Entre las imágenes de la entrada de migrantes en Ceuta el pasado jueves, se podían ver a niños. Las cifras aún son aproximadas, pero los primeros datos apuntaban a la entrada de unos 7.000 menores. El Gobierno asegura que han regresado a Marruecos la gran mayoría de los que entraron. En el retorno que ya se ha producido de muchas personas, es probable que hayan vuelto algunos de esos menores.
Antes de este episodio Ceuta tenía acogidos a 750 menores. La cifra superaba en un 2.400% la capacidad de la ciudad autónoma
La Guardia Civil ha comenzado ya las labores para la identificación de los 72 cadáveres que, de momento, han sido recuperados tras la entrada masiva de migrantes el jueves pasado a Ceuta, un trabajo que será complejo a la hora de poder cotejar las huellas y las muestras de ADN que se están recogiendo.
Esta primera parte del proceso (la recogida de muestras), finalizará como muy tarde a finales de la próxima semana. Serán los agentes del servicio de Criminalística los que realicen esta labor. Sin embargo, la siguiente fase no será fácil, ya que las huellas deberán cotejarse con los bancos de datos de otros países, fundamentalmente de Marruecos, y el ADN con el de los familiares que denuncien la desaparición de su allegado. Hasta este momento, no constan denuncias formales en España de las familias de los fallecidos.
La normalidad llega a la ciudad autónoma de Melilla donde en los últimos días se han producido varios intentos de saltos de su perímetro fronterizo, tras la crisis migratoria de Ceuta. TVE habla con un joven migrante, peluquero en Marruecos, que finalmente desistió de entrar ante el aumento de seguridad en la zona. Cuenta con volverá a intentarlo.
Pasan los días y en la frontera de Marruecos son cada vez más los que esperan a sus familiares con la esperanza de que regresen y no sean uno de esos 72 migrantes que han perdido la vida al lanzarse al mar para llegar a Ceuta por el espigón del Tarajal. Muchos en Castillejos siguen sin noticias de sus familiares desde la entrada masiva.
En las calles de Ceuta este domingo el escenario es muy distinto tras la salida de la gran mayoría de migrantes en medio de una crisis migratoria sin precedentes, que deja ya 72 muertos entre quienes se lanzaron al mar.
Un total de 3.000 efectivos, entre miembros de las Fuerzas Armadas y efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil, siguen desplegados para garantizar la seguridad.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha solicitado la convocatoria de una reunión urgente de los ministros de Interior de la Unión Europea tras criticar la respuesta de algunos gobiernos europeos a la reciente crisis migratoria de Ceuta. En una carta remitida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y al primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, cuyo país ejerce la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, el jefe del Ejecutivo reclama una respuesta coordinada y rechaza las peticiones de excluir temporalmente a España del espacio Schengen.
El Gobierno asegura que la entrada de personas desde Marruecos se ha "detenido en su totalidad" y que ya ha comenzado la instalación de las barreras de contención en el espigón del Tarajal, una medida anunciada este viernes por el presidente Pedro Sánchez, con la que el Ejecutivo pretende reforzar el control y facilitar la aplicación de los rechazos en frontera tras la reciente sentencia del Tribunal Supremo.
El Ejecutivo atribuye esta crisis migratoria a que las mafias dedicadas al tráfico de personas han aprovechado la reciente sentencia del Tribunal Supremo, que establece que no pueden practicarse rechazos en frontera cuando los migrantes acceden a territorio español a nado sin haber atravesado ninguna barrera física. Según el Gobierno, esa resolución habría servido de incentivo para promover esta vía de entrada.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado este sábado que la situación de Ceuta tras la entrada masiva de migrantes el pasado 30 de julio "se ha revertido en 24 horas", gracias al refuerzo de medios desplegado por el Gobierno y a la cooperación con Marruecos. Durante una comparecencia desde la ciudad autónoma, Marlaska ha calificado lo sucedido como "un ataque a la integridad territorial de España, de Ceuta", y ha defendido la rápida respuesta del Estado para recuperar la normalidad.
A primera hora de este sábado, la presión sobre Ceuta parece haberse reducido considerablemente tras la peor crisis migratoria a la que se ha enfrentado España, y que ha dejado al menos 67 fallecidos. El Gobierno asegura que la entrada de personas desde Marruecos se ha "detenido en su totalidad" y que ya ha comenzado la instalación de las barreras de contención en el espigón del Tarajal, una medida anunciada este viernes por el presidente Pedro Sánchez, con la que el Ejecutivo pretende reforzar el control y facilitar la aplicación de los rechazos en frontera tras la reciente sentencia del Tribunal Supremo.
A pleno sol y con su vehículo como único refugio, cientos de viajeros se acumulan frente al paso fronterizo de Beni-Enzar, el único operativo entre España y Marruecos en Melilla. Allí, con el paso lento de las horas, crece la incertidumbre, después de que anoche quedara cerrado ante el intento de entrada de migrantes desde Marruecos, quedando paralizada la Operación Paso del Estrecho (OPE) para pasar al país vecino.
De las alrededor de 50.000 personas, según el Gobierno, o 60.000 según el Ejecutivo ceutí, que se echaron el jueves al mar en la frontera marroquí para alcanzar Ceuta, o saltaron la valla fronteriza, 24 horas después, más de 48.300 han vuelto a cruzar el paso para regresar a Marruecos.
La imagen se repite este viernes en todos los rincones de Ceuta: miles de migrantes procedentes de Marruecos, la mayoría hombres jóvenes, vagan por sus calles o descansan tirados en parques y aceras. Algunos intentan cambiar dirhams por euros, en busca de algo que llevarse a la boca; otros se preguntan qué va a pasar con ellos.
En los alrededores del puerto, camiones del Ejército recorren una zona repleta de supermercados cerrados y, mientras tanto, entre los vecinos de la ciudad autónoma aumentan la incertidumbre y la sensación de caos.
En mayo de 2021 vivieron algo parecido, aunque muchos de los ceutíes coinciden en que esta vez la situación es mucho peor.
Ceuta se encuentra al límite debido a la llegada de decenas de miles de migrantes desde Marruecos. Sobre el terreno, la sensación es la de una ciudad sometida a una presión sin precedentes: calles abarrotadas, comercios cerrados por precaución, vecinos que reconocen sentir miedo y un amplio despliegue policial y militar que sin embargo no da abasto.
Las estimaciones del Ministerio de Interior apuntan a que más de 50.000 personas habrían cruzado la frontera desde el jueves, de las que más de 48.000 ya habrían retornado a Marruecos, en una situación que supera ampliamente a la de la crisis migratoria vivida en Ceuta en 2021.