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Especial: Historia de España en la Eurocopa

  • Las derrotas contra Irlanda del Norte y Suecia pusieron en peligro la clasificación
  • El debate sobre la ausencia de Raúl marca la temporada

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Informe semanal - Informe semanal repasa la historia de fracasos de España en la Eurocopa 2004

Se llegó a sufrir, pero al final se logró. España se clasificó para la Eurocopa de Austria y Suiza como primera de su grupo, aunque con ciertos agobios al principio. Una vez que se aseguró la clasificación ante Suecia, volvió a las portadas el debate sobre la ausencia de Raúl, que jugó su último partido en Belfast el 6 de septiembre de 2007.

Precisamente en Belfast se produjo la primera de las derrotas de España (3-2). Antes se había dado un baño a Liechtenstein, la "cenicienta" del grupo, por 4-0. Por dos veces se adelantó la "roja" a Irlanda del Norte, pero a los locales les bastó con sendos pases largos a Healey, que con su hat trick se convirtió en el el héroe irlandés.

Pintaban bastos para Luis Aragonés, que había acordado con la Federación continuar en el cargo pese a la eliminación en octavos del Mundial ante Francia. Tras la derrota, los medios le acosaron y surgieron las voces que pedían su dimisión. El seleccionador entono el mea culpa, pero a la siguiente convocatoria mostró quien fue el verdadero cabeza de turco: Raúl. La ausencia del capitán madridista dio inicio a un debate que aún hoy colea.

La clasificación, en peligro

En octubre tocaba Suecia, un rival directo y líder entonces del grupo. Era la oportunidad de resarcirse, pero se volvió a fracasar. 2-0 para los suecos y nuevo vendaval sobre Luis, que veía su futuro bastante negro.

Las cuatro victorias consecutivas posteriores, ante Islandia y Dinamarca, en casa, más las visitas a Liechtenstein y Letonia, no devolvieron la tranquilidad por estar dentro de lo previsto. Había que ganar a los rivales directos y no dejarse sorprender ante Islandia.

Pero el viaje a Reikiavik a punto estuvo de convertirse en una odisea, merced a la expulsión de Xabi Alonso y un despiste defensivo que adelantó a los locales. Un providencial Iniesta evitó que una vez más Islandia se convirtiera en verdugo de la selección, como pasó en 1992 con Vicente Miera en el banquillo.

Por entonces Raúl seguía sin aparecer por las convocatorias. Aragonés confiaba en el mismo bloque, sin el 7 del Madrid, tanto para los éxitos como para los fracasos.

Por fin buen fútbol

Las victorias anteriores habían aupado a España al segundo lugar del grupo, pero seguido muy de cerca por Irlanda del Norte y Dinamarca. El viaje a tierras danesas, a Aarhus, se antojaba vital para el futuro de la selección... y de Aragonés. Y llegó por fin la luz. El combinado español jugó su mejor partido hasta la fecha y daba un paso de gigante. Había que rematar la faena; la victoria ante Suecia, en casa, daría la clasificación matemática.

El 17 de noviembre España selló su pase a la Eurocopa. Además, el 3-0 endosado a Suecia puso el goal average particular a favor y el equipo mejoró un poco más su imagen respecto al encuentro anterior.

Sólo hubo una pega para Luis: el escenario elegido fue el Santiago Bernabéu, hogar del gran ausente de entonces, Raúl González Blanco. Y las gradas del Bernabéu no se olvidaron de su capitán pese al gran partido de España.

La postrera victoria ante Irlanda del Norte sirvió para asegurarse, además, la primera plaza del grupo.

Raúl en primer plano

Una vez clasificados parecía que la imagen de Luis se iba a engrandecer y eclipsar a Raúl, pero nada más lejos de la realidad. El capitán del Real Madrid "tiraba del carro" en su equipo, directo hacia el título de Liga, y seguía alimentando el debate sobre si debía o no volver a la selección.

Tanta polémica acabó desquiciando a Luis, que incluso se dejó cazar por "El follonero" del programa de Andreu Buenafuente durante la concentración previa al partido contra Suecia en Madrid.

Pero aquél no fue el momento culminante. Todavía quedaba por llegar el "caluroso" recibimiento en el aeropuerto de Málaga, donde tocaba jugar en febrero el amistoso contra Francia. El resultado (1-0) fue lo de menos, porque los gritos de "Raúl, selección" enfurecieron tanto a Luis, que cargó contra el entorno del madridista.

La situación forzó una reconciliación escenificada ante los medios de comunicación en la sede de la Federación, pero ni con eso se logró volver a ver a Raúl de rojo. Cualquier situación era propicia para alimentar el debate: la convocatoria para el amistoso contra Italia, la presencia de Luis en el programa Tengo una pregunta, de TVE, o la necesidad de vacunar a los "seleccionables" contra la picadura de la garrapata.

La última, el anuncio definitivo de la convocatoria para la Eurocopa, el sábado 17 de mayo. Ahí, tampoco. Definitivamente, Raúl González Blanco, el máximo goleador de la selección española, se perderá una cita importante por primera vez en 10 años.

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