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La tregua en Líbano vuelve a tambalearse a contrarreloj. Mañana está prevista en Washington una nueva reunión, con mediación de Estados Unidos, para intentar prorrogar un mes el alto el fuego que expira este domingo. Pero sobre el terreno, la tensión no deja de escalar.

Israel ha retomado los bombardeos en el sur y el este del país y asegura haber atacado y eliminado a dos grupos de Hizbulá que, según dice, intentaban cruzar la “línea amarilla” de su perímetro dentro del Líbano. También acusa a la milicia chií de haber lanzado cohetes contra sus tropas y un dron contra su territorio, que afirma haber interceptado.

Por su parte, Hizbolá reconoce ese ataque, pero lo justifica como respuesta a lo que denuncia como más de 200 violaciones israelíes del alto el fuego desde su inicio, incluidos bombardeos aéreos y ataques de artillería que habrían dejado al menos tres muertos.

Todo ocurre en vísperas de ese nuevo intento diplomático en Washington - sin la participación de la milicia -, que ya ha reiterado su rechazo a cualquier negociación directa con Israel.

Foto: AP/Ariel Schalit

El frágil alto el fuego en Líbano pende de un hilo y ambas partes se acusan mutuamente de violarlo. Mientras tanto, continúan apareciendo cadáveres bajo los escombros y el Gobierno libanés ha actualizado el balance: cerca de 2.500 muertos en el último mes y medio.

En este contexto se celebran funerales de miembros de Hizbulá fallecidos durante estas seis semanas de guerra; en uno de ellos se han contabilizado 16 víctimas. La tregua está permitiendo ahora celebrar entierros que no pudieron realizarse durante los bombardeos, tanto de milicianos chiíes como de civiles, cuyos cuerpos están siendo trasladados desde cementerios temporales a sus lugares de origen.

El sepelio tiene lugar muy cerca de las posiciones israelíes en territorio libanés. En la localidad de Mansur, en el sur del país, la llamada “línea amarilla” —marcada por el Ejército israelí— delimita la zona a partir de la cual se despliegan sus tropas, con varias divisiones a lo largo de la frontera. La zona presenta amplios daños tras ataques con drones.

Desde ese punto es posible incluso divisar una bandera israelí en lo alto de una colina, en una de las áreas de mayor tensión durante el alto el fuego. Líbano denuncia que Israel está vulnerando la tregua con incursiones de drones más allá de esta línea, cuyo zumbido es perceptible en la zona.

Asimismo, se reportan trabajos de demolición al otro lado de la frontera, mientras que Israel denuncia ataques de Hizbulá e intentos de cruzar esa “línea amarilla”, que asegura haber repelido.

Foto: REUTERS/Louisa Gouliamaki

El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, ha pedido a sus homólogos europeos una "señal fuerte" contra Israel en la reunión del Consejo de Ministros de Exteriores de la UE que debe discutir la suspensión del Acuerdo de Asociación con ese país.

"Tenemos que decirle a Israel claramente que tiene que cambiar de víam que la guerra no puede ser la única forma de relacionarse con sus vecinos", ha declarado Albares a su llegada a la reunión del Consejo en Luxemburgo. "Qué más tiene que ocurrir para que la UE se conmueva con las violaciones sistemáticas del derecho internacional y los derechos humanos de Israel", ha añadido.

España, Irlanda y Eslovenia han pedido suspender el Acuerdo de Asociación con Israel por las "decisiones ejecutivas, militares y leyes" israelíes que contravienen los derechos humanos y el derecho internacional.

Foto: AP Photo/Virginia Mayo

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) se reúnen este martes en Luxemburgo para debatir, entre otras cuestiones, sobre las relaciones entre el bloque comunitario e Israel, en vista de las acciones de este país en Palestina y Líbano. El Consejo de Asuntos Exteriores tendrá que debatir la petición de España, Irlanda y Eslovenia de suspender el Acuerdo de Asociación con Israel por las "decisiones ejecutivas, militares y leyes" israelíes que contravienen los derechos humanos y el derecho internacional.

La decisión de mantener o suspender el Acuerdo, que ofrece ventajas comerciales a Israel, corresponde a los Estados miembros y debe ser tomada por unanimidad en el Consejo Europeo.

Foto: Nicolas TUCAT / AFP

Más de 7.000 edificios en Nabatiya, en el sur del Líbano, están dañados por los bombardeos israelíes, según los datos provisionales.

Ha sido zona de guerra. Bajo fuego israelí, durante mes y medio, ha sido una ciudad fantasma hasta que llegó la tregua, el pasado jueves.

Para los que vuelven, son días de reencuentros, de ver cómo han quedado sus casas o sus negocios. Son días de limpiar y arreglar lo que se puede.

Foto: Mahmoud ZAYYAT / AFP

Mes y medio de guerra en Oriente Medio dejan heridas abiertas en los dos principales campos de batalla: Líbano e Irán. Muchos libaneses regresan estos días al sur del país para comprobar que sus casas son apenas una montaña de escombros. En Irán, más allá de la destrucción, la población civil comienza a notar la falta de medicinas.

Es el caso de Fátima. Marcha con una gran bolsa de medicamentos de la farmacia dado que arrastra problemas de corazón y de tensión desde que estuvo embarazada. En su caso, tiene suerte porque, después de la guerra, no todos los pacientes en Irán tienen garantizado el acceso a los medicamentos que necesitan, tal y como cuentan a RTVE algunas empleadas y propietarias de farmacias.

También las empresas petroquímicas y otras infraestructuras han sido bombardeadas y, esos ataques, también dejan su huella en el sistema de salud. "Necesitamos acero para los equipamientos técnicos, plástico para los envases o urea o el alcohol para los productos petroquímicos", explica Arash Anissian, director del hospital Ebnesina, en Teherán.

Pero la sala de espera del hospital, ajena a esos problemas, sigue recibiendo enfermos cada día. Así, las consecuencias de la guerra afectan a toda la población, pero los vulnerables, son siempre los que más pierden.

Foto: Ircs / Zuma Press / ContactoPhoto