La muerte a tiros de una mujer en una redada migratoria devuelve al primer plano la persecución de migrantes en Estados Unidos. La Administración Trump ha salido a defender a los agentes de migración de ICE, que llevan meses deteniendo migrantes por orden del presidente. Los demócratas exigen a Trump que retire a esos agentes. En Minneapolis se están produciendo protestas ciudadanas, y se están viviendo momentos de mucha tensión.
Siguen publicándose nuevos vídeos del momento de los disparos, grabados desde distintos ángulos. Las imágenes compartidas por testigos alimentan el debate sobre lo ocurrido y aumentan la indignación en las calles. Cientos de personas se han concentrado frente al tribunal federal y en otros puntos de Minneapolis. Se han cancelado las clases por motivos de seguridad.
Tanto el alcalde de Minneapolis, como el gobernador de Minnesota, del partido demócrata, continúan exigiendo una investigación exhaustiva. Rechazan la versión oficial e insisten en que las fuerzas federales se retiren.
El Departamento de Seguridad Nacional insiste en que el agente tiene experiencia y que actuó en defensa propia siguiendo el protocolo. La indignación se ha trasladado también a otras ciudades de EE.UU. Cientos de personas muestran su malestar y solidaridad con la víctima y su familia, quienes la describen como una persona compasiva, y aseguran que no era violenta ni tenía antecedentes, más allá de una multa de tráfico. Renee Nicole Good, de 37 años, se describía en sus redes como poeta escritora y madre. Era ciudadana estadounidense y tenía tres hijos.
Imagen: TOM BAKER