Qué circula: un vídeo del alcalde de Nueva York y la congresista Alexandria Ocasio-Cortez como si se rieran de las víctimas en la conmemoración de los atentados del 11S
Conclusión: está descontextualizado, se difunde un fragmento que muestra su saludo, pero forma parte de un video más largo en el que Mamdani mantiene el gesto serio
EE.UU. y el mundo se transformaron con los cuatro atentados del 11 de septiembre de 2001. El terrorismo de Al Qaeda desencadenó nuevas guerras y numerosos miedos. Y más vigilancia ciudadana. En la Zona Cero de Nueva York, dos enormes vacíos ocupan el lugar en el que se erigían las Torres Gemelas. Pero, a día de hoy, hay incluso un mayor vacío entre los supervivientes del 11S. "Hemos perdido a más gente desde entonces que el mismo día de los ataques", lamenta Joseph Pfeifer, entonces uno de los responsables del Departamento de Policía de Nueva York y que, también, perdió a su hermano. Karla Pericón consiguió salir de la Torre Norte, la primera en ser impactada por un avión. Ha sobrevivido a tres cánceres y a un derrame cerebral. Aún acaba de recibir una indemnización por algunas de las secuelas: "25 años después, hace unas semanas, he recibido el cheque de compensación, pero tuve que recurrir a un abogado". La frustración alimenta la pesadilla que todos vimos en directo por televisión. William Rodríguez muestra la llave maestra con la que salvó a muchas personas de la Torre Norte: "Con esta llave, fui piso por piso abriendo puertas. Subí 39 pisos sacando gente, imagínate...".
Los efectos en la salud mental, igual que en la física, son evidentes. Puede que, ahora, contribuya a aliviar la desesperación recurrente la decisión del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, de publicar los archivos por los que, según él, "sabemos que la realidad fue muy distinta. La gente enfermó porque los líderes en quienes confiaban les mintieron, asegurándoles que estaban a salvo respirando aire tóxico". La repercusión puede ser enorme. Es la conclusión que saca Alfonso Martínez, exagente del Departamento de Policía de Nueva York, porque "me doy cuenta de que necesitaba ayuda psicológica y emocional porque me estaba deprimiendo mucho y que me negaron la ayuda". A día de hoy, también hay más de un millar de víctimas que siguen sin ser identificadas. Los forenses siguen esperando a que la ciencia les dé respuestas. Tanto a ellos como a las familias que siguen a la espera. Y no se puede obviar que hace falta, también, un ejercicio de memoria colectiva. Cerca de 100 millones de estadounidenses no habían nacido en 2001 o eran demasiado pequeños para recordarlo. Solo han conocido el mundo posterior al 11S y, en las lecciones de la escuela, apenas tienen cabida. "Los jóvenes tienen que ver algo más que polvo y escombros", reclama Pfeifer, "deben aprender a trasladar al futuro un mensaje de empatía: la de cuidar a otra persona en medio de una situación extrema."
El doctor Luis Rojas Marcos vive en Estados Unidos desde 1968, recién terminada su carrera de Medicina en Sevilla. Llegó a Nueva York cuando las Torres Gemelas aún estaban en construcción y en el momento de los atentados era presidente del sistema de hospitales públicos de la ciudad.
En el 25 aniversario de los atentados del 11S en Nueva York, en 24 horas RNE hablamos con Reed Brody, abogado especializado en crímenes de lesa humanidad y exfiscal adjunto del Estado de Nueva York. Su último libro es se titula Atrapar a un dictador (Debate, 2025). Brody señala que, tras los atentados, "nos dijeron que los derechos humanos eran un impedimento a la seguridad nacional e internacional. Estamos todavía viviendo con ese paradigma, que nos derechos humanos están en contra de la seguridad. Las políticas que fueron aplicadas para hacer los Estados Unidos más seguros, en realidad eran todo lo contrario".
Casi 3.000 personas murieron en esos ataques que supusieron un cambio en la geopolítica mundial, en la política de seguridad y marcaron un antes y un después para los derechos humanos. Brody señala que poco después de los atentados el Gobierno estadounidense lanzó una guerra "sin límite geográfico" contra un enemigo "mal definido" como la llamada "guerra contra el terror": "Destruyó cientos de miles de vidas, pisoteó leyes nacionales e internacionales, arruinó la reputación de EE.UU. en buena parte del mundo y terminó favoreciendo el terrorismo". El abogado analiza algunas de las torturas que la administración Bush cometió, unas prácticas que el mismo Brody pudo documentar y plasmar en un informe de Human Rights Watch: "Fueron políticas aprobadas hasta el más alto nivel", denuncia.
Escucha la entrevista completa con Lara Hermoso en RNE Audio.
En el laboratorio forense de Nueva York, todavía intentan extraer ADN de los restos recuperados hace veinticinco años. En 2001 se retiró la humedad de 22.000 fragmentos para evitar que se degradaran y así poder conservarlos para conseguir mejores resultados a medida que la ciencia avanzara.
Pero extraer el ADN no basta. Para saber a quién pertenece, deben compararlo con el de un familiar. Entre las víctimas había personas de 80 países y localizar a algunos de sus parientes sigue formando parte de la investigación.
En 2025, gracias a nuevas técnicas consiguieron identificar a tres víctimas. Y este agosto fueron más allá. Por primera vez, partieron del ADN extraído de uno de los restos para reconstruir relaciones familiares, localizar a los parientes de otra víctima y confirmar su identidad. 25 años después, casi 1.100 víctimas siguen sin identificar.
Foto: Adam Gray/AP Photo — Monumento Conmemorativo del 11-S
El silencio del 25º aniversario del 11-S contrasta con el pánico de aquel día. Aquí en España eran casi las tres de la tarde. En Nueva York, las 8:46 de la mañana cuando el primer avión impactaba contra la torre norte. 17 minutos después, un segundo avión se desintegra contra la torre sur. TVE ha vuelto a hablar con Pedro Escudero, un español que aquel día trabajaba en el World Trade Center para la compañía Lehman Brothers. "Convertirte en una víctima es lo más fácil, lo difícil es convertirte en superviviente", asegura.
En 24 horas de RNE analizamos los bulos y teorías de la conspiración sobre el 11S que persisten 25 años después de los atentados en Nueva York. Con la redactora de VerificaRTVE, María Navarro, desmentimos el bulo que afirma que el colapso de los edificios del World Trade Center fue una demolición controlada y la falsedad de que nunca participaron aviones en el ataque a las Torres Gemelas.
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Los distintos profesionales de Televisión Española que estaban trabajando cuando se produjo el atentado del 11S recuerdan, 25 años después, cómo lo vivieron.
"Eran casi las tres de la tarde cuando empezamos a recibir por monitores la imagen un avión chocando contra de una de las Torres Gemelas que estaba ardiendo", recuerda Juan Seoane, quien fuera editor del TD1 de Televisión Española: "Ya sabíamos que de cabecera íbamos a ir a esa imagen", añade.
Vicenç Sanclemente, quien fuera corresponsal de Televisión Española en Nueva York cuenta que "en ese momento supimos que empezábamos un trabajo que no sabíamos cuando iba a terminar". Él acabó haciendo 111 directos esa semana.
"Se notaba que había mucho estrés, una imagen te llegaba por un lado, otra por el otro..." recuerda Antonio Casado, realizador del TD2: "Con los recursos que había, yo creo que se hizo bastante bien", cuenta.
"Se cumplió con la obligación de servicio público", añade Jenaro Castro, quien editaba el TD2.
Ha pasado un cuarto de siglo y los que lo vieron o vivieron en directo, nunca podrán olvidarlo. Aquel 11 de septiembremuchos se preguntaban quién estaba detrás, pero pocos apuntaban a un millonario saudí llamado Osama Bin Laden. Y pocos pensaban en un terrorismo global. El yihadismo ya existía, pero entonces no parecía una amenaza tan grande. Los atentados de grupos como Yihad Islámica egipcia o La Vanguardia Combatiente de Siria, se habían dirigido contra los líderes locales, como el presidente egipcio, Anwar Al Sadat, o el sirio, Hafez Al Asad. Parecía una amenaza local o nacional.
Las primeras señales las envió Al Qaeda con los ataques a las embajadas estadounidenses de Tanzania y Kenia, o contra el portaviones USS COLE. Pero con el 11S, de repente, todo cambió. Pocos conocen tan bien un fenómeno que ha ido adaptándose como el general en la Reserva y exsecretario de Seguridad Nacional, Miguel Ángel Ballesteros, quien cree que el terrorismo yihadista está más cerca de España que nunca: en el Sahel.
Foto: Combatientes anti-talibanes en Afganistán en diciembre de 2001. ROMEO GACAD / AFP
Carlos Galtier estaba en el piso 45 del edificio Chrysler cuando los dos aviones se estrellaron contra las Torres Gemelas aquel 11 de septiembre de 2001.
No es periodista, pero se encargó de ser los ojos de millones de personas, narrando lo que sucedía, informando de la caída de la primera torre y de todo lo que pudo ver desde su ventana.
Para él, narrar lo que iba ocurriendo de manera precisa, contando todo lo que pudo saber, era una forma de poder lidiar con el miedo que sintió, era su forma de estar tranquilo.
Todavía observa el lugar en el que estuvieron las Torres Gemelas desde el piso 45. Cada día que mira, no puede evitar recordar lo ocurrido.
El 11-S los responsables de inteligencia de Estados Unidos vieron en sus televisores las Torres Gemelas cayendo. En cuestión de horas tenían los nombres de los secuestradores, sus pasaportes, ya sabían que era Al Qaeda. Y se preguntaban por qué no habían sido capaces de conectar antes toda esa información. En la investigación posterior apareció un documento que había sido depositado sobre la mesa del presidente de EE.UU., George W. Bush, un mes antes de los atentados, donde le advertían de que Osama bin Laden estaba decidido a atacar EE.UU.
La gran conclusión fue que tenían que coordinarse mejor. Antes del 11-S, el FBI y la CIA no compartían información. Pero también que se necesitan aliados, y una buena reputación como país.
Después de los ataques del 11S contra las Torres Gemelas, hace 25 años, la amenaza yihadista convirtió a Europa en objetivo. España sufrió las explosiones en cuatro trenes de cercanías el 11 de marzo de 2004. Murieron 192 personas, el mayor atentado de la historia en el país. Luego, el terror se extendió por Londres, París, Bruselas... Las organizaciones terroristas utilizan sus acciones para infundir miedo y llamar la atención de futuros radicales.
Era el 11 de septiembre de 2001. Estados Unidos y el mundo entero contenía la respiración cuando cuatro aviones de pasajeros eran secuestrados por 19 terroristas de Al Qaeda. A las 8.46 horas se estrellaba el primero contra la Torre Norte del World Trade Center de Nueva York y apenas 15 minutos después, el segundo, contra la Torre Sur.
Un tercer avión impactó contra el Pentágono, en Washington, y aunque los terroristas planearon un cuarto ataque, esa aeronave acabó estrellándose en un campo de Pensilvania, no dejando ningún superviviente. Se cumplen 25 años del 11-S y así lo contó Televisión Española.
Fue el Telediario más largo de la historia: siete horas ininterrumpidas. Millones de espectadores vieron en directo cómo impactó el segundo avión en las Torres Gemelas y las primeras imágenes, que iban llegando de reporteros de todo el mundo desde Manhattan.
El 11-S provocó un aumento sin precedentes de las medidas de seguridad en España -al igual que en muchos otros países-, pero aquello no fue suficiente para evitar tres años después que el país sufriera el peor atentado terrorista de su historia, el 11-M.
Entrevista en La Noche en 24 Horas al periodista Álvaro Soto, quien ha dedicado cuatro años de su vida a seguir la pista de una persona que tuvo en sus manos cambiar la Historia: Mark Thomas Rossini. Ahora publica en Ediciones B Agente Rossini. La historia del hombre que pudo haber evitado el 11-S.
Cuatro aviones secuestrados y un día imposible de olvidar: el 11 de septiembre de 2001. Hubo policías, bomberos y trabajadores que sobrevivieron a los ataques, pero muchos sufren hoy graves secuelas, porque hace 25 años la salud mental no era una prioridad.
FOTOGRAFÍA: Andrew Savulich / Zuma Press / Europa Press