No corren buenos tiempos para la princesa noruega Mette-Marit. A las nuevas revelaciones sobre su relación con el pederasta Jeffrey Epstein se suma el inicio del juicio contra su hijo Marius, de 29 años. Nacido de una relación anterior a su matrimonio con el príncipe heredero, se ha declarado inocente de los cargos de violación y maltrato, pero ha reconocido agresiones y otros delitos menores.
Desde 2019 se sabía que Mette-Marit había visto a Epstein en varias ocasiones, pero los emails publicados muestran una intimidad inesperada. En uno de ellos Epstein le dice que busca esposa y que París resulta interesante. Ella contesta que es buena ciudad para el adulterio, pero que son mejores las escandinavas.
Ella ha dicho que está avergonzada y que fue un error de juicio, dice el primer ministro, pero para el 70 por ciento de los noruegos la Monarquía se ha debilitado y culpa a la futura reina consorte. Para evitar más daños, se habla de apartarla de actos oficiales o incluso de divorcio de Haakon Magnus.
No obstante, Noruega sigue siendo fiel a la monarquía y así lo demuestra el hecho de que este martes el Parlamento haya ratificado la institución. Sin embargo, el 48% de los noruegos piensa que Mette-Marit no debería ser reina. De momento, estará en viaje privado, aunque fundaciones y ONG estudian romper con ella.
Foto: AFP
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