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Pyongyang culpa a Seúl de cancelar el encuentro y vuelve a cerrarse al diálogo

  • Corea del Sur, por su parte, devuelve las acusaciones de culpabilidad
  • Pyongyang asegura no tener "nada que esperar de las conversaciones"

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Un operario retira los preparativos para la reunión anulada entre los ejecutivos de las dos Coreas
Un operario retira los preparativos para la reunión anulada entre los ejecutivos de las dos Coreas

Corea del Norte ha emitido este jueves duras acusaciones contra el Gobierno de Corea del Sur, al que ha culpado de la cancelación de un encuentro de alto nivel previsto para este miércoles, y ha cerrado la puerta al diálogo por el momento.

El régimen de Kim Jong-un ha acusado a Seúl de "crear un obstáculo" deliberadamente para el que hubiera sido el primer encuentro bilateral de alto nivel en seis años, según ha indicado el Comité norcoreano para la Reunificación Pacífica de la Patria.

La agencia estatal de noticias KCNA ha emitido un comunicado de dicho organismo en el que considera que Corea del Sur "no tenía intención desde el principio de mantener un diálogo y sólo buscaba crear un obstáculo para las conversaciones, retrasarlas y socavarlas".

Asimismo, ha acusado a Seúl de mantener un "comportamiento provocador, descortés e inmoral" que, apuntó, "nos lleva a dudar sobre si se va a poder debatir asuntos o mejorar las relaciones incluso si se abre en el futuro el diálogo entre autoridades".

Las conversaciones vuelven a congelarse

"No tenemos nada que esperar de las conversaciones entre autoridades del Norte y del Sur", asegura el comunicado.

El encuentro de alto nivel previsto para este miércoles entre ambas Coreas se canceló en la víspera, debido a que en la reunión preliminar las partes no se pusieron de acuerdo sobre el rango de los líderes de sus respectivas delegaciones.

Seúl, por su parte, ha culpado del desencuentro al Gobierno de Corea del Norte, al que ha acusado de proponer como líder de la comitiva a una autoridad de segundo nivel y aún así rechazar su oferta de enviar a un viceministro.

Seúl y Pyongyang, que vivieron una intensa etapa de tensión en marzo y abril, parecían haber iniciado una fase de entendimiento después de que la pasada semana se pusieran de acuerdo para celebrar el citado encuentro bilateral, a propuesta de Corea del Norte, orientado a limar asperezas y resolver asuntos pendientes.

Sin embargo la cancelación del encuentro oscurece de nuevo las perspectivas de distensión entre Norte y Sur, que permanecen técnicamente enfrentadas desde la Guerra de Corea (1950-53), concluida con un armisticio que hasta el presente no ha sido reemplazado por un tratado de paz definitivo.