RTVE.es - MADRID España tiene
desplegados 778 soldados en Afganistán dentro de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), que cuenta con 37.000 militares de 37 países, bajo el mando de la OTAN. España es el noveno contribuyente de tropas en este país. Los primeros llegaron en 2002 y se ubicaron en Kabul. Desde entonces han perdido la vida 87 militares. Los
dos últimos en un ataque terrorista en el sur de Herat. La misión de la ISAF apoya a la Autoridad de Transición Afgana en el
mantenimiento de la seguridad y en la reconstrucción del país. Los militares españoles están al mando de la
Base de Apoyo Avanzado (FSB) de Herat, al oeste de Afganistán, desde 2005, y también está al cargo de un equipo de reconstrucción de la
provincia de Qala e Naw.
España tiene también personal en el Cuartel General del Mando Regional de Herat, que lidera Italia, en el Cuartel General de ISAF en Kabul y un destacamiento aéreo en Manás (Kirguizistán) para apoyar el despliegue en Afganistán.
Además, hay otros
52 instructores españoles que se encargan del entrenamiento del ejército afgano y la policía afgana. Esta última misión fue autorizada por el Congreso de los Diputados el 25 de septiembre en 2007.
Base de Apoyo Logístico de Herat
Desde la base de Herat, el ejército español
presta apoyo a cuatro equipos de reconstrucción provincial (PRT) en la región oeste de Afganistán. La ayuda logística está dirigida a los PRT de Farah, Chaghcharan, Herat y Qala e Naw, a cargo de Estados Unidos, Lituania, Italia y España. En esta base están también los 52 instructores españoles, según explica el Ministerio de Defensa en su página web.
En la base están desplegados efectivos de España, Italia, Eslovenia, Albania y Bulgaria.
Para realizar se trabajo, la Base de Apoyo Logístico de Herat cuenta con una
unidad de evacuación médica aérea con helicóptero, un hospital de campaña, dos equipos de zafadores, un
avión para transporte y aeroevacuación del Ejército del Aire y helicópteros de apoyo de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra.
Además de atender a los soldados de la ISAF, el
hospital del Ejército del Aire también atiende a la población afgana. Hasta el año pasado había atendido a
16.870 pacientes de la fuerza internacional, afganos y de ONG's.
Reconstrucción de la provincia de Qala e Naw
Los militares españoles que se encargan de la reconstrucción de la
zona de Qala e Naw, donde viven 20.000 afganos de la provincia de Bagdhis, se ocupan de garantizar la seguridad y el trabajo de los cooperantes de la Agencia Española de Cooperación Internacional y atender a la población a la que proporcionan
asistencia sanitaria y clases de español a los niños.
Su labor ha permitido
reformar el aeropuerto, construir instalaciones sanitarias, la instalación de alumbrado en las calles y edificios públicos, la reparación de escuelas, mezquitas y carreteras o el
suministro de agua. También colaboran en la distribución de ayuda humanitaria.
87 soldados fallecidos en misiones en Afganistán
La muerte de los dos soldados españoles en un atentado ocurrido en el sur de Herat (Afganistán) eleva a 87 el número de militares españoles fallecidos en el país asiático desde la llegada de tropas a Afganistán en enero de 2002.
Seis de los 87 militares muertos perdieron la vida en una acción de guerra, 79 en accidentes aéreos (62 en el Yak-42 y 17 en el helicóptero Cougar), uno en accidente de tráfico y otro por infarto de miocardio.
El mayor siniestro de la historia de las Fuerzas Armadas fue el
accidente del Yak-42, en el que murieron 62 militares españoles en mayo 2003. El aparato se estrelló en Turquía cuando regresa a España desde Afganistán.
En 2005, fallecieron otros
17 militarres españoles en un accidente del helicóptero Cougar cerca de Herat. En octubre de ese año, el capitán médico Jesús de la Pascua Belaustegui fallecía de un infarto en la base española.
Muertos en acciones militares
En julio de 2006 el soldado
Jorge Arnaldo Hernández, de origen peruano, que murió al explotar un artefacto activado a distancia por supuestos insurgentes durante una patrulla en la provincia de Farah.
En febrero de 2007, la explosión de una mina al paso de un convoy español mató a la
soldado Idoia Rodríguez Buján cerca de Shindand, en la provincia de Herat y unos meses más tarde (mayo de 2007), el sargento de Infantería
Juan Antonio Abril Sánchez fallecía al volcar el vehículo militar en el que viajaba.
El último atentado hasta ahora era el que, el 24 septiembre de 2007, acabó con la vida de
Stanley Mera Vera, de origen ecuatoriano, y el español
Germán Pérez Burgos. El ataque, cerca de Shewan, en el noroeste de Farah, fue reivindicado por los talibanes. Los dos eran legionarios de la I Bandera Paracaidista.