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Un cuarto encierro de infarto con los toros de Álvaro Núñez a la cabeza. Los bravos han salido por delante de los cabestros y han desatado el pánico en la curva de Mercaderes con Estafeta, al chocar contra el vallado y arrollar a un mozo. La carrera más larga hasta la fecha, de dos minutos y 32 segundos, ha sido igualmente rápida y trepidante.

La manada ha avanzado partida en dos. El colorado Gavilán, de 595 kilos, es el más grande de los toros que ha aportado este viernes la divisa gaditana, junto a Billetero (negro mulato listón), Juncoso (colorado ojo de perdiz, del mismo peso) y Gruñón (negro listón), todos de 590 kilos. Los menos pesados en esta ocasión son otro Gavilán (colorado, de 570 kilos) y Asustado (negro mulato chorreado, de 565 kilos).

Foto: EFE/ J.P. Urdiroz

Dos minutos y 23 segundos de encierro, el tercero de San Fermín 2026. Los toros de Victoriano del Río han pisoteado a numerosos mozos y han provocado peligrosas caídas y montones desde la calle Estafeta y hasta la plaza de toros.

La manada de la ganadería madrileña ha estado integrada por Entonado, un toro negro de 610 kilos; Jara (colorado chorreado de 605 kilos); Casero (negro de 585 kilos); Devoto (negro bragado meano, del mismo peso) y Alabardero (castaño de 570 kilos). Sigue el minuto a minuto del tercer encierro en RTVE Noticias.

Foto: AP Photo/Miguel Oses

Joe, de 74 años, lleva 58 cumpliendo con la tradición de correr en los encierros de San Fermín. Este americano, residente en París, cuenta con un domicilio en Pamplona y es uno de los mozos más veteranos de los encierros. Confiesa haber sufrido hasta dos cogidas pero, ni aún así, se plantea abandonar su afición. "Voy a correr hasta el final de mis días", subraya.

Fotografía: EFE/Villar López

En el programa Mundo Rural del miércoles, 8 de julio, hablamos del nuevo plan nacional de fertilizantes, con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; de la situación de la ganadería del toro de lidia, con el presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia, Antonio Bañuelos; y de la presencia de personas migrantes en el campo, con la agricultora rumana Daniela Nanu.

Aunque la esencia del encierro de San Fermín permanece intacta, sus normas han evolucionado con el paso del tiempo para adaptarse a cada época y mejorar la seguridad. La primera gran modificación fue, precisamente, la del propio encierro: en el siglo XVIII participar podía suponer la excomunión o una multa impuesta por las autoridades civiles.

Desde entonces, distintos acontecimientos han marcado cambios importantes. En 1939, un toro derribó el vallado en el tramo de entrada a la plaza, lo que llevó a implantar el actual doble vallado. En 1974, el encierro pasó de celebrarse a las 7:00 a las 8:00 de la mañana con la implantación del horario de verano. En 2006 se instaló de forma definitiva el pavimento antideslizante, reduciendo las caídas habituales de los toros.

La última gran actualización llegó en 2014, cuando las normas dejaron de publicarse cada año y se recopilaron en una regulación permanente. Entre las más conocidas figuran la prohibición de correr ebrio, usar un calzado inadecuado o tocar a los toros, salvo para evitar una cornada. Lo que sigue sin estar regulado por escrito es la indumentaria, aunque el blanco y el rojo continúan siendo el atuendo tradicional.

FOTOGRAFÍA: MIGUEL OSES / AP PHOTO