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El rey avala las "renuncias de hoy" por el bienestar futuro y pide "política grande" contra la crisis

  • Apela al estilo de la Transición para sumar fuerzas en lugar de dividir
  • “Las renuncias de hoy han de garantizar el bienestar de mañana”, señala
  • Llama a combinar las políticas de austeridad con las de crecimiento
  • Resalta el “sacrificio” de los españoles que están emigrando a otro países

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Mensaje de Navidad del rey 2012

El rey ha reivindicado en su tradicional mensaje de Navidad la “política grande” que se practicó en la Transición para salir juntos de la crisis económica desde el “respeto a la diversidad”, pero también a “las leyes” y los “cauces democráticos”. El monarca ha señalado que “las renuncias de hoy han de garantizar el bienestar de mañana” y también ha destacado el “papel fundamental” de los partidos políticos, consciente de que no viven “sus mejores horas en la percepción de los ciudadanos”.

Don Juan Carlos ha definido esa “política grande” como la que evita enfrentamientos e “integra lo común para sumar fuerzas, no para dividirlas”, lo que puede interpretarse como un llamamiento a la unidad en un momento de tensión entre Cataluña y el Gobierno central por la consulta que CiU y ERC se han comprometido a convocar en 2014, aunque no se menciona expresamente.

El rey pide mirar hacia delante y “cerrar heridas abiertas”, como se hizo hace más de tres décadas, sobre los valores del “respeto mutuo y la lealtad recíproca”, para poner en pie un marco de convivencia que reconocía la “pluralidad” de España y el “amparo de sus diferentes lenguas, culturas e instituciones”.

Si se consigue, ha señalado, será “nuevamente un éxito de todos, ciudadanos e instituciones, basado en el respeto a las leyes y a los cauces democráticos”. En su opinión, solo con esta “política grande” se podrá recuperar la confianza en “nuestra gran nación” y “abrir nuevas puertas a la esperanza”.

Vivimos uno de los momentos más difíciles de la reciente historia de España

Don Juan Carlos ha centrado el mensaje de este 2012 en la crisis económica, en la “fortaleza de España como nación europea e iberoamericana” y en la “necesidad de reivindicar la política como instrumento necesario para unir las fuerzas de todos” en uno de los momentos “más difíciles de la reciente historia de España”.

En su discurso ha defendido que “austeridad y crecimiento deben ser compatibles”; ha llamado a trabajar por recuperar la confianza porque esta será el “primer estímulo” que sacará al país de la crisis; y ha tenido un recuerdo especial para los españoles que están emigrando a otros países en busca de “mejores condiciones de vida”.

Don Juan Carlos no ha hecho ninguna mención a su polémico viaje a Botsuana por el que ya pidió perdón públicamente. A diferencia del año pasado, tampoco hay ninguna referencia a la situación de su yerno, Íñaki Urdangarin, imputado por presunto desvío de fondos públicos. Por primera vez en mucho tiempo tampoco aparece ETA.

Lo que sí que ha cambiado este año ha sido el escenario.  El rey ha elegido su despacho del Palacio de la Zarzuela donde aparece de pie apoyado delante de su mesa de trabajo, sobre la que se puede ver un ejemplar de la Constitución.

El rey avala “las renuncias de hoy” por el bienestar de mañana

El rey ha dedicado la primera parte de su discurso a la crisis económica, que ha alcanzado “una intensidad, una amplitud y una persistencia en el tiempo que nadie imaginaba”, y que está “poniendo en entredicho el bienestar de no pocas familias”.

Don Juan Carlos ha subrayado que no se puede ignorar que existe pesimismo y que “sus efectos se dejan sentir en la calidad del clima social” que se vive en España.

El rey ha afirmado que para que la economía vuelva a crecer hay que “poner en orden nuestras cuentas” para cumplir con el déficit público, pero a la vez hay que impulsar políticas de crecimiento.

Ningún esfuerzo es baldío y tampoco lo serán los que se están haciendo ahora

Ha incidido en que “las renuncias de hoy han de garantizar el bienestar de mañana”, sin perder los derechos sociales que son seña de identidad de nuestra sociedad. “Ningún esfuerzo es baldío y tampoco lo serán los que se están haciendo ahora”, ha añadido.

Sin embargo, ha subrayado que el primer estímulo para salir de la crisis debe ser la confianza, como lo ha sido en otras crisis aunque “quizá no fueron tan difíciles como esta”. El rey ha destacado la “generosidad, el talento y la creatividad” de los españoles y la “fortaleza” del sistema productivo y la necesidad de generar esta confianza “en las instancias y en los mercados internacionales”.

El rey ha tenido una mención especial a los jóvenes, “que se levantan cada día con sensación de inseguridad y desánimo por la difícil situación de sus economías”; ha resaltado la actitud “abnegada y leal” de las familias que están sufriendo la crisis; y ha reconocido el trabajo de las ONG que con su ayuda contribuyen a la “estabilidad social”.

También ha resaltado el “sacrificio” de los españoles que están emigrando a otros países en busca de una vida mejor para ellos y sus familias. “Su experiencia y preparación constituirán a su regreso un importantísimos efecto dinamizador de nuestra economía”, ha señalado.

España como parte de la solución

El rey ha subrayado en su mensaje de Navidad que “España es parte de la solución a la crisis global” y que tiene que ser “protagonista” en las tomas de decisiones en los foros internacionales tanto en Iberoamérica como en la Unión Europea.

Don Juan Carlos ha señalado que hay que seguir trabajando con la UE “para superar las visiones puramente nacionales y reforzar las bases de la solidaridad” y para que no se vea amenazado todo lo conseguido como los derechos individuales y sociales, el bienestar económico, y el proceso de construcción política y económica.

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