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La familia de Rayán, envuelta de nuevo en el dolor

  • Mohamed, de sólo 21 años, ha sufrido en 15 días la muerte de su mujer y su hijo
  • Mohamed quiere enterrar a su bebé junto a Dalila
  • Después, hará "lo que tenga que hacer"

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Mohamed, el padre de Rayán, a su salida del tanatorio de la Virgen de los Remedios.
Mohamed, el padre de Rayán, a su salida del tanatorio de la Virgen de los Remedios.

A Mohamed, con tan sólo 21 años, le ha tocado sufrir la pérdida de su mujer Dalila y de su hijo Rayán en apenas quince días, y ambas muertes, sucedidas en el hospital Gregorio Marañón, han estado envueltas en la polémica.

Los dos fallecimientos han sido especialmente dramáticos e impactantes. El de la madre por ser la primera persona que fallecía en España como consecuencia de la gripe A(H1N1) y, el de su hijo, que no estaba infectado por este virus, debido a "una gravísima negligencia que no tiene excusa", según ha afirmado el director gerente del Gregorio Marañón, Antonio Barba Ruiz de Gauna.

En la tarde del lunes Mohamed casi no podía articular palabra, pero sí ha tenido fuerzas para decir que quiere enterrar a su bebé junto a Dalila y que, después,  hará "lo que tenga que hacer", en relación a si emprenderá acciones legales para aclarar ambos fallecimientos.

Preguntado por la posibilidad de que, tras estas desgracias, decida regresar a vivir a Marruecos, Mohamed, vestido enteramente de blanco y con la mirada ausente, también ha dejado la decisión para más adelante, cuando entierre a su hijo, que es ahora su "mayor preocupación".

Dalila, la primera víctima de la gripe A(H1N1) en España y a la que se le practicó una cesárea cuando se encontraba embarazada de 28 semanas, descansa desde el pasado 2 de julio en una sepultura de la localidad septentrional marroquí de Mdiq, la que le vio crecer, y hasta allí será llevado Rayán en los próximos días.

Sin compañia del hospital ni de la Comunidad

Mohamed, acompañado de otros familiares y de la presidenta de Mujeres Marroquíes en España, ha acudido personalmente esta tarde a una empresa de servicios funerarios cercana al hospital para tramitar los papeles necesarios para el traslado del cuerpo del pequeño.

En ese duro trámite, la familia no ha estado acompañada por ningún representante del hospital Gregorio Marañón ni de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

En conferencia de prensa, el director gerente del Hospital Gregorio Marañón ha añadido que todo el personal del centro "estaba destrozado".

Pero, por supuesto, mucho peor están los familiares de Rayán, por lo que, el que uno de ellos perdiera los nervios, intentara zarandear a algún cámara de televisión y lanzara amenazas verbales, ha sido comprendido por los numerosos medios de comunicación apostados en los alrededores del centro sanitario durante todo el día.

El dolor también era palpable entre los padres de otros bebés ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de Neonatología del hospital Gregorio Marañón.

Dolor en la UCI de Neonatología

"Doy gracias a Dios de que no le ha tocado a mi hija", ha afirmado a Efe Raúl, un padre que tiene a su pequeña hija en una incubadora de la misma UCI donde anoche falleció Rayán, después de que una enfermera confundiera la vía de administración de una fórmula láctea específica para niños prematuros.

Raúl, que el domingo acudió a las 23.00 horas a visitar a su pequeña, hermana melliza de otra fallecida a los pocos días de nacer, ha explicado que las tres enfermeras del turno de noche del domingo no le comentaron nada sobre el suceso ocurrido sobre las 21.00.

"Me he enterado hoy por la prensa", según este padre, quien ha visto al mediodía a Mohamed, muy apenado, en los pasillos del centro sanitario.

Lo ocurrido con Rayán ha sensibilizado, más si cabe, a los padres que tienen a sus bebés ingresados en el hospital Gregorio Marañón, y confían en que, a partir de ahora, todo el personal de enfermería tenga más cuidado aún con sus pequeños.

El cuerpo del pequeño Rayán permanece en el Instituto Anatómico Forense de Madrid a la espera de que se le practique la autopsia y pueda reunirse finalmente con su madre en Marruecos.