forma oficial- Juan Manuel Moreno (Andalucía) y Alfonso Alfonso (País Vasco), por Sáenz de Santamaría; y Ángel Garrido (Madrid) y José Antonio Monago (Extremadura), por Cospedal.

La mayoría de los 'barones' no ha hecho público su voto y alguno, como Feijóo, ha dicho que cuando queden dos candidatos muy probablemente se pronuncie.

Feijóo recibe a Cospedal en Galicia en la campaña de las primarias del PP

Feijóo recibe a Cospedal en Galicia en la campaña de las primarias del PP EFE

El PP se la juega en seis comunidades que aglutinan el 70% del voto: Andalucía (oficialmente de Sáenz de Santamaría, pero con muy importantes apoyos a Cospedal), Madrid (de Cospedal, pero con importantes municipios apoyando a Casado), Comunidad Valenciana (neutral), Castilla y León (neutral), Castilla-La Mancha (dominada por Cospedal apoyada en todos los presidentes provinciales) y Galicia (neutral, pero con guiños a Cospedal). La Comision Organizadora del Congreso augura resultados "ajustados" entre los candidatos.

En cuanto a apoyos de 'notables' del PP, Santamaría ha sumado el apoyo público de los exministros Íñigo de la Serna, Íñigo Méndez de Vigo, Fátima Báñez, Alfonso Alfonso, Álvaro Nadal y Javier Arenas; mientras que Cospedal cuenta con el respaldo de los exministros Rafael Catalá, Dolors Monserrat, Juan Ignacio Zoido e Isabel García Tejerina. Casado no cuenta con apoyos de exmiembros del Gobierno pero sí de los vicesecretarios del PP Javier Maroto y Andrea Levy.

¿Candidatura de unidad tras la primera vuelta?

Ha sobrevolado durante toda la campaña la posibilidad de que tras esta primera votación los dos aspirantes que queden lleguen al Congreso Extraordinario con una candidatura de unidad. Cospedal lo propuso, Santamaría dijo "sin problema" y Casado primero se mostró partidario para luego decir que no se integraría.

Desde el partido señalan que puede darse esa coyuntura- "no es imposible, no detecto odios irreversibles", ha dicho este miércoles De Grandes- y que es lo "deseable" y lo que "esperan" los militantes.

Ese capítulo ya será decisión de los dos aspirantes que conciten el apoyo mayoritario de los militantes, que votarán este jueves en las sedes de toda España.

Campaña sin debates

Han sido doce días de campaña sin enfrentamiento directo 'cuerpo a cuerpo' entre los seis aspirantes. La organización del congreso dijo que "un debate a siete no era un debate" y trasladó a la segunda parte del proceso la posibilidad de la celebración de un 'cara a cara'.

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