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Resumen del FC Barcelona 3-2 Real Madrid
Supercopa de España 2012 | Barcelona 3-2 Real Madrid

El Barcelona deja escapar a un Real Madrid descafeinado

  • El Barça supera al Madrid, pero los blancos siguen vivos (3-2)

  • Los goles de Cristiano y Di María dejan abierta la final de la Supercopa

  • El Barça, más engrasado que su rival, tuvo el control del partido

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El Barcelona ha golpeado primero en la final de la Supercopa de España pero el Madrid se ha reservado una buena parte de sus opciones para el partido de vuelta en el Bernabéu, al marcharse del Camp Nou con dos goles en el zurrón. Los culés, más finos que su rival, se llevaron la victoria por 3-2 con goles de Pedro, Messi y Xavi.

Los blancos hicieron de la efectividad su mejor virtud y anotaron en sus dos únicos disparos a puerta de todo el partido. El primero, de Cristiano Ronaldo, descorchó la tensa calma que había envuelto el partido hasta entonces. El portugués puso por delante a los blancos, pero el rápido empate de Pedro, sumados a los goles de Messi y Xavi encarrilaron la victoria azulgrana, abollada por el postrero gol de Di María, que aprovechó un error de Valdés para acortar distancias.

El primer 'Clásico' de la temporada nos volvió a mostrar las distantes versiones de fútbol que ofrecen los grandes de nuestro país, el control y toque del Barça y el juego a la contra del Real Madrid, aunque, como buen partido de agosto, a ambos les costó dar lo mejor de sí. En una primera parte escasa de ocasiones de gol, los culés dominaron sin profundidad y los blancos apenas llegaron con peligro al área de Valdés.

El partido tuvo que esperar a la segunda mitad para que la llegada de los goles refrescara el bochorno que había envuelto el partido. Con los tantos de Cristiano y Pedro, el partido cambió por completo, el Madrid adelantó sus líneas y pisó más el área de un Barça que, con más espacios, acuchilló a su rival espoleado por un magnífico Iniesta pero finalmente lo dejó escapar con vida.

Control azulgrana

Tras un inicio de partido titubeante, el equipo de Tito Vilanova fue al amo absoluto del balón, mientras que el Real Madrid parecía reservarse a las jugadas al contragolpe. Esperando en su terreno, los blancos solo pasaron apuros cuando Messi aceleraba el ritmo del ataque culé. El argentino tuvo en sus botas las dos mejores ocasiones de la primera mitad, aunque ambas se le fueron desviadas.

El equipo azulgrana, cómodo con el balón pero lento en el último pase, no terminó de masticar ni una sola jugada clara de gol en la primera mitad, en la que Casillas solo tuvo que intervenir para despejar un potente disparo de Pedro desde fuera del área. Tampoco estuvo fino Alexis, que se dejó caer en el área en el minuto 38 ante una entrada de Sergio Ramos.

La segunda mitad arrancó con una nueva caída en el área del chileno y continuó, por fin, con los primeros goles del partido. El primero, de Cristiano Ronaldo, llegó en el saque de un córner, cuando el portugués ganó la posición a Busquets y batió a Valdés. Pero el Madrid apenas pudo saborear la alegría del gol, ya que tras el saque de centro, Mascherano envió un balón teledirigido a Pedro, que, tras salir en posición justa, pero correcta, pinchó el esférico y superó a Casillas.

Tras los dos tantos, el partido seguía empatado pero por fin pareció desprenderse del ambiente veraniego y se vistió de temporada, regalando a los aficionados los mejores minutos del choque. El Madrid, mejor con Higuaín y Di María, creció y buscó más a Valdés. El Barça, con Messi, Iniesta y Alves a toda velocidad, desarbolaron a la cansada defensa blanca.

Y el trabajo culé tuvo su fruto. Primero por un gol de Messi de penalti, provocado por Ramos por una clara falta sobre Iniesta. El segundo, tras una jugada de ensueño más del albaceteño, que se deshizo de tres jugadores blancos antes de pasar a Xavi, que, completamente solo, anotó el tercero.

El Barça se había desmelenado y Messi rozó el cuarto, que evitó Casillas. El Camp Nou se divertía, pero no contaba con un error como el de Valdés, que se confió tras una traicionera cesión de Adriano y Di María ejerció de pillo para robarle el balón y acortar distancias, dejando la eliminatoria abierta para el Bernabéu.

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