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Los salarios subieron un 1,3% en 2012, pero el Banco de España espera que se moderen más

  • Los convenios de nueva firma recogen una subida salarial del 0,7%
  • Casi 3,3 millones de parados llevan más de un año sin trabajo
  • El Banco de España prevé que siga la contracción del crédito

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El Banco de España advierte del aumento de parados con serias dificultades para reengancharse al mercado laboral

El Banco de España destaca que la subida salarial acumulada en la negociación colectiva se sitúa en el 1,3% en 2012, lo que supone una clara pérdida de poder adquisitivo para los trabajadores porque la inflación cerró en el 2,9% el año pasado.

En su boletín mensual, la institución que preside Luis María Linde apunta que la cifra de trabajadores afectados por el incremento nominal de sus sueldos fue de unos 6,1 millones, la más baja de los últimos 18 años, lo que puede atribuirse a los efectos de la reforma laboral.

La negociación avanzó en el tramo final del año y se concentró en diciembre en los convenios revisados, con un incremento medio salarial del 1,5%, frente al 0,7% de los de nueva firma, nivel cercano al 0,5% recogido en el II Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva. El Banco de España puntualiza que, por el momento, esto afecta a un colectivo muy escaso de trabajadores.

En los próximos meses, el organismo espera que la negocación colectiva se centre en los convenios de nueva firma, lo que debería producir una moderación adicional del crecimiento salarial.

Casi 3,3 millones de parados de larga duración

Esta moderación salarial de 2012 no ha evitado más destrucción de empleo. En su análisis de la última Encuesta de Población Activa (EPA), descontados los factores estacionales, el supervisor señala que entre octubre y diciembre de 2012 "la pérdida neta de empleo afectó a 230.000 personas", más que en los dos trimestres anteriores. 

Y subraya que de los 5.965.400 desempleados que había en España en 2012, casi 3,3 millones de personas llevan más de un año sin empleo, 642.000 más que un año antes. El paro estructural ha aumentado cinco puntos durante la crisis, más que en ningún otro país porque, entre otras cosas, muchos parados de larga duración proceden de la construcción y tienen difícil encontrar trabajo porque no tienen formación alternativa.

El 21% de los jóvenes parados o inactivos tampoco estudia

Otro de los aspectos en los que incide el Banco de España es en el paro juvenil, cuya tasa ha pasado del 17,9% en 2006 al 55,1% en 2012. "La población de 16 a 24 años en paro es de 930.000 personas", apunta.

El Banco de España constata en su boletín que "la crisis económica está modificando las pautas de formación de los jóvenes". De esta forma destaca el supervisor que el 59% de los jóvenes realiza ahora actividades formativas, frente al 21% que no lo hace (8 puntos más que al inicio de la crisis). Los jóvenes que ni estudian ni trabajan son generalmente, resalta el organismo, los de menor nivel educativo, aunque tengan una mayor experiencia laboral.

Por todo lo anterior, el regulador sugiere que los esfuerzos se deberían concentrar en aumentar el nivel de formación del colectivo con menor nivel de estudios y en garantizar que las actividades formativas que se proporcionan se adecuan a las necesidades del mercado laboral.

Anemia crónica de la economía

En cualquier caso, el organismo habla de una estabilización del "ritmo de   destrucción del empleo en enero" en niveles elevados, lo que seguirá mermando la capacidad adquisitiva de las familias y debilitando el gasto de los hogares.

Las perspectivas económicas del Banco de España son desoladoras, para el primer trimestre de 2013 espera una "prolongación del tono contractivo de la actividad", en un contexto de "marcada atonía de la demanda interna", con la confianza de consumidores y comerciantes en niveles muy bajos.

La inversión en bienes de equipo sigue marcada por la debilidad y la utilización de la capacidad productiva ha caído hasta el 68,7%, nivel próximo al mínimo histórico, con un empeoramiento del clima industrial.

Incluso el turismo muestra cierta debilidad con una caída en enero del 2,6% interanual en la entrada de turistas no residentes. Solo se salva, en parte, el sector automovilístico impulsado por el plan PIVE que en los meses siguientes podría continuar con una trayectoria ascendente gracias al PIVE-2 y al programa PIMA-Aire que podría impulsar las cifras de matriculaciones de vehículos de carga.

Más contracción del crédito

El mismo empobrecimiento de empresas y familias que está detrás de la caída en la demanda explica también la reducción de las peticiones de crédito.

Se solicita menos crédito, pero las entidades financieras tampoco están dispuestas a darlo y, cuando lo conceden, lo hacen en condiciones más duras. Y eso, a pesar de que el boletín del supervisor bancario informa en su boletín de que el capital y las reservas de las entidades españolas aumentó 3.000 millones de euros en diciembre por la recapitalización realizada con los fondos del rescate europeo y la aplicación de las provisiones por los activos transferidos al banco malo.

Al combinarse las caídas en oferta y demanda de crédito, el Banco de España explica que en diciembre de 2012, los préstamos concedidos a empresas cayeron un 1,3% respecto al mismo mes de 2011.

Como refleja la última Encuesta sobre Préstamos Bancarios del año pasado, esa reducción en la concesión de préstamos a sociedades “fue más acentuada” en los que tenían vencimientos más largos y en los dirigidos a grandes empresas.  Según el Banco de España, esto se explicaría por “el empeoramiento de  las expectativas sobre  la actividad económica, el deterioro de las  perspectivas sobre sectores específicos y las dificultades de acceso a  la financiación en los mercados”.

Por primera vez desde 2010, subieron las peticiones de hipotecas

Sin embargo, en el caso de los hogares, el supervisor bancario destaca que el dato estadístico de ese mes se vio alterado por una circunstancia coyuntural: la eliminación de las desgravaciones por la compra de vivienda y la subida del IVA aplicada a esas operaciones desde el 1 de enero provocaron un aumento de las peticiones de hipotecas, el primero registrado desde finales de 2010.

Eso compensó la fuerte caída en las peticiones de crédito para consumo y otros fines y permitió un repunte interanual del 0,7% en la concesión total de préstamos a familias.

Para el primer trimestre de 2013, los bancos han transmitido al Banco de España que prevén "un leve recorte en la oferta de préstamos al sector privado no financiero" (empresas y hogares) que, en el caso de las sociedades, solo se producirá "en los otorgados a grandes empresas y en las operaciones a largo plazo".

Se endurecen las condiciones de los préstamos

Sobre las condiciones exigidas para conceder esos créditos, la encuesta bancaria refleja que los criterios se mantuvieron casi estables para las empresas, mientras que se endurecieron para los hogares. Ese endurecimiento fue superior al registrado en el mismo período en el resto de la zona euro.

Así, el boletín de febrero del Banco de España señala que, “de cara a los primeros meses de este año se espera que los criterios de concesión de préstamos sigan siendo igual de restrictivos” y que la demanda de crédito “continuará contrayéndose”.

El endurecimiento se produjo, sobre todo –destaca el supervisor bancario-, “por la ampliación de los márgenes aplicados a las operaciones ordinarias” y a las de mayor riesgo, “un proceso que se habría intensificado en el tramo final de 2012”. El boletín señala como motivos tanto “el incremento de los costes de financiación” como “el deterioro de la solvencia de los consumidores”.

Las subidas de los márgenes de beneficio que se reservaron los bancos en las nuevas operaciones “se elevaron notablemente”, ya que registraron “la mayor ampliación en un trimestre desde comienzos de 2012”.

El Banco de España ha publicado también este miércoles los datos de enero relativos a depósitos, que se redujeron en 8.247 millones de euros (un 0,56%) respecto al último mes de 2012, afectados por la recomendación del supervisor de reducir las rentabilidades ofrecidas.

Así, el total en depósitos de residentes en España se situaba en 1,457 billones de euros, una cantidad similar a la que había en noviembre de 2012, cuando se alcanzó el nivel máximo desde junio de ese mismo año.