'Valle Salvaje' homenajea sus orígenes en la boda de Adriana y Rafael: ¿encuentras las referencias al primer capítulo?
- El capítulo de la boda ha sido una delicia para los fans de Adriana y Rafael que recuerdan sus comienzos
- Vuelve a ver el capítulo 350 de 'Valle Salvaje' en RTVE Play
¡Adriana y Rafael en el altar! Parecía que no viviríamos para ver este momento y los que hemos seguido su romance desde el principio estamos encantados. No solo porque la pareja encuentre, por fin, el final feliz que tanto habíamos ansiado para ellos. Sino porque el capítulo ha tenido muy en cuenta los orígenes de la pareja, transportando a la audiencia a ese primer episodio de la serie en el que empezó todo.
Un baile de la corte de Carlos III. Una joven de la Villa de Madrid, bellísima, pero deseando salir de allí. Un apuesto joven, recién llegado de la guerra. Sus miradas se encuentran y el tiempo se detiene: solo escuchamos los latidos de su corazón. Así es el momento en el que Adriana y Rafael se conocían: amor a primera vista. Y así lo han referenciado en el capítulo sobre el día más especial de sus vidas.
La primera conversación de Adriana y Rafael
"¿Molesto?" "Ustedes los hombres siempre lo hacen". Con este intercambio comenzaba la primera conversación entre Adriana y Rafael en aquel baile de la villa de Madrid. En un balcón y bajo la luz de la luna, dos perfectos desconocidos descubrían que se entendían mejor que nadie.
Antes de la boda, Rafael se ha quedado mirando a Adriana desde detrás de la puerta y ha debido recordar el primer instante en el que vio a la que ahora va a ser su esposa. Los dos recuerdan ese momento, porque han replicado palabra por palabra el intercambio. Solo que las cosas ahora son muy distintas: ya no son dos desconocidos. Son los futuros duques de Valle Salvaje, a punto de contraer matrimonio con el amor de su vida.
Esta vez no solo se miran: bailan
Por eso, esta vez la escena ha tenido un final muy distinto. Adriana y Rafael no se han conformado con mirarse fijamente e imaginar una vida juntos: se han tocado, han bailado y se disponen a cumplir por fin el sueño que nació en ese primer instante en que sus caminos se cruzaron.
"¿Alguna vez le han comentado que tiene usted una belleza arrebatadora? Es que me recuerda usted mucho a una señorita que conocí un día, en un baile, en la Villa de Madrid. ¿Podría tratarse de usted?", le pregunta Rafael. "Tal vez, ciertamente yo solía vivir en la villa". "¿Acudía usted a muchos bailes?"
Adriana y Rafael se conocieron en un baile RTVE
"No, señorito. Nunca fueron de mi agrado. Mas si recuerdo uno en especial, una noche de luna llena. Fui invitada por el mismísimo marqués de Esquilache", responde Adriana, recordando aquel momento. "¿Sería usted tan amable de concederme un baile como aquel?", le ha preguntado Rafael antes de juntar sus manos y bailar juntos.
Eternamente
Pero lo más bonito ha sido cuando, en la intimidad de su habitación, los amantes han intercambiado unos votos privados, declarándose por última vez antes del enlace lo que sienten el uno por el otro. Fingiendo ser dos desconocidos, Adriana le ha explicado a Rafael cómo es el hombre de su vida con el que está a punto de casarse: "Él es tierno. Valiente. Bondadoso. Leal. El hombre al que amo por encima de todas las cosas y hasta el final de mis días".
Él no se ha quedado corto: "Algo me dice que ese hombre también la ama a usted más que a su propia vida. Y que arde en deseos de convertirla en su esposa. Hoy seremos el uno para el otro, mi amor. Para la eternidad. Sin vuelta atrás".
"Repítelo", le ha pedido Adriana.
"Juntos. Tú y yo. Eternamente", le ha dicho él.
"Eternamente, mi amor", ha respondido.
Adriana y Rafael en un último momento íntimo RTVE
¡Una escena que nos ha dejado los pelos de punta!