La semifinal de 'DecoMasters' se decide en los salones de una casa de campo
- Cada equipo trabajará en un salón rural con un presupuesto máximo de 3.500 euros. Contarán con la ayuda del interiorista Erico Navazo
- La última prueba de eliminación estará centrada en las habitaciones infantiles, con ayuda del interiorista Luis García Fraile
- Lunes 23 de marzo, después de ‘La Revuelta’ en La 1 y RTVE Play
Comienza la semifinal de ‘DecoMasters’ y los nervios se disparan, al igual que la exigencia de los jueces. Lorenzo Castillo y Marta Ruipérez lo tienen muy claro: la final está reservada para los mejores. Quieren verlos fuera de su zona de confort, con propuestas a la altura de interiores de élite e ideas que vayan más allá de la elegancia, el buen gusto y la comodidad. Las parejas trabajarán en una casa de campo y en dormitorios infantiles para llegar a la final.
Transformar dos salones de campo
La semifinal comienza con el mini reto de la semana. El jurado propondrá a las parejas restaurar pantallas de lámparas en solo 15 minutos. Cada tulipa será un lienzo en blanco que deberán transformar en una pequeña obra de arte: una pieza única, irrepetible y exclusiva. La pareja que firme la creación más bonita y original elegirá espacio y a sus compañeros de equipo.
Entre otros retos, tendrán que decorar una casa rural Jon Imanol Reino Jon Imanol Reino
En la prueba por equipos, Iria abrirá las puertas de su casa de campo, donde los concursantes trabajarán en dos estancias distintas: el salón principal de la casa, con un marcado estilo rústico; y el salón pabellón, pensado para recibir a amigos y familiares con muchos niños. Decorar una casa rural es un desafío apasionante: los espacios deben adaptarse al estilo de vida del campo y, al mismo tiempo, mantener una coherencia estética con el entorno natural que la rodea. Cada equipo tendrá un presupuesto máximo de 3.500 euros. Además, el jurado contará con el interiorista Erico Navazo, ganador del Premio al Mejor Interiorista del Año 2021, un profesional con más de 30 años de trayectoria, reconocido por su dominio del lujo silencioso y por un talento para crear espacios que irradian calidez, historia y magia.
El equipo que no supere las expectativas del jurado se verá en la última prueba de eliminación de la temporada, un desafío cargado de nostalgia y de recuerdos. Pedro, padre de los pequeños protagonistas de este reto, encargará para cada uno de sus hijos una habitación infantil capaz de crecer con ellos y de mantener la funcionalidad y el estilo a lo largo del tiempo. En cada dormitorio se invertirán 1.500 euros. El cuarto juez será el interiorista Luis García Fraile, conocido por dar vida a lo inimaginable. Su estilo, marcado por el uso de colores vibrantes y formas impactantes, transforma los espacios en escenarios únicos y llenos de carácter. Las parejas deberán tomar buena nota de sus consejos para no quedarse a las puertas de la final.