Sol Picó, bailarina y coreógrafa: "¿Por qué una mujer madura, ya con una edad, no puede seguir bailando?"
- La bailarina y coreógrafa Sol Picó presenta La cordero y su ejército
- El espectáculo podrá verse en los Teatros del Canal de Madrid del 20 al 23 de mayo
El cuerpo es la herramienta de cualquier bailarina. Sin él, su trabajo y su arte es imposible, pero ¿qué sucede cuando este cambia? Con el espectáculo La cordero y su ejército, la coreógrafa Sol Picó, con 59 años, ha querido reivindicar el papel de las bailarinas después de la juventud: ¿“Por qué una mujer madura, ya con una edad, no puede seguir bailando y puede estar en el escenario ofreciendo lo mejor de sí misma?”.
Su cuerpo, su templo
Según explica Picó en Atención Obras, sus espectáculos normalmente se basan en momentos vitales o a partir de lo qué sucede en el mundo. Llega un punto de la trayectoria profesional en el que una adaptación es necesaria, “sobre todo cuando es una carrera que ha sido destinada absolutamente y dedicada al cuerpo. Entonces el cuerpo cambia y el cuerpo se transforma”. “Y ahí es donde me enfrento a un gran abismo sobre algo que quiero seguir haciendo, pero tengo que buscar otra manera de hacer”, añade la bailarina. De ese abismo nace La cordero y su ejército.
“Me enfrento a un gran abismo“
Sol Picó asegura que tiene muy buena relación con su cuerpo y que sabe escucharlo. Reconoce que, aunque tiene “muy buena genética”, tiene una disciplina constante, diaria e intensa: “Si no haces eso, luego en escena no puedes estar.”
La zapatilla de punta, su sello de identidad
En el espectáculo La Cordero y su ejército, que puede verse en los Teatros del Canal de Madrid del 20 al 23 de mayo, aparecen seis bailarinas, y el sello de identidad de la artista: la zapatilla de punta fusionada con el flamenco. Cuando empezó en el mundo de la danza, bailó una bulería con las puntas puestas – porque también se formó en clásico – y desde entonces se han convertido en un elemento clave sus coreografías. “Ha sido muy interesante poder traspasar esa manera de funcionar sobre una punta desde un lugar contemporáneo, a un lugar flamenco. La verdad es que ha sido todo un reto”, asegura en el programa presentado por Cayetana Guillén Cuervo.
Sol Picó y Cayetana Guillén Cuervo en 'Atención Obras' Sol Picó y Cayetana Guillén Cuervo en 'Atención Obras'
La cordero y su ejército, el cierre de una trilogía
Con La cordero y su ejército Sol Picó cierra una trilogía iniciada con Lastre y continuada con Carrer 024. Mientras que en esta última propuesta aborda su propio estado vital y su necesidad de renovación, en las otras anteriores trataba otros enfoques.
En Lastre, la coreógrafa empezó a compartir su danza con bailarinas de otra generación. “Allí empezó la manera de cómo dentro de este delirio y de esta especie de abismo interno, cómo podía de alguna manera expresarlo y ellas me ayudaron a ir llegando a otro lugar”, detalla la valenciana.
Carrer 024 es un espectáculo “para la calle” porque lo pueden ver hasta 2.000 personas ya que se hace encima plataformas. Con la idea de que la danza llegué a mucha gente, Picó lanza un mensaje de esperanza al tratar la soledad. El montaje tiene tres nominaciones en los Premios Max, que se celebran el 1 de junio en Mérida. “Han sido una gran sorpresa”, confiesa. Opta a ser el mejor espectáculo de danza, el mejor diseño de producción privada y el mejor elenco de danza.
Con más de tres décadas al frente de su compañía, Sol Picó se ha convertido en una de las creadoras más singulares de la escena contemporánea gracias a un lenguaje propio que fusiona danza clásica, contemporánea y flamenco. ¿Conseguirá sumar algún Premio Max más a su palmarés de reconocimientos?
Atención Obras