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Barreras en el mar, migrantes que regresan y una progresiva vuelta a la normalidad en Ceuta: "No tiene nada que ver"

Ceuta recupera poco a poco la normalidad
Militares españoles supervisan el regreso a Marruecos de varios migrantes desde Ceuta JORGE GUERRERO / AFP

Hacia el mediodía, en la plaza de la Constitución de Ceuta, un grupo de militares acompaña a decenas de migrantes marroquíes hacia la playa de la Ribera. De camino, alguno intenta escapar de vuelta al centro, donde muchos se esconden como pueden esperando a que la Policía no los descubra. El destino final de los que recorren el paseo marítimo custodiados por los soldados será la Playa del Tarajal y después la frontera, a la que llegaron a nado hace unos días y donde las autoridades han instalado barreras de contención en el agua para evitar más llegadas.

A lo largo del paseo marítimo, una hilera de soldados les marca el camino. En la playa, escondidos bajo el muro de piedra del paseo, pequeños grupos de migrantes intentan escapar del ojo de los soldados. "¡Están ahí!", grita una mujer ceutí desde la arena, avisando al Ejército. "Shhh. Pero no digas nada", manda callar otra desde la sombrilla de al lado. "¿Te los vas a llevar tú a tu casa?", le pregunta entonces la primera. Unos metros más adelante, un grupo de jóvenes trata de sortear el cordón del Ejército explicándoles que tienen familia en la ciudad y que se están quedando allí, pero acaban dando la vuelta.

Un grupo de soldados custodia a migrantes hacia la frontera Marta Rey

En el agua, una familia celebra la vuelta a la calma y juega con dos niños pequeños. "Ayer todo el día en casa, estaba todo cerrado, no pudimos comprar ni nada. Hoy está más tranquilo", aseguran a este medio desde el agua. "Algunos se esconden, pero se están marchando", dicen. En la ciudad, este sábado sí se ven comercios y restaurantes abiertos, y decenas de ceutíes (y también algunos migrantes) caminan con bolsas de la compra. "A ver si vuelve a la normalidad. No podemos señalar a nadie, pero han entrado muchos y hay gente buena y gente mala", añaden.

Muchos vecinos coinciden en que este sábado la situación "no tiene nada que ver" con los días anteriores y en que la ciudad autónoma empieza a parecerse a lo que era antes de la entrada de más de 50.000 migrantes irregulares, según cifras del Gobierno central, procedentes de Marruecos. Se quejan, sin embargo, de la suciedad y el olor a orina que ha quedado en las calles, donde miles de personas han permanecido a la intemperie desde su llegada a la costa ceutí.

Soldados en el paseo marítimo Marta Rey

Algunos se resisten a volver

"No quiero volver a Marruecos", explica a RTVE Noticias Fana, una mujer que camina junto a un grupo de jóvenes marroquíes a los que ha conocido en Ceuta. Dice que más adelante intentará esconderse para evitar llegar cerca de la frontera; quiere quedarse. "Los soldados nos han obligado a seguirles. Han sido amables, no nos han forzado, nos lo han explicado bien. Con otros vecinos de Ceuta sí hemos tenido problemas", relata esta mujer de 36 años. "Tienen miedo de nosotros. En (el barrio de) El príncipe esta noche ha habido peleas, han atacado a marroquíes", asegura.

Según fuentes del Ministerio del Interior a Servimedia, es cierto que se han registrado dos heridos leves, aunque por arma blanca, en dos incidentes distintos en la ciudad autónoma. Nadie ha fallecido, según las autoridades, y la Policía Nacional ha detenido a uno de los agresores, sin especificar de quién se trataba.

Otros vecinos, dice Fana, sí le han prestado ayuda. "Tras la noche, una muy buena mujer nos ha traído comida y agua. Esta camiseta que llevo me la ha dado ella", relata, señalándose su vestimenta. Ha pasado la noche en el centro de la ciudad, aunque no ha dormido mucho. "Unos vecinos han venido a increparnos, a decirnos que nos fuéramos", cuenta esta joven con formación en fisioterapia. En Marruecos no puede trabajar, asegura, y quiere labrarse un futuro para ayudar a su familia.

"Vimos vídeos en redes, el presidente de España dijo que acogería a migrantes, que necesitaba mano de obra", continúa esta mujer procedente de Tetuán, que esperaba encontrar trabajo aquí y que repite que está formada y que habla tres idiomas. "Entiendo que hemos entrado miles de personas y que ellos (los vecinos) tenían miedo, que pensábamos que le íbamos a robar", relata, insistiendo en que ella quiere trabajar.

Una ciudad que poco a poco se vacía

A unos metros de allí, los Jardines de la Argentina, que el viernes lucían repletos de migrantes, ahora están prácticamente vacíos. En el césped que antes ocupaban decenas de personas ahora hay varias montañas de basura, ya recogida y varios soldados rodean las inmediaciones. "¿Hay alguna solución para nosotros? ¿Qué hacemos?", pregunta Nadia desde uno de los bancos del parque, sentada junto a otro joven al que ha conocido en Ceuta.

Vino desde Casablanca, a unos 400 kilómetros de la frontera, junto a tres amigas a las que no ha vuelto a ver desde que ha llegado. "No quiero volver a Marruecos, quiero cambiar mi vida, hay muchos problemas allí y no tengo otra solución", dice. "Aquí me quedo", insiste después.

El Ministerio del Interior anunció el jueves que había acordado con Marruecos devolver "lo antes posible" a todos los migrantes que cruzaron a Ceuta, aunque la Ley de Extranjería establece procesos individualizados y fija un plazo de 72 horas para resolver cada caso. Si este se supera, prevé una estancia de 60 días en un centro de internamiento para extranjeros (CIE)

Y aunque el Ministerio del Interior ya anunció el jueves que había acordado con Marruecos la devolución "lo antes posible" de todos los inmigrantes que han cruzado la frontera —idea en la que este viernes ha insistido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez—, la Ley de Extranjería obliga a procesos individuales para la devolución: fija un plazo de 72 horas para resolver el expediente y, si este se supera, prevé una estancia de 60 días en un centro de internamiento para extranjeros (CIE), aunque en Ceuta no hay uno el CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes) está desbordado.

Según el Ministerio del Interior, en los últimos días cruzaron a Ceuta entre 50.000 y 60.000 personas y al menos 48.300 han regresado de vuelta hacia Marruecos, según las últimas cifras facilitadas. Sin embargo, a lo largo de este sábado, las salidas de grupos de migrantes por la frontera de El Tarajal no ha cesado.