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Las manifestaciones en Alemania no solo protestan por el auge de la ultraderecha en el país, también son críticos con el Gobierno de la Unión Demócrata Cristiana —CDU en alemán— y su canciller. Los barrios de rentas más bajas son los más proclives a votar a la ultraderecha.

Friedrich Merz ha asegurado que no se puede “hacer como si nada” cuando cerca del 60% de los votantes eligen a un partido que va contra las normas democráticas. El próximo día 20 se celebran nuevas elecciones en otras dos regiones en las que se podría obtener un resultado similar al de Sajonia.

Algunos expertos lo tachan de obstáculo para conquistar votos y ya hay quienes nombran al ministro presidente de Renania del Norte-Westfalia, Hendrik Wüst, como el canciller en la reserva.

Fotografía: DPA / Kay Nietfeld.

Alemania vive una jornada de protestas contra el ascenso de la ultraderecha tras las elecciones regionales de Sajonia —con AfD—, Núremberg y otros estados. Es la primera vez, desde la Segunda Guerra Mundial, que un partido de esta ideología llega al poder.

La llave para gobernar la tiene un partido de izquierdas, prorrusa, antiinmigración: BSW. La formación ha celebrado la vitoria de Alternativa por Alemania. No tienen representación en la Budestag —Parlamento Federal alemán—, pero sí que es influyente en la zona este del país. Sus cinco diputados son la clave para dar la llave al gobierno de la ultraderecha. No formarán coalición con el grupo, pero sí que apoyarán su subida al poder.

Fotografía: EFE / Paloma Rocha

Alternativa para Alemania (AfD) ha pasado de ser un proyecto de economistas anti-euro a disputar el gobierno de un estado federado. Sajonia-Anhalt está en el este, en la antigua RDA, la república socialista reunificada con la caída del Muro bajo la promesa de prosperidad del capitalismo. Hoy es el territorio más pobre del país y reina la frustración.

Foto: EFE/ Salvador Martínez

El partido Alternativa para Alemania (AfD) consigue el 43,8% de los votos en los sondeos a pie de urna en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt. Su rival político, Unión Cristianodemócrata (CDU), queda muy por debajo con tan solo un 17% de los votos.

El profesor de Historia de la Universitat Autònoma de Barcelona, Steven Forti, cree que el voto puede tener una intención de castigo a Friedch Merz, actual líder del Ejecutivo, y la CDU, su partido, pero ha asegurado que hay que tener en cuenta el contexto europeo internacional, donde las derechas políticas han subido con fuerza.

Forti ha asegurado que, en el caso de Sajonia-Anhalt, el periodo posterior a la reunificación de la Alemania Oriental y Occidental y las diferencias entre ambas y el sentimiento de ser considerado un ciudadano de segunda, llevan a los habitantes a votar por partidos de tendencia derechista.

Fotografía:

El partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) logra su mayor victoria hasta la fecha con un 44% de los votos en Sajonia-Anhalt, donde además hubo participación récord de casi el 80%.

Su intención es romper con el “cordón sanitario” y de llegar al poder se convertirían en el primer partido de ultraderecha que gobierna en Alemania desde que el país fue derrotado en la Segunda Guerra Mundial. A tres escaños de la mayoría absoluta, anuncian conversaciones con otras formaciones políticas, pero han avisado que no negociarán su agenda de rechazo total a la inmigración, segregación en las escuelas o derogación de políticas climáticas.

La CDU, por su parte, ha sufrido una abrumadora derrota con un 17% de los votos, pierden la mitad de los apoyos respecto a 2021.

Fotografía: EPA / Clemens Bilan

Alternativa para Alemania (AfD) es un partido de ultraderecha, euroescéptico y prorruso. Surgió en 2013 a raíz de un grupo de economistas liberales liderados por Bernd Lucke. El mismo año en que consiguen presentarse a las elecciones, se quedan a las puertas de obtener representación parlamentaria.

La nueva dirigente del partido, Alice Weidel, acusa a la CDU y a su líder, Friedrich Merz, de ser el mayor obstáculo para la prosperidad del país. En las próximas elecciones generales tratarán de alcanzar un 40% de los votos. De llegar al poder, sería el primer partido de ultraderecha en gobernar desde la Segunda Guerra Mundial.

Fotografía: EPA / Clemens Bilan

"Lo que ha sucedido aquí ocurrirá en toda Alemania": el anuncio del candidato de Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund, tras su triunfo en las elecciones regionales, no se corresponde con las estimaciones de voto en todo el país, pero se apoya en la continua expansión de la extrema derecha, especialmente, en los estados del este.

Foto: RONNY HARTMANN / AFP

Alternativa por Alemania (AfD) ha arrasado en las elecciones en Sajonia-Anhalt este domingo, en las que ha rozado la mayoría absoluta. Es la primera vez que la ultraderecha puede gobernar una región desde el fin de la Guerra Mundial. Su discurso antiinmigratorio y económico ha convencido a muchos. Otros, sin embargo, muestran su firme oposición a esta ideología.

Frédéric Mertens, experto en políticas europeas de la Universidad de Valencia (UV), ha analizado en el canal 24 horas el resultado de las elecciones en el estado federado de Sajonia-Anhalt, donde se han confirmado los pronósticos y Alternativa para Alemania (AfD) ha logrado una contundente victoria.

"Es un terremoto político cargado de mucho simbolismo, hablamos de la extrema derecha ya en Alemania al poder. Eso nos recuerda a años bastante sombríos hace ya varias décadas", ha dicho Mertens, que ha añadido que en otros países europeos ha sucedido algo semejante, como por ejemplo, en Francia.

"A nivel europeo, la derecha clásica moderada está perdiendo peso", ha afirmado el experto.

Foto: Ronny HARTMANN/AFP

Ulrich Siegmund es la cara de la AfD en Sajonia-Anhalt. Muy popular en redes, la revista más importante del país lo ha llamado "El hombre más peligroso de Alemania".

Con un discurso muy duro contra la inmigración o con el objetivo de reactivar la economía, Siegmund enfatiza en que quieren recuperar la soberanía nacional y centrarse en Alemania. Todo apunta a que podría rozar la mayoría absoluta.

Alternativa para Alemania desbancaría más de 30 años de gobiernos liderados por los democristianos. La CDU confía en una alta participación porque esa podría ser la clave que decantaría la balanza, ya que así otros partidos podrían entrar en el Parlamento de Magdeburgo.

El sistema electoral alemán está pensado para que los partidos tengan que pactar. Si habrá o no cordón sanitario todavía es una incógnita. La CDU tiene un doble veto: la AfD y La Izquierda, que sería la tercera fuerza.

Los resultados de estas elecciones regionales serán clave para la política nacional alemana, incluso para la figura del canciller Merz, que ha visto caer su popularidad.

Foto: Matthias Schrader/AP Photo — Ulrich Siegmund, candidato de AfD, llega con su mujer a un centro electoral en Tangermuende

En Sajonia-Anhalt ya están abiertos los colegios electorales. Esta región, de unos dos millones de habitantes, aporta el 1,8% del PIB alemán. Todos los sondeos dan la victoria a la ultraderecha de Alternativa para Alemania (AfD). La duda es si conseguirá los apoyos suficientes para gobernar.

La última encuesta publicada por la televisión pública alemana ARD sitúa a AfD en primer lugar con un 42% de apoyo, seguido de la Unión Demócrata Cristiana (CDU, 22%), La Izquierda (11%), el Partido Socialdemócrata de Alemnia (SPD, 8%), Los Verdes (6%), Alianza Sahra Wagenknecht (BSW, 4%) y Partido Liberal Demócrata (FDP, 3%).

FOTO: RONNY HARTMANN / AFP

Toda Alemania tiene la atención dirigida hacia Sajonia-Anhalt, donde la ultraderecha puede arrasar este domingo en las elecciones estatales, según los sondeos, con un mensaje contra la inmigración, el espacio Schengen, el euro, los medios de comunicación o las políticas climáticas.

El canciller Merz dice que una victoria de Alternativa para Alemania haría ingobernable el estado, pero se muestra confiado en que las encuestas no reflejen el resultado final.

Hay campañas para votar tácticamente a favor de los socialdemócratas o los verdes para que no se queden fuera del Parlamento y no allanar así una mayoría absoluta de la ultraderecha.

Foto: Salvador Martínez/EFE — El candidato a primer ministro de Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund

El ultraderechista Ulrich Siegmund sigue exhibiendo con orgullo la portada de Der Spiegel que lo presenta como una amenaza. Está convencido de que los medios que tanto desprecia le están regalando la publicidad necesaria para alcanzar la mayoría absoluta.

Con una imagen joven, afable y cercana, Siegmund se mueve como una estrella y despliega un discurso sencillo y directo.

Sitúa la inmigración en el centro de los problemas, sostiene que los alemanes ya no reconocen su propio país y culpa a la que denomina ideología climática de estar destruyendo la economía.

Hans-Thomas Tillschneider, vicepresidente regional de AfD, avanza que el partido se centrará en la educación, la cultura y la ciencia, competencias de los estados federados.

En Sajonia-Anhalt, la formación está catalogada por los servicios de inteligencia como un caso confirmado de extremismo de derechas.

Merz quedaría así atrapado en una seria disyuntiva: permitir un acuerdo con la Izquierda, en contra de los compromisos de la CDU y con el riesgo de perder todavía más apoyo conservador en las próximas citas electorales de este mismo mes - entre ellas, la de Berlín - o abrir la puerta al primer gobierno de ultraderecha en Alemania en más de 80 años.

Foto: HANNIBAL HANSCHKE / EPA

SEAT no tiene asegurada su continuidad a partir de 2030. Su futuro dependerá de las regulaciones, la demanda y el mercado.

Los trabajadores de SEAT en la fábrica de Martorell (Barcelona) no creen que vaya a desaparecer porque se ven mejor posicionados y más productivos que otras plantas del grupo Volkswagen.

El futuro de SEAT y el del resto del grupo pasan, según la empresa, por el plan de ajuste que reducirá 50.000 empleos y fabricará menos coches y modelos.

Volkswagen busca ganar competitividad frente al automóvil chino, la brusca caída de ventas en Asia y los aranceles estadounidenses. Cuatro plantas de Volkswagen penden de un hilo en Alemania.

FOTO: National Motor Museum /Heritage Images /Getty Images

SEAT nació en 1950 bajo el paraguas de FIAT en una España que quería abandonar la miseria de posguerra.

En 1953, la marca abría su primera fábrica en la zona franca de Barcelona para ensamblar su primer modelo, el 1400. Dos años más tarde, llegaba otro símbolo, el 600, que se convertiría en el coche de las familias y el de los largos viajes a la playa.

La economía española empezó a despegar, con miles de SEAT sobre el asfalto. Se acercaba el fin de la dictadura, en el 75, cuando se diseñó el primer modelo 100% español, el 1200 Sport. En los 80 la casa creó iconos como el Panda y el Ibiza, el más vendido de su historia.

En los 90, Volkswagen tomó el control de la compañía. En el 92, como patrocinador de los Juegos Olímpicos, SEAT presentó su primer modelo eléctrico y, un año más tarde, Juan Carlos I inauguró la planta de Martorell en Barcelona.

La crisis de 2008 inició el declive de la marca; y el último golpe lo ha asestado China con el impulso de sus 100% eléctricos. De momento, SEAT seguirá hasta 2030.

FOTO: GETTY IMAGES

Las autoridades alemanas no bajan la guardia. Después de acusar a Moscú del ataque con drones al aeropuerto de Leipzig, investigan nuevos ataques o sabotajes a sus infraestructuras. Hoy mismo ha habido otro cerca de un empresa armamentística en Múnich.

Según investigaciones periodísticas alemanas, la policía habría identificado a dos sospechosos como autores del atentado fallido en el aeropuerto de Leipzig, un ruso de pasaporte letón y un bielorruso.

"Podría haber sido un desastre", ha dicho el ministro de Exteriores danés Lars Løkke Rasmussen. "Rusia es cada vez más agresiva y hay que reaccionar" ha añadido para posteriormente pedir sanciones más efectivas.

La Unión Europea ya trabaja para restringir los visados a ciudadanos rusos.

En pararelo, Noruega ha incautado un buque ruso en el Ártico para hacer cumplir una reclamación de 3.600 millones de euros de una empresa ucraniana a Moscú por confiscar sus activos al anexionarse Crimea en 2014.

"Es un acto de terrorismo patrocinado por el Estado", ha dicho Vladímir Putin, usando exactamente las mismas palabras que usó ayer contra el Kremlin la jefa de la diplomacia europea Kallas.

El ministro de exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha anunciado el cierre de las tres sedes en Rusia del Instituto Goethe de difusión de la cultura alemana.

Foto: AP

La Unión Europea y la OTAN cierran filas con Alemania después de que el Gobierno de Merz acusara a Rusia de estar detrás del ataque fallido con drones contra el aeropuerto de Leipzig hace un mes.

La jefa de la diplomacia europea no ha dudado en calificarlo de “terrorismo patrocinado por el Estado”. Berlín ha ordenado el cierre del último consulado ruso en el país y ha puesto fin al acuerdo que amparaba la Casa Rusa de Berlín.

Bruselas también ha convocado al representante ruso ante la UE y prepara hasta 1.600 nuevas inclusiones en sus listas de sanciones, dirigidas principalmente contra el complejo militar-industrial de Moscú. Los Veintisiete han mostrado además un amplio respaldo a prohibir la entrada de excombatientes rusos, endurecer los visados turísticos y cerrar las vías utilizadas para eludir las sanciones.

Moscú niega cualquier implicación y acusa a Alemania de fabricar pruebas. La UE y la OTAN, sin embargo, advierten de que seguirán aumentando la presión sobre Rusia.

Foto: EP