Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Israel ha interceptado este lunes en aguas internacionales varias embarcaciones de una nueva flotilla a Gaza. A bordo de esa flotilla iban unos 45 españoles, según ha informado el ministro de Exteriores, pero José Manuel Albares no ha confirmado con precisión cuántos estarían detenidos ni adónde los lleva Israel. Albares ha agregado que están prevenidas las embajadas en Nicosia, Chipre, cerca de donde han sido interceptados los barcos, y en Tel Aviv.

"Están violando el derecho internacional y el derecho del mar, lo que sí sé es que ningún agente israelí tiene ninguna jurisdicción ni ninguna potestad sobre ningún español o española que van en esos barcos en estos momentos. Es inaceptable y es en todo caso una detención ilegal", ha declarado el ministro de Exteriores, quien también ha convocado a la encargada de negocios israelí, Dana Erlich, para trasladarle "una protesta formal y enérgica" por esta nueva operación

Foto: Abdelrahman Alkahlout / Europa Press

Los palestinos conmemoran este viernes, 15 de mayo, los 78 años de la Nakba ("catástrofe" en árabe), la expulsión de más de 750.000 palestinos de sus hogares en el marco de la creación del Estado de Israel. Muchos de ellos o sus descendientes continúan viviendo en campos de refugiados, mientras Israel expande su ocupación de tierras palestinas en Cisjordania y Gaza.

Foto: AP Photo/Majdi Mohammed

La realidad de Jerusalén se manifiesta en la fractura de sus calles: mientras en el Oeste la población israelí goza de plenos derechos y servicios, en el Este los palestinos son relegados a una precaria categoría de residentes en su propia ciudad ocupada.

Bajo una administración que ejerce un control absoluto a través de su policía, el miedo se vuelve invisible pero constante, especialmente ante la amenaza de perder el documento de identidad si se abandona la ciudad. Como señala Ziad, el principal reto es simplemente lograr vivir en Jerusalén; allí, el 80% de la población palestina sobrevive bajo el umbral de la pobreza, asfixiada por un mercado desconectado de Cisjordania y la expansión de asentamientos judíos en sus propios barrios

Es Israel siguen detenidos los dos activistas de la flotilla Global Sumud, uno de ellos español, a la espera de la decisión de la justicia. Desde la organización de la flotilla acusana a Israel de "detención ilegal" y de la complicidad de países como Grecia en la intercepción de la embarcación. Acusa a Israel de "saltarse todos los derechos" y pide a la comunidad internacional "romper relaciones" con Tel Aviv para poder conseguir que acabe con la ofensiva en Gaza: "Es la única forma de que pare la violencia". Lamenta que "se permita" lo que sucede en Gaza donde los palestinos "llevan tiempo sufriendo violencia": "No se puede permtir esto, que un estado se imponga a un territorio para existir".

El ministro de Asunto Exteriores, José Manuel Albares, ha señalado en una entrevista en La Hora de La 1 que "no hay ninguna prueba ni ninguna relación sobre lo que las autoridades israelíes dicen" para justificar el arresto de los activistas de la Flotilla Global Sumud, el palestino-español Saif Abu Keshek y de su compañero brasileño Thiago Ávila. Añade que los israelíes tampoco ponen "nada encima de la mesa".

Este martes a las 11.00 hora española peninsular la justicia israelí decidirá si prorroga el arresto de ambos. Sobre esto, Albares ha señalado que coordina junto a Brasil una respuesta conjunta.

Foto: Daniel Cáceres / Efe

Los colonos israelíes han tapado con pegatinas su nombre en árabe, pero Mikhmas sigue aferrado a su identidad palestina. Tienen que defenderla cada día. En el camino del centro a la periferia del pueblo, acabamos en la granja de Youssef.

"Ponen en peligro a nuestra vida, pero además quieren destruirnos económicamente, quitarnos los recursos para vivir", cuenta. Avisar a la Policía o al Ejército no les sirve de nada.

Nadie los protege así que ellos mismos han colocado concertinas, también vallas que los separan de los colonos que bajan del monte. Se han llevado incluso a los animales ante el riego de que les quemen la granja y acaben con todo. Ya lo han hecho con otros granjas.

Un activista israelí dice que se somete a los palestinos de Cisjordania a la persecución que sufrieron los judíos en el pasado.

La Franja de Gaza no se ha librado de la violencia pese a existir un alto al fuego desde finales de 2025. Según la ONU, el 92% de los edificios residenciales del enclave palestino han resultado dañados o destruidos en la ofensiva.

También han sufrido el embate israelí —de forma intencionada o no— las instalaciones sanitarias y los trabajadores de este ámbito. Entre octubre de 2023 y diciembre de 2025, la OMS indica que más de 1.700 trabajadores sanitarios fueron asesinados en Gaza, así como 15 miembros del personal de Médicos sin Fronteras (MSF).

En una entrevista en 24 horas, Joan Tubau, coordinador general de MSF para Palestina, asevera que se "ha perdido" el "respeto" por las estructuras sanitarias y los trabajadores, tanto en Gaza como en otros lugares del mundo. "Prevalece los objetivos militares a la vida de los pacientes y trabajadores sanitarios" dice, y sostiene que no se respetan “las reglas más básicas" de la guerra por las que "en cualquier circunstancia no se puede asediar ni bombardear una estructura sanitaria ni a su personal". "Hemos tenido compañeros que han sido asesinados en una parada de autobús cuando iban al hospital", señala Tubau, quien transmite que, "en medio de toda esa brutalidad e injusticia", para los sanitarios en Gaza "lo único que tiene sentido es volver al hospital y al trabajo".

Para los trabajadores sanitarios hoy, la situación en la Franja de Gaza es "extraordinariamente compleja" aunque, traslada el responsable de MSF, "mejor" que antes del alto al fuego. "La violencia no ha parado", añade, ya que "los bombardeos siguen" y "hay violencia también de facciones palestinas en diversos puntos de Gaza". Tubau lamenta que la población civil "continúa sufriendo" con "más de 700 muertos" en bombardeos desde el alto al fuego. No obstante, "la preocupación máxima de la población" es la incapacidad de ofrecer una correcta cobertura sanitaria y de alimentos y agua.

FOTO: Abed Rahim Khatib/Anadolu via Getty.