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'Doblete sísmico en Venezuela', en Informe Semanal

  • Además, en 'Soledades que duelen', aborda la soledad como un reto de salud pública que va en aumento.
  • Sábado 27 de junio, a las 21:30 horas en La1, el Canal 24 horas y RTVE Play.
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PRENSA RTVE

Con la atención informativa internacional puesta en los dos terremotos que han sacudido el norte de Venezuela, ‘Informe Semanal’ analiza también el terremoto político y judicial que esta semana ha vuelto a marcar la actualidad nacional. La comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso para dar explicaciones sobre las últimas causas judiciales se ha producido apenas dos días después de conocerse la sentencia del "caso Mascarillas" y una semana después de la declaración de José Luis Rodríguez Zapatero en la Audiencia Nacional por el "caso Plus Ultra". Además, el programa aborda el aumento de la soledad no deseada, un fenómeno cada vez más extendido que ya se considera uno de los grandes retos de salud pública.

‘Doblete sísmico en Venezuela’

En apenas 39 segundos, dos potentes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 grados sacudían el miércoles varios estados del noroeste de Venezuela, incluida Caracas. "Es un país con bastante riesgo sísmico, sobre todo en la zona norte, que además es donde se concentra la mayor parte de la población", afirma Nahum Méndez, geólogo del CSIC. Cientos de edificios han quedado destruidos en un escenario de terror en el que, por el momento, se han registrado varios centenares de muertos, entre ellos varios españoles, y más de 3.000 heridos. La lista de desaparecidos es aún más preocupante porque se calculan en miles. Una de las zonas más castigadas es La Guaira, a 40 kilómetros de la capital, calificada ya como zona de desastre. Es el movimiento sísmico más potente registrado en Venezuela en el último siglo, superior al que en 1967 destruyó parte de Caracas. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, que tardó en comparecer más de tres horas y que, luego, ya se desplazó sobre el terreno, ha declarado el estado de emergencia nacional.

"¡Todavía no nos ha llegado la ayuda! ¡Estamos sacando nosotros mismos a la gente y mi familia sigue enterrada bajo los escombros!", es uno de los gritos desesperados que se repiten en La Guaira. Es evidente la falta de medios materiales y de recursos humanos para hacer frente a la catástrofe, de la que todavía se desconoce su auténtica magnitud por la opacidad informativa y con la democracia en suspenso. Son los ciudadanos los que se están organizando para ayudar como pueden. "Hablamos de un país que ya estaba devastado y lo que nos faltaba era un terremoto que terminara de colapsar las estructuras", cuenta Carleth Morales, presidenta de la Asociación de Periodistas Venezolanos en España. Aviones con ayuda humanitaria y personal especializado en rescate de 16 países y de Naciones Unidas se dirigen a la zona cero. Estados Unidos ha movilizado equipos de búsqueda. El Gobierno de España ha comprometido ya un millón de euros en ayudas a través de instituciones multilaterales y ha activado el envío urgente de 54 militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Además, ha ofrecido ayuda de la AECID y Comunidades Autónomas como la de Madrid también están organizando más apoyo.

El temor es que esta emergencia agrave aún más las necesidades de los venezolanos porque el desastre impacta en un país que arrastra una prolongada crisis económica y política y que, tras la captura de Nicolás Maduro, vive bajo una tutela notable de Estados Unidos al administrar sus ingresos petroleros. "Posiblemente, el terremoto lo que va a hacer va a ser ralentizar el proceso político, porque en este momento la prioridad es la reconstrucción económica y además el proceso político no es la prioridad de Washington", explica Vicente Palacio, director de Política Exterior de Fundación Alternativas: "Ya lo dejaron claro. Hasta que no se estabilice el petróleo y el gas, no habrá una auténtica transición y, posiblemente, no habrá elecciones libres en Venezuela".

‘Soledades que duelen’

En España, el 20% de los adultos experimentan algún tipo de soledad no deseada, un sentimiento de malestar y vacío por falta de relaciones sociales. Aunque puede aparecer en cualquier etapa de la vida, es especialmente notable -desde la pandemia- entre los más jóvenes: casi un 25 % se sienten solos. Las causas suelen ser múltiples: desde la sobreexposición a las pantallas a la falta de autoestima, pasando por sentimientos de exclusión que, a veces, se traducen en sensaciones como la de "creer que no encajas". "A mí me hacían bullying incluso antes de salir del armario como persona trans, porque siempre he sido raro. No formas parte de ese molde de la normalidad. Entonces te hacen sentir muy solo...", dice Oliver García, un estudiante de 18 años que, junto a otros, ha desarrollado un videojuego para ayudar a otros a combatir la soledad no deseada, aportando su experiencia y diseñando una herramienta para superar el aislamiento en un contexto al que se suman factores estructurales y exclusión de determinados colectivos. Cada vez se detecta un mayor número hiperconexión, pero no de relaciones humanas. Para Matilde Fernández, directora del Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada, el abuso de la tecnología está, principalmente, detrás de la soledad entre los jóvenes.

Al otro lado del arco generacional, por circunstancias muy distintas, los mayores de 75 son los que más experimentan esa soledad. Se ven afectadas, en innumerables ocasiones, por el deterioro de su salud y, también, por la desaparición -a su alrededor- de sus amigos, de sus vecinos, de sus seres queridos. Proliferan, incluso, los casos en los que se sienten desatendidos por sus propias familias. Todo este cúmulo de situaciones, al final, acaba repercutiendo tanto en su estado físico como mental y el Observatorio Estatal de Soledad No Deseada hasta ha cifrado su coste anual: 14.000 millones de euros. Margui Paz, jubilada de 75 años, habla de edadismo, de "discriminación por edad": "Nosotros no valemos ya nada... Hay gente que te ayuda y que te echa una mano, pero en general están en otro punto, no tienen ganas de perder el tiempo contigo...". Según José Ángel Palacios, portavoz Fundación Grandes Amigos, la mejor opción para prevenir y aprender a gestionar la soledad "está en el barrio, en las redes vecinales, generando o creando espacios de encuentro entre personas de diferentes edades que tienen afinidades, eliminando esos estereotipos y compartiendo tiempo de calidad, tiempo de lo cotidiano, de eso que te da bienestar en el día a día" tanto en una gran ciudad como en un entorno rural. ‘Informe Semanal’ comprueba, una vez más, con todos estos testimonios, que es clave pedir ayuda profesional.

RTVE

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