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La UE califica el ataque híbrido ruso en Leipzig de “terrorismo patrocinado por el Estado”

  • Medios alemanes identifican a dos sospechosos; uno habría entrado con un visado expedido por Italia
  • Kallas asegura que existe un amplio apoyo para restringir los visados a ciudadanos rusos
La UE y la OTAN respaldan a Alemania frente a Rusia por el ataque con drones en Leipzig

La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, ha pedido este miércoles, al término de la reunión informal de ministros de Exteriores de la UE en Irlanda, restringir los visados a ciudadanos rusos.

Lo ha hecho después de que medios alemanes informaran de que uno de los sospechosos del intento de ataque con drones en el aeropuerto de Leipzig/Halle habría entrado en la Unión con un visado turístico expedido por Italia en Minsk, capital de Bielorrusia

"Si es cierto - y corresponde a las autoridades alemanas confirmarlo o desmentirlo -, demuestra muy claramente que los visados son una herramienta utilizada por personas que pretenden causar daño a la Unión Europea", ha afirmado.

Horas antes, y a su llegada a la reunión en la localidad irlandesa de Newtownmountkennedy, calificaba el supuesto ataque híbrido ruso como "terrorismo patrocinado por el Estado" y había planteado: "La pregunta es qué haremos al respecto".

Kallas ha confiado en que, si se confirman las informaciones alemanas, el caso convenza a los Estados miembros que hasta ahora se han opuesto a avanzar en nuevas restricciones, aunque no ha precisado a qué países se refería.

Asimismo, ha explicado que esa cuestión se había abordado durante el encuentro, y que existe "un amplio apoyo", aunque al tratarse de una reunión informal, no está destinada a adoptar decisiones vinculantes. "No está bien que Rusia bombardee Ucrania y mate civiles mientras, al mismo tiempo, los rusos entran y disfrutan de la hospitalidad de los países europeos", ha añadido al respecto.

Leipzig: "No es un incidente aislado"

Kallas ha vuelto a reiterar en la rueda de prensa que lo ocurrido en Leipzig "no es un incidente aislado" y ha asegurado que los intentos de intimidar a Europa fracasarán. Según ha señalado, Moscú ha dejado claro con sus ataques continuados contra Ucrania que no busca la paz, por lo que la prioridad inmediata sigue siendo proporcionar a Kiev los medios necesarios para defenderse.

La estonia ha explicado que la UE ya había convocado al representante ruso ante las instituciones comunitarias y que había contactado con varios Estados miembros para estudiar nuevas medidas. También indicó que estaban en tramitación 1.600 propuestas de inclusión en las listas de sanciones de personas y entidades vinculadas al complejo militar - industrial ruso, a las que podrían sumarse más.

Coordinar la respuesta europea, reaccionar con mayor agilidad ante las acciones híbridas y aumentar la presión sobre Moscú para que ponga fin a la guerra contra Ucrania han sido otras de las peticiones realizadas por Kallas.

Berlín toma medidas y Moscú amenaza con responder

El Gobierno alemán había acusado formalmente el martes a Rusia de estar detrás del intento de ataque. El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, y el ministro de Exteriores, Johann Wadephul, afirmaron que la configuración del dron, sus componentes, el explosivo empleado y la información recabada por los servicios de inteligencia encajaban con el patrón de anteriores operaciones híbridas atribuidas a Moscú.

Como respuesta, Berlín ordenó el cierre del último consulado general ruso que permanecía abierto en Alemania, situado en Bonn, para el 18 de septiembre. También anunció el fin del acuerdo que permite funcionar a la Casa Rusa de Berlín, nuevos controles de entrada para ciudadanos rusos y medidas adicionales contra la flota fantasma.

Moscú niega cualquier implicación. Este miércoles, el Ministerio de Exteriores ruso ha convocado al encargado de negocios alemán y ha calificado las acusaciones de "fabricadas" y de "provocación". El presidente ruso, Vladímir Putin, ha asegurado que las supuestas pruebas fueron colocadas y ha acusado al Gobierno alemán de intentar desviar la atención de sus problemas internos. Rusia ha advertido de que responderá, aunque no ha precisado cómo.

Vladímir Putin niega las acusaciones sobre el presunto ataque híbrido en el aeropuerto de Leipzig

El presidente ruso, Vladimir Putin, escucha al viceprimer ministro chino Ding Xuexiang durante su reunión al margen del Foro Económico Oriental en Vladivostok, Rusia Vyacheslav Prokofyev AP

Von der Leyen y Rutte prometen más presión sobre Rusia

Antes de que concluyera la reunión de ministros, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, había descrito lo ocurrido en Leipzig como un ataque ejecutado por agentes rusos, con material de uso militar y en territorio de la Unión. "Europa y la OTAN no solo mantendremos nuestra presión sobre Rusia. La intensificaremos y no nos detendremos", ha afirmado en Bruselas junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte.

Von der Leyen ha sostenido que el incidente supone una nueva escalada dentro de un patrón de actuaciones cada vez más peligrosas y ha pedido responder con mayor rapidez. Rutte, por su parte, ha acusado a Rusia de actuar de forma "cada vez más temeraria" y ha asegurado que las amenazas no dividirán a los aliados ni frenarán su apoyo a Ucrania.

Francia también ha convocado al representante ruso en París y ha reclamado nuevas sanciones contra la denominada flota fantasma con la que Moscú elude las restricciones a sus exportaciones energéticas.

Por su parte, el presidente español, Pedro Sánchez, si bien no anunció medidas similares como las de Francia, calificó el martes el ataque híbrido ruso contra el aeropuerto de Leipzig de agosto como "inaceptable" y afirmó que España apoya a Alemania de manera rotunda. "No nos dejaremos disuadir por amenazas híbridas, nuestro compromiso con Ucrania es inquebrantable", remarcó.

Dos Antonov An-124 en plataforma nocturna, uno con

Imagen de un avión ucraniano en el aeropuerto de Leipzig

El intento de sabotaje

El ataque se remonta a la noche del 4 al 5 de agosto, cuando un empleado encontró en la zona de seguridad del aeropuerto de Leipzig/Halle un dron equipado con explosivos y detonador, cerca de un avión de carga ucraniano. Los artificieros retiraron el detonador y el tráfico aéreo quedó interrumpido durante dos horas.

Medios alemanes informaron de que un segundo dron pudo golpear poco después un avión de carga de DHL que había abortado su aterrizaje por el cierre del aeropuerto. El 14 de agosto, los investigadores localizaron otro aparato con explosivos en un campo próximo al aeródromo.

Leipzig/Halle es uno de los principales centros europeos de transporte de mercancías y un enclave logístico utilizado para apoyar a Ucrania. Alemania ha presentado el episodio como una acción deliberada en su territorio, no como una incursión accidental o un desvío de aparatos empleados en ataques contra Ucrania.

El ministro del Interior y de Asuntos Municipales del estado federado de Brandeburgo (Alemania) visita una subestación eléctrica en Turnow-Preilack, Alemania.

El ministro del Interior y de Asuntos Municipales del estado federado de Brandeburgo (Alemania) visita una subestación eléctrica en Turnow-Preilack, Alemania EFE

Alemania investiga otros dos posibles casos

En paralelo, las autoridades alemanas investigan dos incidentes en subestaciones eléctricas ocurridos en menos de 24 horas, aunque por ahora no existe un vínculo acreditado ni con Rusia ni con el ataque de Leipzig.

En Bergheim, cerca de Colonia, unos cables conductores colocados sobre líneas de alta tensión provocaron cortocircuitos y dejaron temporalmente fuera de la red cinco unidades de centrales de lignito, con una capacidad conjunta de 4.200 megavatios, sin causar un apagón regional. En Brandeburgo, varios dispositivos dañaron líneas eléctricas próximas a un nodo de alta tensión considerado crítico, también sin interrupciones generales del suministro.

Las investigaciones se encuentran en una fase inicial. Las autoridades no descartan ni la intervención de un actor extranjero, ni la participación de grupos extremistas de izquierda, según han explicado esta semana.