Anterior López quiere que los candidatos a las primarias se comprometan a no hacer oposición si pierden Siguiente El número dos de Interior dice que "ni conocía ni debía conocer" el caso Lezo y denuncia un "linchamiento político" Arriba Ir arriba
Imagen de la construcción de la planta fotovoltaica de Som Energia en Alcolea del Río, en Sevilla
Imagen de la construcción de la planta fotovoltaica de Som Energia en Alcolea del Río, en Sevilla SOM ENERGIA

Cooperativas eléctricas: cuando el fin no es vender kilovatios hora sino impulsar un nuevo modelo energético

  • La subida de la luz aumenta el interés por esta alternativa a las grandes compañías

  • En una cooperativa el consumidor es "dueño de su propia empresa eléctrica"

  • Todas las decisiones, incluidas las tarifas, son votadas en asamblea

  • La ventaja no es tanto económica como de apuesta por un nuevo modelo

  • Garantizan que el 100% de su energía es verde y promueven la producción propia

|

Hace más de un siglo, las primeras cooperativas eléctricas nacieron en España para llevar la luz a los pueblos 'olvidados' por las compañías. Las nuevas, surgidas en los últimos años, ofrecen al ciudadano una alternativa a las grandes empresas que copan el mercado.

El de las cooperativas es un modelo sin ánimo de lucro en el que los consumidores se convierten en "dueños de su propia empresa eléctrica" tras hacerse socios. Se exige una cuota inicial de 100 euros para entrar y poder contratar la luz con ellas. Todas las decisiones, también las tarifas anuales, son votadas en asamblea por los cooperativistas.

La ventaja no son tanto los precios que ofrecen, como la apuesta por impulsar un cambio en el modelo energético actual garantizando que el 100% de la electricidad que comercializan es verde y poniendo en marcha proyectos para producir su propia energía a partir de fuentes renovables.

Representan todavía una pequeñísima porción del mercado, pero la subida de la luz hasta alcanzar cifras récord en enero -el recibo medio se ha disparado un 9% respecto a diciembre y un 27% respecto al mismo mes del año anterior- ha hecho que muchos consumidores se estén interesando por este modelo de economía social. Algunas de estas cooperativas han duplicado y hasta cuadruplicado y quintuplicado el número de socios y contratos que hacen habitualmente a la semana, según han asegurado a RTVE.es.

La treintena de cooperativas que existen en España -entre las centenarias y las de nuevo cuño- difícilmente suman el 1% de los contratos, según explica desde la recién creada Unión Nacional de Cooperativas de Consumidores y Usuarios de Energías Renovables (UNCCUER) Salvador Escutia Carrasco, presidente de la cooperativa eléctrica de Alginet, nacida en 1930. En frente, las empresas de Unesa -Endesa, Iberdrola España, Gas Natural Fenosa, Viesgo y EDP- copaban el 80% de la comercialización en España en 2015, según los últimos datos disponibles en su web.

Para todos los públicos El escarabajo verde - Electrocoop - Ver ahora
Transcripción completa

¿Sabíais que hay cooperativas eléctricas sin ánimo de lucro

en nuestro país, que tienen casi un siglo de historia?

¿Y otras, recién nacidas, con las que se puede contratar

la energía 100% verde?

Habéis acertado: Empieza “El escarabajo verde”.

(Música)

Hoy, la electricidad que transportan estas torres llega a todos

los rincones de España.

Pero a principios del siglo XX esto no era ni mucho menos así.

A las grandes eléctricas de la época,

no les resultaba rentable llevar la luz a las zonas rurales.

Hemos ido los pueblos valencianos de Crevillent y Alginet,

donde las cooperativas eléctricas mantienen un fuerte arraigo.

Pero también a Girona, donde está la sede de Som Energia:

una flamante cooperativa que ha sido la primera en registrarse en España,

con el objetivo de comercializar energía verde.

La periodista de “El escarabajo verde”, Marisol Soto,

nos ha preparado un documental repleto de energía periodística.

Bueno. Y eléctrica también. Y de la verde.

(Música)

Cuando llega la factura de la luz, más de uno tiembla.

No es para menos. Las subidas han sido de un 70%.

Tenemos el recibo más caro de Europa, si exceptuamos las islas

de Irlanda y Chipre.

Y eso ha hecho que comencemos a plantear preguntas,

y a descubrir cosas.

¿Por qué, si no tengo consumos desaforados,

me sigue saliendo tan cara?

Ahora sabemos, por ejemplo, que antes no es que la luz

estuviera barata.

Sino que no estábamos pagando el precio de coste

que se había convenido.

Les debemos 30 000 millones de euros a las eléctricas.

Una deuda que ahora estamos pagando entre todos.

En este Escarabajo vamos a conocer iniciativas ciudadanas

del sector eléctrico, muy antiguas.

Y otras, que acaban de nacer.

Tienen en común que son cooperativas.

Es decir: empresas de propiedad conjunta que se controlan

de formademocrática. Donde cada socio tiene voz y voto.

Su objetivo primordial no es el progresivo aumento

de los beneficios.

Sino satisfacer las necesidades de sus socios.

(Música)

Pero para ubicarlas conviene repasar cómo está repartido

el pastel de la electricidad.

Desde 1997, cuando se inicia la liberalización del sector,

hay que distinguir cuatro actividades.

Dos continúan en régimen de monopolio, natural, según la ley:

El transporte es de la compañía Red Eléctrica Española;

y la distribución está repartida entre varias empresas

que controlan determinadas zonas.

Las otras dos, la generación y la comercialización,

se realizan en régimen de libre competencia,

con lo que es por aquí por donde han ido entrando nuevos actores.

(Música)

Hacemos la primera parada para conocer a uno de ellos.

Y nos citamos a las afueras de Girona.

En el edificio Giro Emprèn.

Se trata de un parque tecnológico, con eso de esos viveros de empresas

para la innovación, donde pulula gente joven.

Nada que ver con el ambiente de las empresas clásicas.

Hoy ya no es la única.

Pero Som Energia sí fue la primera cooperativa

de consumo sin ánimo de lucro, que se registró en España

con el objetivo de producir y comercializar energía verde.

-Hola, Marisol. ¿Qué tal?

-Nos recibe Eduart Quintana: uno de los socios fundadores.

Esta comercializadora ha conseguido en cinco años 30 000 contratos.

Algo más de la mitad en Cataluña. También tiene tarifas para empresas.

Y en su haber de producción, de momento, hay ocho plantas

fotovoltaicas.

Una central hidráulica y una planta de biomasa.

¿Cuáles son vuestros argumentos para conseguir nuevos socios?

¿O clientes?

¿Cómo es?

-Bueno. Ambas cosas están muy relacionadas, ¿no?

Som Energia nació porque clientes estaban descontentos

en cómo funciona el mercado eléctrico actual, y buscaban una alternativa.

No se encontró la alternativa, así que se empezó a construir.

Y de aquí, como socio, se fundó la cooperativa de usuarios.

Sí que un socio lo que busca es ser cliente de una comercializadora,

que transmita unos valores que no se encontraban

en el mercado eléctrico tal como estaban hechos, ¿no?

-¿Qué valores?

-Pues una clara apuesta por las renovables,

y un funcionamiento, o una gestión democrática

que no busque maximizar el beneficio del propietario,

sino que busque dar el mejor servicio al usuario.

-¿Por qué me tendría que cambiar?

-Bueno, no va a ser por un tema económico.

Porque económicamente te vas a quedar similar.

Es un tema moral, en el que, si tú no tienes la inquietud dentro,

va a ser difícil que yo te la despierte simplemente hablando.

Inquietud del cambio climático, de contaminación,

de “hemos de seguir importando combustibles fósiles

de países en conflicto, que quizá esos conflictos

vienen precisamente por el acceso al petróleo o al gas”,

hemos de impulsar claramente las renovables,

hemos de apostar, hemos de, simplemente,

cambiando de compañía, decir:

“No, yo quiero que me dinero no vaya aquí, sino que vaya allí”...

Esta es una apuesta medioambiental.

Si crees que el mundo, la riqueza se puede repartir de otra forma,

pues busca cooperativas sin ánimo de lucro.

Sea energía, o sea cualquier otro ámbito.

-Hoy no podemos escoger la empresa que se responsabiliza

de la distribución.

Es decir: de los cables que nos llegan a casa.

Pero, cuando escogemos la compañía que compra en el mercado eléctrico

y nos vende la luz, como hace Som Energia,

sí podemos optar por aquellas que ofrecen certificados

de origen renovable.

-Si tú, en un año, has gastado 3000KWH en tu casa,

te garantizamos que una empresa, alguien,

productor de energía renovado, ha inyectado a la red

esa misma cantidad de energía.

-Y vosotros habéis hecho grupos de compras de energía renovable, ¿no?

-Con otras cooperativas...

-Sí.

-Por ejemplo, con la de Crevillent, ¿no?

-Con el grupo Enercoop.

-Como te he dicho, el mercado eléctrico es de grandes números.

De grandes empresas, moviendo cantidades enormes

de energía, y todo el sistema está pensado

para grandes actores.

Lo que necesitas es unir fuerzas con otros.

Y encontramos a la cooperativa de Crevillent, que gestiona la unión...,

una unión de cooperativas,

en lo que se hace una compra conjunta,

en lo que, sumando la compra de todas estas cooperativas, primero.

Ya hay un volumen que justifica el entrar en estos mercados.

Y segundo, y muy importante, es que, con que uno haga esta gestión,

ya es suficiente.

-La cooperativa de Crivillén a la que se refiere Eduart Quintana

es una de las 16 cooperativas, llamadas históricas,

que mantienen su arraigo en pueblos de la Comunidad Valenciana.

Son casi centenarias, y nacieron por necesidad.

La electricidad que se transporta por estas torres llega

a todos los rincones de España.

Pero a principios del s. XX, no era ni mucho menos así.

A las grandes eléctricas de la época no les resultaba rentable

llevar la luz a las zonas rurales.

Por eso algunos pueblos crearon cooperativas.

Y así, entre todos los vecinos se pagaron la distribución de la luz.

Rodando paralelos a los cables, llegamos a Alginet:

un pueblo del interior de Valencia. Un pueblo de unos 13 000 habitantes,

que son, en un 98%, dueños de su red de distribución eléctrica.

(Teléfono móvil)

Sí, dime.

-Hola. Soy Marisol Soto. De “El escarabajo verde”.

-Hola, Marisol. ¿Cómo estamos?

-¿Dónde le busco aquí?

-Pues ahora mismo, estoy en la calle Magistrado Greus,

haciendo una reparación.

-Vale. Pues ahora vamos para allá. Gracias.

-Muy bien. Nos vemos ahora en un minuto.

Venga, hasta ahora.

Hola, buenas tardes.

-¿Qué tal? -¿Cómo estamos?

-¿Cómo vamos? -Muy bien.

-¿Así que estabas haciendo un trabajo aquí, de fontanero?

-Pues sí, estaba reparando un calentador eléctrico.

Entonces, pues bueno. Esto es mi trabajo del día a día.

-¿Del día a día?

Porque también eres presidente de la...

-Cooperativa eléctrica

y de la Federación de las Cooperativas Eléctricas Valencianas.

-Porque ¿tú no tienes un salario de la cooperativa?

-No.

Los presidentes de las cooperativas tenemos una remuneración,

aprobada por la Asamblea General, en mi caso es de 600 euros mensuales.

Por el trabajo que puedo realizar o por los desplazamientos

que tenga que hacer.

-Y esto que vemos aquí por todo el pueblo,

¿son los contadores de la cooperativa Alginet?

-Sí. Estos son los contadores, son contadores inteligentes,

lo que hoy en día está muy de moda llamarle smart grid,

ahora ya empieza a haber en algunos sitios más.

Pero, en un primer momento, fuimos la primera población

o la primera empresa de Europa que hicimos el 100%

de nuestras instalaciones con este tipo de contador.

No tenemos ánimo de lucro, que ese es el segundo paso,

bastante importante, hoy en día, nosotros trabajamos

para nuestros socios, que son nuestros propietarios...

-¿Por qué aguantan estas cooperativas?

¿Cómo es que las..., no sé..., las grandes empresas no han hecho

ofertas, las han comprado...?

-Bueno. Las grandes empresas sí que siempre han tenido interés.

De hecho, en este momento, yo como presidente

no puedo decir que nadie me haya dicho nunca de comprarla.

Pero sí que, en Alginet, ha habido momentos en que se les ha puesto

un talón en blanco, para que le pusieran precio

a la cooperativa, y que la empresa dominante de esta zona,

que es Iberdrola, quedársela.

Pero la gente, las personas que han estado al frente

de la cooperativas,

han tenido muy claro que esto son propiedad de un pueblo,

que esto es toda una población, que esto no se vende.

-¿Y el futuro?

-¿El futuro? En este momento, tengo que decir

que un poco negro para las cooperativas lo tenemos.

-¿Por qué?

-Porque estamos sufriendo un ataque por parte de..., del Ministerio...

-¿Qué podría pasar si sigue adelante?

-Pues, si afectas mucho la tesorería de una empresa,

yo creo que cualquier persona puede entender que,

desde que haya grandes recortes dentro de la misma empresa,

hasta la desaparición.

-Alginet podría sufrir un recorte de hasta un 44% en la retribución

que recibe por ser una distribuidora.

Por los costes que conlleva construir, cooperar y mantener

las instalaciones.

Es una cantidad que el Estado fija a su conveniencia.

Salvador Escutia está preocupado, y mientras nos lleva a conocer

el resultado de su última gran inversión,

esta subestación que les garantiza una mayor potencia,

nos comenta que ha presentado alegaciones

en nombre de las cooperativas.

Sea como sea, todavía les quedan recursos,

porque están diversificando las actividades.

-Bueno, Marisol.

Esto es una torre de telecomunicaciones, de una empresa,

Ago Telecom, que pertenece también a la Cooperativa Eléctrica de Alginet.

-¿También es vuestra? -O sea: de la cooperativa.

Es eléctrica y de comunicación también.

-Y ahora el origen de vuestra energía es de renovable.

-Nosotros tenemos el certificado de garantía de que nuestra energía,

desde ya hace unos 14 meses, es 100% renovable.

Tanto la de Alginet como la de todas las cooperativas.

-Ahora la gente os pregunta, ¿no?

O sea, es decir: bueno; hace un siglo que existía.

Algunos os descubren, me imagino.

-Sí, nosotros ahora estamos...

La gente parece que nos ha descubierto.

Cuando realmente estamos trabajando ya,

llevamos en el mercado un siglo, prácticamente.

Entonces, a veces yo me pregunto si para estar en este mercado,

en este sistema eléctrico, si realmente hace falta ser tan grande.

-¿Esperas alguna alianza entre las jóvenes,

las comercializadoras estas de ahora, recientes, y las más antiguas?

-Sí, sí. Estamos trabajando...

-Con Som Energia, que es una de las primeras que nacieron con este

objetivo de renovables...

-Correcto. De la cual tenemos muy buenísima

relación, nos conocemos, ellas conocen

a las cooperativas valencianas,

Som Energia conoce a las cooperativas valencianas,

nos reunimos en muchísimos foros, conocemos a sus dirigentes,

las personas que están en las oficinas,

ellos nos conocen a nosotros...

Tenemos una relación excelente.

(Música)

-En los foros se encuentra con Som Energia,

y con otras cooperativas que han ido naciendo en Valencia,

Andalucía, País Vasco, Cantabria y Galicia.

(Música)

Comparten objetivos. Ya sea porque producen energía verde,

o porque la venden, como también hace Alginet.

En las oficinas vemos que los socios reciben un trato muy cercano.

Y al igual que las cooperativas más jóvenes,

facilitan cambios de tarifa o de potencia,

con tal de consumir menos y mejor.

Pero ¿qué hacen si se atrasan en los pagos?

-Son dos o tres meses lo que tienes que no has podido pagar,

aplazamos esa deuda aquí, y no pasa nada.

Yo ya me anoto que el mes que viene o dentro de dos meses

tú vas a empezar a pagarme, normalmente,

y ya iremos recuperando la deuda que tienes aquí acumulada.

Esto, como puedes ver, no es para estar contento,

porque cada carpeta que hay aquí es una familia de Alginet,

a la cual estamos ayudando en comida.

-La Obra Social de la cooperativa, ahora también tiene forma de vales

de comida, que se canjean en los comercios locales.

-Nosotros, lo que la gente quiere, se lo damos,

y luego la cooperativa se hace responsable.

-La última cifra oficial para Alginet es de un 20% de desempleo.

(Sonido ambiente)

Pero los pensionistas disfrutan de “el bono del jubilado”.

Es decir: de un descuento de 25 euros en la factura de la luz.

Son muchos años.

Los beneficios que disfrutan de la cooperativa

son como el aire que respirar.

Parece que su gente, las pequeñas empresas,

solo notarían su falta si dejara de existir.

(Música)

Dejamos atrás Alginet, y siguiendo los cables de la electricidad

continuamos el viaje hacia el sur, con destino a Crevillent.

(Música)

La cooperativa eléctrica de esta población de Alicante

se puso en marcha hace 90 años.

Y en parte, todo empezó por las alfombras.

(Música)

-La operaria crevillentina que logró primores trenzando

espartos ha conseguido, en el anudado de la lana,

una perfección maravillosa.

-Probablemente, sin el primer impulso de la cooperativa eléctrica,

esta empresa de alfombras no habría llegado tan lejos.

Cuando visitamos la nave, las máquinas están tejiendo moquetas,

que se exportarán por todo el mundo.

-En principio, cuando empezó a llegar la luz aquí,

había dos bombillas por casa. Es que no había nada más.

Y no tenían potencia para más.

De hecho, yo recuerdo que me contaban mis abuelos que,

cuando empezó la luz, tenían que apagar una bombilla

para poder encender la de dentro.

Es decir, no había potencia, ni siquiera para una casa.

Con lo cual, los industriales tuvieron que buscar una solución,

y yo creo que acertaron.

-En los años 80, cuando llegaron máquinas más potentes,

esta empresa tuvo que recurrir, temporalmente,

a una de las grandes distribuidoras de la zona,

que hoy se llama Iberdrola.

-Aproximadamente en los años 90 fue cuando Cooperativa

ya pudo distribuir, o suministrar mucha más cantidad de energía,

con lo cual volvimos a los orígenes.

Porque realmente lo interesante es poder tener ese control

sobre la energía que necesitas, y eso es beneficio, sobre todo.

Porque no hay que olvidar que aquí en Crevillent,

hablar de Cooperativa, o hablar de las empresas,

o hablar incluso de los crevillentinos es una misma cosa.

Cooperativa es nuestra. Nosotros somos los socios.

Es decir: con lo cual, no solo tenemos beneficios,

porque evidentemente es la más económica,

que no nos tenemos que preocupar en buscar alternativas mejores,

en cuanto a precio; sino, ¿y lo que es la tranquilidad de cualquier

mantenimiento, cualquier incidencia,

que lo tienes en casa, que somos nosotros...?

Eso, eso no tiene precio.

-La de Crevillent, es decir, la Cooperativa Eléctrica Benéfica

de San Francisco de Asís, es la mayor de las históricas.

Hoy es la matriz de un grupo de empresas, el grupo Enercop,

que produce, distribuye y vende electricidad.

-Por aquí...

-Pasa de los 15 000 abonados.

Y sus tarifas para hogares y empresas son más baratas.

Tenemos cita con el presidente de la última década,

y con quien acaba de relevarlo.

-Aquí tenemos copia de un título, de socio, del año 1933.

Lógicamente tenemos copia, porque los originales

los tienen cada uno de los socios, o los tenían.

Es bastante antiguo, es del año 33, como he dicho.

-Estas personas que empiezan, que comienzan la Cooperativa,

¿quiénes son? ¿Cuál es el interés en formar esta cooperativa?

-Pues son fundamentalmente industriales,

y gente más formada de la sociedad crevillentina,

que con la inquietud y la necesidad de suministro eléctrico

para Crevillent tomaron la iniciativa de esta gran empresa

que para Crevillent ha sido la Cooperativa Eléctrica

San Francisco de Asís.

-Venga, ya está.

-Se puede decir que, en estos 90 años,

la Cooperativa ha conseguido sobrevivir al BOE.

La última reforma eléctrica de 2013 casi la deja fuera de juego.

Porque exige que la distribución solo la lleven a cabo

empresas mercantiles.

Pero dieron con la fórmula para seguir con la actividad.

(Música)

-Ahora tenéis problemas, sobre todo con el tema

de la retribución y de la distribución, tengo entendido.

Ese es como vuestro caballo de batalla ahora.

-Sí, bueno. Es posible que suponga una bajada

cerca de un 20% en cuanto a la retribución

que recibe Cooperativa Eléctrica, que es un golpe importante.

-¿Creéis que hay una voluntad política de acabar

con las cooperativas que distribuyen? ¿Os sentís amenazados?

- Pues... eso siempre está...

Esa amenaza, parece que siempre está en el poso de todo, ¿no?

Somos como una piedrecita, que quizá a las grandes no...,

no les termina de gustar.

Ellos son muy fuertes, tienen mucha capacidad de influencia

en las élites dirigentes, y...

Pero bueno. Siempre hasta ahora, siempre hemos sabido defendernos.

-El grupo Enercoop produce energía verde por medio de plantas

hidráulicas y huertos solares.

Como este: uno de los mayores de España.

Con el realengo, los técnicos consiguieron

un modelo de referencia internacional.

Pero la inversión de 80 millones de euros quedó atrapada

con los cambios legislativos.

400 familias pusieron aquí sus ahorros,

y ahora no tienen las primas prometidas.

-Nosotros ahora mismo, estamos luchando con ellos

porque estamos hablando que estas familias,

junto con 50 000 familias más de toda España,

se han visto abocadas a que, prácticamente,

puede ser que pierdan su patrimonio. O algunas ya lo han perdido.

(Campanada)

(Campanada)

-Bueno, decía esto: que yo creo que el sector eléctrico

en España necesita de una remodelación muy importante.

Pero sobre todo en lo que es el futuro, que es la energía renovable,

y, en concreto, porque nos afecta aquí a la Cooperativa

y a Crevillente, dado que tenemos un buen parque fotovoltaico,

la energía fotovoltaica.

Que efectivamente, es cierto que nace al amparo de un decreto,

que la hace cara para el Estado por el tema de las primas,

pero, si comparamos el sistema de adjudicación

de la entrada en el sistema de las energías,

resulta incluso más económica que las convencionales.

Lo cual hace un poco idea, o da un poco idea

del mal enfoque que tiene en este momento.

Porque la energía fotovoltaica está literalmente perseguida,

aquí en este país. Y creo, si no estoy mal informado...

Esto no lo puedo asegurar. Pero creo que hemos pasado de,

entonces, a producir casi el 40% de la energía fotovoltaica del mundo,

a estar ahora en menos de un 1%, ¿no?

Y me parece que es una regresión que no tiene sentido,

porque si en Alemania, que hay muchísima energía fotovoltaica,

es rentable, no sé por qué no lo tiene que ser en España.

(Campanada)

-Nuestra Obra Social es amplísima, y, en función de cómo vayan

los años económicamente hablando, estamos a una media

de unos 400 000 euros de Obra Social al año.

-La luz de la Cooperativa ilumina los pasos de la Semana Santa

de Crevillent, hoy declarada de Interés Artístico Internacional.

Y la Obra Social aporta recursos para este museo,

y también para el de Julio Quesada, y a varios centros

educativos existenciales.

Además, destina parte de sus beneficios al servicio del tanatorio,

que es gratuito para los crevillentinos.

(Ensayo musical)

-Ooooooooo.

(Piano)

-Iiiiiiiii.

(Piano)

-Iiiiiiiii.

-Parte de los beneficios, no sé exactamente ahora qué cantidad,

pero los invierten en becas, por ejemplo...

(Polifonía)

-Pertenezco a Coral Crevillentina.

Y cumplimos este año 125 años de vida.

Cuando tenemos algún acto, les pedimos ayuda.

O bien para el programa, o para...,

una mínima subvención, un porcentaje de los actos que hacemos...

(Polifonía)

-Aquí Enercop, eso, la Cooperativa Eléctrica está solamente

en Crevillente.

Entonces, en el apartamento de la playa estamos

con otra compañía. Claro.

- ¿Y hay una gran diferencia entre las...?

-Sí, sí.

-¿Como cuál?

-Hombre. No sabría decirte, pero quizá 30 euros, 40, 50...

Depende.

(Polifonía)

-Si las cooperativas históricas se crearon por necesidad,

por tener luz,

las nuevas se han puesto en marcha para cambiar el modelo energético.

Cuando este hombre, de origen holandés,

se vino a vivir a España y quiso conectar su casa a la red,

se encontró con que salía caro.

Y además, iba a recibir nada por la energía sobrante de sus placas.

Por eso buscó aliados, y fundó Som Energia.

(Intervención en valenciano)

-¿Habrá tantas cooperativas dispuestas a ocupar el espacio

que señala el gerente de Som Energia? Estaremos atentos.

Veremos en qué acaba todo esto.

Nuestro contrato con todos vosotros lo firmamos, semana a semana,

con un nuevo e interesante documental.

Mientras tanto, ya sabéis que nos podéis encontrar en Facebook,

y también en Twitter (@marioescarabajo),

que podéis escuchar nuestra música en Spotify,

ver nuestras fotografías en Instagram,

y más contenidos en nuestra web.

Nos vemos. Aquí, en La2, en una semana.

Estad al corriente y no faltéis. Que sin vosotros, se nos va la luz.

(Música)

El escarabajo verde - Electrocoop

Som Energia, la pionera de las nuevas cooperativas eléctricas

Som Energia, con más de 31.800 socios y unos 45.400 contratos, es la cooperativa más potente que existe actualmente en España. La impulsó el holandés Gijsbert Huijink después de que una compañía eléctrica le pidiera 80.000 euros por conectar a la red la masía que acababa de comprar en Girona.

"Me extrañó mucho (...) Me parecía exagerado y empecé a mirar alternativas como poner placas y baterías. No tenía experiencia ni conocimientos del sector eléctrico", relata Huijink, que acabó constituyendo la cooperativa en 2010 junto a apenas un centenar de amigos, familiares y vecinos con las mismas inquietudes tomando como modelo las que ya existían en Europa.

Las nuevas cooperativas eléctricas son una respuesta social a los abusos de las compañías eléctricas tradicionales

El catedrático de la Universidad de Málaga y vocal de la Fundación Energías Renovables Mariano Sidrach de Cardona explica que estas nuevas cooperativas eléctricas surgidas en España como consecuencia de la liberalización del sector energético "nacen como una forma de recuperar autonomía en el ámbito energético (...) Son una respuesta social a los abusos de las compañías eléctricas tradicionales y a la desinformación y falta de cultura energética de la ciudadanía de nuestro país".

La principal ventaja, según este doctor en Ciencias Físicas, es la "transparencia y la confianza". Los consumidores y usuarios se convierten en "auténticos protagonistas de su gestión energética pasando de ser números de contrato a ser personas que se autogestionan democráticamente sus suministros".

"Nuestro fin no es vender kilovatios hora, sino proveernos de un servicio ético"

Silvia Bueno es una de las cooperativistas de Som Energia. Se dio de alta en verano de 2013, no por ahorrar en la factura, sino "por conciencia pura y dura", para aportar su "granito" al cambio de modelo energético. Confía en ellos, asegura, porque no se van a llevar el dinero y porque las ganancias, "que no son muchas", revierten en el proyecto.

"No malgastamos, el precio que marcamos es el que necesitamos para el gasto que tenemos", subraya Huijink.

El presidente de EnergÉtica, el ingeniero industrial Rodrigo J. Ruiz, lo resume de esta manera: "Nuestro fin no es vender kilovatios hora, sino proveernos de un servicio de calidad y ético". Esta cooperativa, que actúa en Castilla y León, nació en Valladolid en febrero de 2015 y cuenta actualmente con 630 socios y más de medio millar de contratos de electricidad.

Asamblea constituyente de la cooperativa EnergÉtica Asamblea constituyente de la cooperativa EnergÉtica

¿Cómo operan entonces las cooperativas en el mercado eléctrico? Se dedican a la producción y la comercialización de la luz. Las otras dos actividades que existen son el transporte -en manos de Red Eléctrica Española en régimen de monopolio- y la distribución, controlada en un 98% por Unesa, la patronal que engloba a las grandes compañías.

El objetivo a largo plazo de todas ellas es producir el 100% de la energía que necesitan sus cooperativistas, pero es una meta aún lejana. Som Energía, por ejemplo, produce de momento solo el 6% de todo lo que vende. El grueso lo adquieren, como las comercializadoras en manos de empresas privadas, en el mercado mayorista. La diferencia es que garantizan que el 100% de la energía que comercializan es de fuentes renovables.

Un sistema de certificación "testimonial y pedagógico"

Lo que hacen las cooperativas es garantizar que si han comercializado una cantidad determinada de electricidad al año, los productores de energías renovables han inyectado ese mismo montante de 'energía verde' a la red. Es decir, si una familia ha consumido 2.500 kWh la cooperativa garantiza que en esos doce meses, el sistema cuenta con esa misma cifra en renovables.

Esto se hace mediante los "certificados de garantías de origen" de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Los productores tienen un plazo para certificar que su producción es de fuentes renovables y obtener estos sellos, que luego distribuyen entre las comercializadoras que quieren garantizar a sus socios que la energía que venden es verde.

Cuando se acaba el año se hace una contabilidad de la energía para confirmar la garantía de producción en renovables

"Cuando se acaba el año se hace una contabilidad de la energía para confirmar que esa compra tuvo esa garantía de producción en renovables", explica a RTVE.es Santiago Ochoa de Eribe, director de la cooperativa nacida en el País Vasco Goiener, que cuenta con cerca de 5.600 socios y más de 6.000 contratos. "Tiene más un carácter testimonial y pedagógico" para visualizar la demanda de energías verdes frente a otras fuentes como fósiles o nucleares.

"Si todos reclamamos energías renovables y actuamos en consecuencia, a los políticos primero, y a las compañías eléctricas después, no les va a quedar otro remedio", apunta Sidrach de Cardona.

Hoy por hoy hay sellos de energía verde 'para todos' porque la demanda de los consumidores que quieren tener esta certificación es mucho menor que la oferta de energía renovable existente. Según el avance del informe El sistema eléctrico español de Red Eléctrica Española sobre 2016, el 41,1% de la energía generada en la Península fue de fuentes renovables frente al 36,9% de 2015.

El principal objetivo: cambiar el modelo energético

Gemma Fajardo García, profesora titular de Derecho Mercantil en la Universidad de Valencia y directora del Máster de Economía Social del Instituto Universitario de Investigación en Economía Social, Cooperativisto y Emprendeduría, explica que las cooperativas tradicionales, las que aún perviven en el Levante, pueden ofrecer mejores precios -con descuentos de hasta el 20%- porque son dueñas de las redes de distribución. "Las nuevas no pueden ofrecer precios tan ventajosos, pero tampoco este es su principal objetivo, sino el de cambiar el modelo energético, facilitando la transición hacia fuentes energéticas sostenibles", señala.

Esta experta en cooperativismo señala que aunque por volumen "todavía no puede decirse que contribuyen a este cambio de modelo, sí que lo hacen a nivel social, formando opinión y siendo ejemplo para las administraciones locales de cómo se puede hacer esta transición apoyándose en la ciudadanía".

Las cooperativas van más allá de producir el 100% de la energía verde, ponen en el centro al ciudadano

Desde La Corriente, una cooperativa madrileña recién nacida con 60 socios, Julio Campo comenta que todo el mundo puede escuchar en su entorno "quejas sobre el oligopolio" pero normalmente el consumidor mantiene una actitud pasiva. "Las cooperativas van más allá de producir y general el 100% de la energía verde, es poner en el centro de la demanda la gestión de la ciudadanía, empoderar al ciudadano" para cambiar el modelo, afirma.

Pablo Álvarez, presidente de la cooperativa gallega Nosa Enerxía, que cuenta con unos 255 socios y 200 contratos, destaca también el "empoderamiento" del consumidor que por motivos medioambientales o porque está "cansado del oligopolio y las puertas giratorias" entra a formar parte de proyectos de este tipo.

Las cooperativas ahora son minoritarias, pero Álvarez cree que hay potencial para seguir creciendo porque hay una "masa crítica coherente inclinada al ecologismo" en la sociedad y pone como ejemplo lo que pasó con las telecomunicaciones. Hace unos años era impensable cambiarse de compañía pero se acabó "rompiendo el molde".

Las cooperativas como productoras de energía

El gran reto de las cooperativas es la producción de energía renovable financiada con aportaciones de los socios. Som Energia ha impulsado un proyecto pionero en España, Generación kWh, que les ha permitido poner en marcha una planta solar en Alcolea del Río, en Sevilla, gracias a la inversión de más de 2 millones de euros por parte de 2.182 socios.

La filosofía del proyecto es autoproducir la energía que cada uno consumirá en los próximos 25 años a precio de coste adquiriendo "acciones energéticas" por valor de 100 euros para construir instalaciones verdes que suministren a todos. Para calcular la inversión recomiendan invertir lo necesario para generar el 70% del consumo. Por ejemplo, una familia con un consumo de 2.400 kWh al año tendría que invertir 900 euros, según explican en este vídeo:

Además de ver reflejado un ahorro en el recibo de la luz -que estiman en unos 20 euros al año- la cooperativa asegura que el retorno de la inversión está garantizado a razón de 4 euros al año por cada 100 invertidos durante los próximos 25.

Hasta el 31 de marzo de este año esperan obtener otros 2,5 millones de euros para poner en marcha los dos próximos proyectos: una instalación eólica en Pujalt, en Barcelona, que está en trámite administrativo; y una central minihidráulica que todavía está en estudio inicial.

Pero al margen de estas instalaciones especiales, Som Energia cuenta ya con instalaciones propias de las que se pueden beneficiar todos los socios, entre ellas, la central de Valteína, en Peñafiel (Valladolid). Una minihidraúlica que compraron junto a la cooperativa EnergÈtica, propietaria del 20% de esta instalación, que se puso en marcha en 1949 pero que estaba parada. Rodrigo J. Ruiz destaca que gracias a ella, pueden producir el 50% de la energía que demandan sus socios.

Visita de los socios de EnergÉtica a la planta minihidráulica de Valteína, en Peñafiel, en Valladolid Visita de los socios de EnergÉtica a la planta minihidráulica de Valteína, en Peñafiel, en Valladolid

La cooperativa histórica de Alginet tiene desde hace ocho años una pequeña planta de producción fotovoltaica y tienen ahora mismo dos proyectos en estudio, uno eólico y otro fotovoltaico y un tercero en terreno propios, según explica su presidente, Salvador Escutia Carrasco. Esta histórica tiene 6.000 socios y representa el 98-99% de todo el mercado eléctrico en este municipio de Valencia.

La profesora de Derecho Mercantil Gemma Fajardo García subraya lo complicado que puede resultar para una cooperativa la producción de electricidad en cantidades significativas debido al coste de producción de las plantas: "En este campo nuestra legislación ni fomenta la producción de energías renovables ni la constitución de cooperativas eléctricas, a pesar de que nuestra Constitución ordena a los poderes públicos fomentar las cooperativas".

Más contenidos de Noticias

anterior siguiente