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Festival de San Sebastián 2020

Seis cosas que no sabías de Viggo Mortensen, ganador del Premio Donostia

Por
Festival de cine de San Sebastián 2020 - Especial Viggo Mortensen

Aunque ser el centro de todas las miradas contradiga su temperamento discreto, Viggo Mortensen es este año la gran estrella del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, que acoge su ópera prima como director y, con el prestigioso Premio Donostia, reconoce sus treinta y cinco años de carrera como actor. Una de las grandes antiestrellas de Hollywood, Mortensen, ya español de adopción, ha sido un gran motor de nuestro cine. Con motivo de la ceremonia de entrega y de la proyección de Falling (2000) en el contexto del festival, Televisión Española ha emitido en La 2 el documental en el que Santiago Tabernero se sirve del actor, y de algunos de sus compañeros más allegados —Ángela Molina, David Cronenberg o Javier Cámara son algunos de los rostros conocidos que dan testimonio de su carácter—, para pintar un retrato de esta figura tranquila y dedicada a las artes en cuerpo y alma.

Festival de cine de San Sebastián 2020 - Premio Donostia: Viggo Mortensen - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

(Música)

(Música)

(Música)

(Aplausos)

Buenas tardes.

Bienvenidos,

bienvenidos todos a esta gala de un Festival de Cine 2020

que es tan atípico y tan especial. Hoy, como bien saben,

venimos a entregar el único Premio Donostia de este año

a un grandísimo actor

como es Viggo Mortensen.

¿Cuántas marcadas, cuánto registros es capaz de atesorar

el rostro de un gran actor?

Sorprendiéndonos y entusiasmando

con su capacidad de encarnar combativos y con arranque,

intelectuales reflexivos, seductores y canallas.

Un impresionante espectro de personajes avalan su trayectoria.

Nada le es ajeno, arrojo, picardía, vulnerabilidad,

sentido y sensibilidad

asoman en la pantalla en cada plano.

Viggo Mortensen es también es incansable fuera de las películas.

Escribe, se dedica y a la pintura abstracta y compone música,

entre otras actividades.

Nadie se ha sorprendido al verla este año,

se ha puesto al otro lado

de la cámara para dirigir su primera película.

Viggo Mortensen está profundamente comprometido con su oficio,

también con el mundo que nos rodea. Se crece ante los obstáculos,

y lucha por lo que entiende que es justo y relacionable.

Ha encarnado a un espadachín,

un vaquero de mandíbula fuerte,

un vagabundo de carretera,

y un mafioso ruso luchando contra las fuerzas de este mundo

y más allá.

Siempre a favor de la supervivencia.

La capacidad de hacer temblar

el suelo con el solo hecho de fruncir los labios

y alumbrar el plano con una sola mirada,

como si de un faro se tratara, no está en manos de cualquiera.

(Música)

Dile que le agradecemos sus palabras, pues es un tercio español.

(Música)

(Música)

(Aplausos)

Si bien es cierto

que las excepcionales circunstancias que vivimos

les han impedido viajar a San Sebastián,

también es verdad que Viggo Mortensen

tiene amigos no menos excepcionales que han querido estar hoy presente.

Hola, Viggo.

Quería felicitarte por esta gran distinción,

que muy merecida la tienes.

Sabes que te queremos un montón,

en Argentina estamos muy pendientes de vos,

y es muy merecido, un gran abrazo,

estamos acá, en esta que es tu casa el Argentina.

Mira, esto lo vas a tener cuando vuelvas a Argentina.

Un abrazo, muchas felicitaciones. Chao, Viggo.

(Aplausos)

A veces triste, otras veces violento, tierno o despiadado,

es difícil no ceder ante su capacidad para asombrar.

Este año en el que el Festival no ha querido rendirse,

queremos recibir con cariño y admiración al gran Viggo Mortensen.

Recibamos con un fortísimo aplauso

al Premio Donostia 2020, Viggo Mortensen.

(Música)

(Aplausos)

(Aplausos)

(Aplausos)

No eran pocos los candidatos a dar el premio,

pero solo a uno le corresponde ese honor.

Recibamos al director y guionista Agustín Díaz Yanes.

(Música)

(Aplausos)

Ha quedado muy claro la pasión

que Viggo Mortensen siente por el fútbol,

y no queremos dejar escapar la oportunidad

para darle un obsequio de su equipo y del maestro.

Tenemos con nosotros a Asier Illarramendi.

(Música)

(Aplausos)

Está, ¿no? -Sí.

¿Puedo? Gracias.

Bueno, no sé qué decir.

Es emocionante todo esto, no me lo esperaba.

No me lo esperaba así.

Muchas gracias al equipo del festival,

y a todos ustedes de parte de mi familia,

y de mis amigos,

que están tan contentos como yo por el honor que me hacen hoy.

Si me permiten,

voy a apoyar esto acá, un segundo.

-Te lo guardo. -Gracias, amigo.

Voy a apoyarme en algunas cosas que he escrito.

Mira, para la cena.

Voy a apoyarme en unas cosas que he escrito,

porque si voy galopando a rienda suelta,

me enrollo como una persiana, y esto no se termina nunca.

Además, hay una película

que estoy ansioso por ver lo antes posible.

Muchísimas gracias a todos los que han acudido a la gala.

Buenas tardes, muchas gracias a los que han venido.

Me gustaría felicitarles

por la fuerza y la suerte

que tienen para seguir vivos

y también por el amor que muestran hacia el cine.

(Aplausos)

Les felicito por la tremenda suerte que tienen de seguir vivos,

y por el amor que demuestran

hacia el cine estando acá.

(RÍE)

Con la camiseta, con todo.

-Esto es para ti también.

Cualquier cosa, si quieres...

-Cambiamos.

-El hecho de que Agustín Díaz Yanes me haya entregado

el Premio Donostia me hace muy feliz,

no solo es una excelente director y guionista,

también es un buen amigo mío, gracias de corazón.

Gracias a todos los que están en la sala,

y a la gente en todos los lados que sigue yendo al cine,

porque con su presencia

nos da la oportunidad

para seguir compartiendo las historias

que a veces nos marcan,

y alguna vez nos unen a todos.

A mi ver,

un reconocimiento como ese lindo premio,

lo que destaca

es la la larga historia del cine.

Sobre todo,

la promesa del cine como modo de expresión

y de comunicación creativa.

Cuando pienso en la impresionante lista

de los artistas que han recibido

el Premio Donostia,

me siento muy afortunado por ser incluido en esa tradición,

y en esa promesa.

Lo valoro como un gran incentivo para seguir aprendiendo

y mejorando en mi oficio.

Yo intento seguir el ejemplo

de cineastas que admiro,

incluyendo a artistas como Tano, David Cronenberg,

y Varda, entre otras maestras y maestros.

Los que ellos me han enseñado

de la importancia de no mostrar nada, de no subrayar nada,

si no la de crear en el espectador

el deseo de ver y de involucrarse por sí mismos.

Bueno, en función, está claro,

de la calidad de nuestras historias, y las maneras de interpretarlas.

A ver qué más.

Hasta ahora no he leído nada.

A ver si me animo.

Bueno, ya me estoy enrollando un poco,

así que voy a terminar

con una pequeña reflexión sobre el momento actual.

El COVID 19 nos ha jodido a todos, de una manera u otra.

Y seguirá jodiéndonos durante un buen rato, lo sabemos.

Pero por otro lado,

es solo un obstáculo más de nuestra existencia,

siempre hemos vivido con la incertidumbre.

Puede que seamos más conscientes

de ello en este momento.

La incertidumbre es ley de vida,

pero no olvidemos que la vida es un regalo.

Hemos de seguir adelante acompañando a los que están solos,

y honrando a los que ya no están,

haciendo lo mejor posible con lo que podemos imaginar, así es.

Bueno.

Que viva el Festival

de Cine de San Sebastián, y el cine.

-Las mascarillas.

(Aplausos)

-Gracias.

(Aplausos)

-¿Qué hacemos? -Irnos.

(Aplausos)

¡Aguante el ciclón!

(Aplausos)

Muchísimas gracias

a todos por estar entre nosotros en esta emotiva noche,

y sigamos disfrutando del cine.

Una vez más, muchísimas gracias por venir al cine. Disfruten.

(Aplausos)

(Música)

(Música)

Festival de cine de San Sebastián 2020 - Premio Donostia: Viggo Mortensen - ver ahora

Humano, cuidadoso y polifacético, con un interés integral por el mundo del cine: así es el Viggo Mortensen al que la 68ª edición del SSIFF ha quierido rendir homenaje. Bebiendo mate y con su exquisito español con acento argentino, el artista reflexiona sobre su recorrido, sus ideales y los peligros y recompensas de toda una vida frente a las cámaras. Estas son algunas de las cosas que hemos aprendido.

 Viggo Mortensen recoge el Premio Donostia del Festival de cine de San Sebastián

Viggo Mortensen recoge el Premio Donostia del Festival de cine de San Sebastián cropper

1. Era "el secreto mejor guardado de Hollywood"

Antes de adquirir fama mundial por su trabajo en El señor de los anillos (2001), la gran oportunidad que le dio el director Peter Jackson, la revista Vanity Fair lo apodó “el secreto mejor guardado de Hollywood”: era un actor acostumbrado a hacer papeles pequeños en películas grandes, y los críticos atentos detectaron su enorme talento en la perfección con que encarnaba todo tipo de personajes. Desde que debutase en la piel de un granjero amish en Único testigo (1985), su primer trabajo en la gran pantalla, fue abriéndose paso el cine gracias a Extraño vínculo de sangre de Sean Penn (1991), Atrapado por su pasado de Brian de Palma (1993) o Retrato de una dama (1996), uno de sus últimos papeles antes de que interpretar al guerrero Aragorn cambiase su vida para siempre. 

 Viggo Mortensen a las órdenes de Sean Penn en 'Extraño vínculo de sangre' (1991)

Viggo Mortensen a las órdenes de Sean Penn en 'Extraño vínculo de sangre' (1991)

2. Fue el alma del rodaje de Alatriste (y de todos los rodajes)

Cuando se encontraba en plena cresta de la ola, el actor decidió apostar por una producción española y dio vida al Capitán Alatriste en Alatriste (2006). "Fue una experiencia inolvidable, empapado en el Siglo de Oro en compañia de tanta gente talentosa”, cuenta Javier Cámara sobre ese rodaje, donde Viggo Mortensen le dio una sorpresa muy especial. Un día, Javier encontró en su puerta un paquete grandísimo lleno de objetos diversos, "lleno de libros de caballería, la biografía del conde duque de Olivares, una sección de música y una dedicatoria muy bonita de Viggo Mortensen que decía algo así como 'espero que esto te sirva, es todo lo que estoy leyendo y me está sirviendo a mí para prepararme el papel'. Me quedé ojiplático con que las estrellas pudiesen hacer cosas tan bonitas".

Y es que, independientemente de su status central en la producción del film, el actor hizo pandilla. Se relacionaba con todo el elenco y también organizó una sorpresa para un jovencísimo Unax Ugalde, que le había contado en un momento dado que de pequeño padecía una particular "obsesión con los sugus". "Un día me desperté de madrugada y Viggo había escrito mi nombre con sugus de colores en la caravana, y la mayoría eran azules, los de piña, los que más me gustaban". 

3. Por esto, y por sus talentos, es un "incitador de voluntades"

El actor, que se define a sí mismo como alguien terco que siempre se sale con la suya, sabe perfectamente que cada rodaje es un ecosistema y que un buen equipo es el secreto de cualquier película. "Puedes tener un guion maravilloso y hacer una pelicula mala y puedes tener un guion mediocre y hacer una pelicula inolvidable, todo depende del sacrificio colectivo”, explica, y todos quienes han trabajado con él dan crédito de que el actor se esfuerza en cuidar a sus compañeros y poner su granito de arena en todos los ámbitos en los que puede. "Es un incitador de voluntades. Cuando consigues a Viggo en tu producción no consigues solo un actor, sino a uno mas del equipo de produccion".

El actor Viggo Mortensen en el rodaje de la película 'Alatriste' en Tarifa

El actor Viggo Mortensen en el rodaje de la película 'Alatriste' en Tarifa Â©KORPA

"Sabe tanto de cine y sabe tanto de produccion y trabaja de una forma tan completa y tan humana que tenerlo en el set es una bendicion”, explican los directores que han trabajado con él, y el mismo confiesa que su inquietud por el mundo que se esconde tras una pelícual no tiene fin: “Cuando digo que soy entrometido como actor lo que quiero decir es que me interesa lo que hacen los demás, voy en los dias en que no me toca rodar para ver qué pasa, porque todo lo que pasa en el rodaje me va a afectar, o yo lo voy a afectar”

3. Tiene una gran ética de trabajo (para no ponerse nervioso)

Viggo Mortensen se prepara las escenas de acción como si fueran escenas de diálogo, y nunca deja de trabajar en los lugares profundos de su personaje. "No importa si es una escena en la que estás sentado y estás hablando diez páginas o una pelea en un baño turco: la preparación es lo más importante", explica él mismo en el documental Especial Viggo Mortensen. "¿Qué pasó antes de la primera página? ¿De dónde viene esta persona? ¿Cómo empezó y se desarrolló su vida hasta la página número uno? Estas preguntas contienen infinitas posibilidades para el estudio y la preparación, y el esfuerzo de contestarlas también te puede calmar un poco, estás trabajando sobre el proyecto pero no estás agobiado pensando en si lo vas a hacer mal o bien”.

"Si uno se toma en serio el trabajo de construir un personaje, uno llega a ser el guardián de esa construcción, junto al guionista", dice.

Viggo Mortensen durante el photocall de 'Falling' en la terraza del Auditorio Kursaal, en el Festival de cine de San SebastiánG

Viggo Mortensen durante el photocall de 'Falling' en la terraza del Auditorio Kursaal, en el Festival de cine de San Sebastián GTRES

4. Rechazó a James Bond y desconfía de la fama

El actor conoce el poder de saber decir "no" de decir "sí" a las cosas correctas. Según el director Peter Farrelli, “Green Book no podría existir sin Viggo Mortensen. No teníamos nada, teníamos un guion del tipo que hizo Dos tontos muy tontos y la gente estaba en plan, no, esto no es lo que haces, vuelve a la comedia, y Viggo lo leyó y dijo '¡Sí, esto es muy bueno, hagámoslo!'". A la vez que se atreve a apostar por un cine verdaderamente independiente y atrevido, "ha rechazado muchas películas grandes que él no dirá, malos de James Bond, cosas que le daban mucho dinero pero tal vez menos satisfacción que películas más pequeñas".

“Si no pienso que soy la persona adecuada, soy el primero que va a decir no”, explica el actor, que le debe el privilegio de poder elegir a su éxito en la trilogía de El señor de los anillos. “El éxito de la trilogía me dio muchas oportunidades para elegir, y también me moestró la cara de la tentación. La suerte que tengo yo es que el dinero nunca me importa mucho hasta que se acaba, como cualquiera me voy corriendo a ver qué hago. Y la fama siempre la he visto un poco de reojo, como un arma de doble filo. Puede ser útil pero tiene muchos peligros". 

Viggo Mortensen durante el photocall de 'Falling' en la terraza del Auditorio Kursaal, en el Festival de cine de San Sebastián

Viggo Mortensen durante el photocall de 'Falling' en la terraza del Auditorio Kursaal, en el Festival de cine de San Sebastián GTRES

5. Es polifacético, como un artista del Renacimiento

“Es un hombre del renacimiento en el mejor de los sentidos, el cine le encanta pero se dedica a todo, es escritor, poeta, padre, artleta" y ejerce como músico, fotógrafo y pintor. “Hay que decir sí todo lo posible a lo que te da la vida porque es breve y las oportunidades no se repiten de la misma manera nunca”, explica Mortensen, que es dueño de una editorial, cultiva el arte abstracto y el jazz y alimenta sus letras e imágenes de los poemas que él mismo publica. Varías galerías de todo el mundo han expuesto sus obras, que son las que aparecen en la película Un crimen perfecto.

6. Su ópera prima como director tiene tintes autobiográficos

Falling, que se ha proyectado este jueves en el Festival de San Sebastián, es su debut directorial. En ella aplica todo lo que ha aprendido en sus años frente a las cámaras: "Es muy importante prestar la atención a lo que no hay que hacer, la forma en la que no hay que hablar al resto del equipo, si solo te preocupas de lo tuyo no estás jugando con los demás y a mi me gusta jugar".

Pero esa no es la única manera en que el film bebe de su experiencia. Esta historia bonita, con momentos duros que casi producen cierta vergüenza en el espectador, está basada en lo que el actor sintió tras la muerte de sus padres. "En el fondo es una ficción, pero la razón por la que quería contar Falling fue lo que sentí cuando perdí a mi madre, y fui afinando el guion durante la etapa final de mi padre. En parte lo que quería era contar lo que siento por ellos y todo lo que me han enseñado", explica. 

La película se ha ganado el aplauso del director David Cronenberg, que además tiene un pequeño papel: "Estoy encantado de que el festival de San Sebastian haya dado el prestigioso premio Donostia a Viggo Mortensen”.