'La soledad', la insólita película en polivisión con la que Jaime Rosales deslumbró en los Goya
- Ganó tres Goyas: Mejor película, dirección y actor revelación para José Luis Torrijo
- Enlace para ver La soledad, ya disponible en RTVE Play
El triunfo de La soledad fue toda una sorpresa. Es una película poco convencional, difícil e intensa. Las críticas fueron excelentes y llegó a los Goya arropada por el elogio y el aplauso. Y le fue bien, ya que se impuso a cintas como Las 13 rosas, El orfanato y Siete mesas de billar francés que, en un principio, parecían más 'goyescas'. Cuatro años antes, Rosales llegó a los Goya con dos nominaciones para Las horas del día, entre ellas a dirección novel, pero con su segundo largometraje ya jugaba en primera liga.
La película, calificada de obra maestra, destaca por la realización y el montaje, y cuenta con Sonia Almarcha y Petra Martínez, dos actrices excelentes que interpretan a dos mujeres de distintas generaciones que luchan por sobrevivir a un mundo devastado por el dolor y la pérdida. "Yo para arrancar una película tengo que tener claras tres cosas: una estructura dramática, una forma especial que constituya un reto para mí y una propuesta para el espectador de que hay algo desde el punto de vista de las formas y, en tercer lugar, tengo que tener claro una idea del presupuesto. Cuando tengo todo claro puedo hacer la película", contaba Rosales a Cayetana Guillén Cuervo en Versión Española.
De la película llama la atención la polivisión, la técnica de dividir la pantalla para ampliar la narrativa de la historia. "Yo lo utilizo para dar un plus de expresividad a lo que se cuenta. El extra se añade cuando en la escena hay una tensión entre la necesidad de estar juntos y la imposibilidad de estar juntos", decía, abriendo la conversación al tema de la soledad.
'La soledad'
Las soledades
Adela, una joven separada y con un hijo de un año de edad, deja su pequeño pueblo natal para trasladarse a Madrid. Para salir adelante se busca un trabajo de azafata y se muda a un apartamento junto a Carlos e Inés, dos jóvenes muy agradables. Un atentado terrorista, mientras viaja en autobús, dejará su vida hecha añicos. A partir de ese momento deberá encontrar la fuerza para regresar a una vida normal. Luego está Antonia, que tiene un pequeño supermercado de barrio. Lleva una vida bastante tranquila junto a su novio, Manolo, y sus hijas Inés, Nieves y Helena. Pero las sombras llegarán a su vida cuando su hija Nieves le dice que tiene cáncer y Helena, la mayor, le pide dinero para comprarse un piso en la playa.
Dice Rosales que le interesan las relaciones humanas y especialmente la forma extraña en que tenemos de tratarnos los unos a los otros. "Estamos acostumbrados a que una película cuente una historia. En esta película se cuenta la historia de dos mujeres: Antonia y Adela. El relato avanza a partir de las cosas que les van pasando a una y otra. Las emociones que se desprenden de lo que hacen o lo que dejan de hacer y la manera en que se relacionan con los personajes de su entorno forman la columna vertebral de la película. Pero, desde mi punto de vista, realizar una película no consiste únicamente en tejer una historia mediante una tecnología audiovisual. Sin renunciar al placer que proporciona el relato, el director de cine tiene el deber de añadir otras dimensiones a su obra. La creación cinematográfica pasa por encontrar nuevas formas de percepción. Encontrar maneras nuevas de mostrar imágenes o enlaces entre imágenes. Aunque se corra el riesgo de fracasar, hay que intentar ir más allá. Ahí es donde entra la polivisión", decía el director.
La soledad tiene, además, una dimensión política, pero la lectura que se hizo de la película obvió este tema. Algo que descolocó al director, que un año más tarde rodaría Tiro en la cabeza.
Petra Martínez
El reparto de La soledad
Sonia Almarcha y Petra Martínez interpretan a Adela y Antonia. "Cuando leí el guion me emocioné en muchos momentos y también me pregunté muchas cosas sobre mí misma. Las historias que cuenta, son situaciones muy creíbles, desgracias de la vida misma. El personaje de Antonia es un personaje corriente; una persona que puedes encontrar en la calle, debajo de tu casa. Yo diría que es un personaje tan corriente que hay algo en ella que te suena familiar. En Antonia veo la síntesis de lo que es una madre. Lo hace todo por sus hijas; sufre en silencio; se preocupa por cada una de ellas; está siempre disponible. Ese amor por los hijos es algo que comprendo muy bien, algo con lo que me identifico claramente", contaba Petra Martínez.
"Interpretar el papel de Adela ha sido un gran regalo para mí. Me siento muy privilegiada de haber podido ponerme en la piel de esta mujer. Adela es una mujer valiente, decidida, que apuesta por cambiar su vida. Es una madre que se ha criado sin la suya y que ama a su hijo y no se conforma. Es una mujer sola, poco habladora. Una mujer a la que el silencio no le asusta; se siente a gusto en él. Creo que la entiendo bien, entiendo sus ganas de vivir, su amor a su hijo, su seguridad", decía Sonia Almarcha.
Junto a ellas vemos a Miriam Correa, Nuria Mencía y María Bazán, en los papeles de Inés, Nieves y Helena. Destacan además, Luis Bermejo como Alberto, Jesús Cracio como Manolo, Luis Villanueva como Carlos, Juan Margallo como el padre y Carmen Rodríguez como Miriam. El personaje de Pedro lo interpreta José Luis Torrijo, que ganó el Goya como actor revelación. Fue la guinda de una noche en la que Rosales se llevó el Goya a Mejor Película y Mejor dirección.
Fue un espaldarazo para un cine comprometido, atrevido, de autor. "Ese cine que está ahí y que va a estar, porque hay buena cantera, aporta mucho al cine español", decía, mencionando a una rara avis como Arrebato, de Iván Zulueta.
La banda sonora es el silencio
Rosales, que no utiliza música en sus películas, deja que las emociones y la tensión salgan de los actores, haciendo que el espectador reciba la energía emocional de lo que proyectan los personajes y no de un estímulo exterior. "Busco una experiencia cinematográfica para el público", decía en RTVE. Por eso, en su cine, se da valor a los silencios, a los planos largos y sosegados. "El vacío aporta expresividad, es un recurso estilístico al que recurro y en esta película iba bien para remarcar la soledad, para trasmitir al espectador ciertas emociones". El rodaje se realizó en el verano del 2006 en los pueblos de Sabero y Cistierna, en la provincia de León, y también en la ciudad de Madrid.
Cine con Goya en RTVE Play
La película de Rosales llega a RTVE Play junto a otras que ganaron el Goya a Mejor película como Días contados, La buena estrella, El bosque animado, La soledad, Pa negre, Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto, La niña de tus ojos, Ay Carmela