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Abidal, el último de una larga y esperanzadora lista

  • Molina, 'mono' Burgos o Penev son futbolistas que superaron un tumor
  • Sergio Aragoneses se enfrentó a la enfermedad en dos ocasiones

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Eric Abidal tiene un tumor

El anuncio de que el futbolista del FC Barcelona, Eric Abidal, tiene un tumor en el hígado ha conmocionado al mundo del deporte. Nada más conocerse la noticia han surgido mensajes de apoyo desde todos los frentes: futbolistas, clubes de fútbol, deportistas de otros ámbitos y público en general.

Pero el caso del francés no es el único. De hecho, hace pocos días otro jugador de fútbol, Miki Roqué, anunció que padecía un tumor en la pelvis.

El futbolista del Betis, de 22 años, se encargó de comunicar oficialmente su enfermedad y al igual que Abidal, pidió que el asunto se llevara con la máxima privacidad posible.

Sin embargo, el mundo del fútbol ya ha vivido las enfermedades de otros futbolistas, que afortunadamente se recuperaron, como son los casos de Lubo Penev, José Francisco Molina, Germán 'Mono' Burgos, Sergio Aragoneses o  Robben.

Penev, el primero en afrontar su enfermedad

El futbolista búlgaro, Lubo Penev, fue el primero que tuvo que colgar temporalmente las botas para hacer frente a un cáncer de testículos.

Un balonazo  recibido durante un entrenamiento con el Valencia le llevó a  someterse a unas pruebas en 1994. Lo que se suponía que era un golpe sin  trascendencia permitió descubrir un tumor en su testículo izquierdo.

Penev se sometió a sesiones de quimioterapia durante cinco meses y tras casi un año alejado del la primera división, volvió a la élite del fútbol.

El búlgaro, que por aquel entonces tenía 28 años, no solo recuperó la titularidad en el Valencia, sino que fichó por el Atlético de Madrid, con quien consiguió ser campeón de Liga y Copa del Rey en 1996.

Molina, uno de los casos más conocidos

El que fuera su compañero en el conjunto rojiblanco, José Francisco Molina también superó un cáncer de testículos. El portero internacional, que por aquel entonces militaba en el Deportivo de la Coruña, sorprendió a todos con la noticia en octubre de 2002.

Molina se retiró momentáneamente de los terrenos de juego, y tras la extirpación de un testículo y cuatro ciclos de quimioterapia, el guardameta volvió a jugar tras haber dejado atrás el cáncer.

El 'mono' Burgos supero un tumor en el riñón

Otro portero en activo que superó la enfermedad es Germán 'mono' Burgos. Al entonces jugador del Atlético de Madrid se le detectó un tumor en el riñón en 2003 y señaló entonces al tabaco como el responsable de su paso por el quirófano.

Pero el argentino se tomó la enfermedad con un humor que le permitió superarla. Al conocer la noticia dijo "me opero el lunes, que este domingo tengo partido".

Su recuperación no fue tan rápida, pero afortunadamente pudo volver a ponerse los guantes y hacer disfrutar al público con sus gestos bajo los palos.

Aragoneses, golpeado dos veces por la enfermedad

Un cáncer testicular fue el responsable de que Sergio Aragoneses tuviera que dejar los terrenos de juegos durante un tiempo.

En agosto de 2005, cuando militaba en el Elche, se le diagnosticó la enfermedad y fue operado, volviendo a la portería antes de finalizar esa temporada.

Sin embargo, dos años después, en un control médico rutinario se le volvió a diagnosticar un nuevo tumor en el testículo. "Esa segunda vez fue durísima.  De inmediato me llegaron a la  cabeza  imágenes de personas que no lo superaron", declaró entonces el guardameta pontevedrés.

Por aquel entonces jugaba en el Hércules, y tras someterse a un tratamiento de quimioterapia, pudo volver a jugar tras dos meses apartado de los terrenos de juego. Actualmente sigue en activo y es el  2º capitán del C.D. Tenerife.

Robben, intervenido de un tumor benigno

El holandés Arjen Robben, también pasó por unos momentos difíciles en agosto de 2003.

El futbolista del Bayern de Múnich, estuvo cerca de ver truncada su carrera en el fútbol, cuando se le detectó la enfermedad mientras jugaba en el PSV Eindhoven.

Afortunadamente, el tumor era benigno y el futbolista ha podido seguir su carrera deportiva. Lo más sorprendente de este caso es que Robben no dio a conocer la noticia hasta pasado más de un año. Concretamente lo anunció cuando fichó por el Chelsea, evidenciando entonces que jugó la Eurocopa de Portugal mientras luchaba contra la enfermedad.

Bryan Robson, operado de cáncer de garganta

Además, este miércoles el Manchester United ha informado que el que fuera su capitán y de la selección de Inglaterra en la década de 1980, Bryan Robson, ha sido operado de un cáncer de garganta.

Robson, de 54 años y actual entrenador de la selección de Tailandia, fue sometido a la operación el pasado día 3 en Bangkok, y los médicos que le han tratado son optimistas acerca de su recuperación. "El oncólogo tiene la confianza de que la dolencia es tratable", ha afirmado el United en una declaración.

Otros casos de curación

Hay otros casos de exfutbolistas que pueden contar un final feliz tras haber padecido un cáncer. Es el caso del entrenador y exjugador inglés Glenn Roeder, que en julio de 2003 volvió a entrenar al Wast Ham, tras recupararse de una intervención en la que le extirparon un tumor cerebral. A Roeder le detectaron el tumor benigno tras desmayarse durante un partido.

También acabó en curación el caso del delantero alemán Heiko Herrlich,  del Borussia Dortmund. Herrlich fue sometido a un largo y difícil  tratamiento, durante el cual perdió el cabello, cuando solo tenía 19 años.

El jugador aseguró que  lo que más le ayudó durante el tratamiento fue su fe en Dios. "En las  seis semanas de tratamiento, la preocupación no era volver a jugar  fútbol sino sencillamente seguir vivo", dijo el jugador que llegó al Borussia Dortmund en 1995.

En todos estos casos, la enfermedad supuso un fuerte mazazo primero para los que la padecían, pero en segundo lugar para todos sus compañeros y la afición.

Por fortuna, todos se recuperaron y volvieron a los terrenos de juego. Lo mismo ocurrió con otros deportistas que triunfaron tras superar un cáncer, como es el caso de Lance Armstrong, que ganó siete Tours tras superar un cáncer de testículos o Alberto Contador, que ha ganado tres veces la ronda gala después de haber sido operado de un tumor cerebral.

Ellos son los modelos en los que ahora deben fijarse Eric Abidal y Miki Roqué, que con toda la fuerza y apoyo que están recibiendo, también pueden convertirse en ejemplos de superación.