EE.UU. sanciona a la Corte Penal Internacional horas después de que una de sus antiguas juezas gane el Nobel
- La jurista sudafricana Navi Pillay, que determinó que hubo un genocidio en Gaza, recibirá el prestigioso galardón
- "Si me aplaudís un poco más, a lo mejor lo comparto con Trump", ha bromeado Pillay
Estados Unidos ha impuesto sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI) horas después de que una de sus antiguas juezas haya ganado el Premio Nobel de la Paz. La jurista sudafricana Navi Pillay, que determinó que hubo un genocidio en Gaza, recibirá el prestigioso galardón al ser considerada una figura "instrumental para garantizar que los crímenes de guerra, los crímenes contra la humanidad y el genocidio son enjuiciados". La CPI ha condenado la decisión y ha garantizado que no detendrán su labor.
"El presidente Trump nunca permitirá que la Corte Penal Internacional juzgue a ciudadanos estadounidenses", ha dicho un comunicado el secretario de Estado Marco Rubio. "Por eso hoy Estados Unidos impone sanciones a la Corte Penal Internacional. Prohibiremos las transacciones con este tribunal ilegal, cortándole los recursos y paralizando su capacidad de funcionamiento", añade. El líder estadounidense ha indicado que prohibirán las transiciones con este "tribunal ilegítimo", cortando así sus recursos y "paralizando" su capacidad de actuar en contra de EE.UU.
La CPI ha emitido un comunicado en el que denuncia que la maniobra es "un intento de obstaculizar el curso de la justicia e impedir que el Tribunal cumpla la función para la que fue creado". "Es un ataque al Estado de derecho y a los propios cimientos del orden jurídico internacional", aseguran. El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, ha juzgado las sanciones de "inaceptables" y ha pedido que se adopten medidas para proteger a la CPI.
Mientras tanto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sobre el que pesa una orden de detención de la CPI, ha "elogiado" a la Administración Trump por esta decisión. "La CPI no es un tribunal. Es un organismo político que representa una amenaza mortal para las democracias respetuosas de la ley en todo el mundo y para la misma idea de soberanía nacional. Gracias por su liderazgo", afirma un mensaje del dirigente hebreo publicado en su cuenta de X.
La organización Amnistía Internacional ha denunciado que EE.UU. busca destruir la CPI y "aniquilar cualquier posibilidad de justicia para los autores de crímenes graves". "Este ataque existencial debe fracasar", afirma un comunicado que llama al resto de países a "tomar medidas para resistir la imposición de estas medidas y proteger activamente" al tribunal.
Washington persigue a la CPI
La Administración Trump lleva tiempo con la CPI en el punto de mira y ya ha impuesto sanciones anteriormente a sus fiscales y jueces. Esta vez, sin embargo, ha ido más allá, ya que el Gobierno estadounidense podría castigar a las empresas que presten servicios a la propia Corte. En julio, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció una campaña para "desmantelar" la "amenaza intolerable" que, según Washington, representa la CPI.
Aunque EE.UU. firmó el Estatuto de Roma, nunca lo ratificó, por lo que no forma parte de la CPI. Fundada en 2002, la Corte fue creada con el objetivo de juzgar crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio. En total, forman parte de ella 125 países, entre ellos todos los de la UE y todos los miembros de la OTAN, excepto Estados Unidos y Turquía. Israel tampoco forma parte del Alto Tribunal.
"Estados Unidos nunca se unió a la Corte. No la necesitamos y no la queremos", ha reiterado este viernes el secretario de Estado, Marco Rubio, que ha subrayado que "durante décadas, tanto republicanos como demócratas rechazaron la idea de que la CPI pudiera enjuiciar a ciudadanos estadounidenses, militares en servicio activo o líderes políticos". Washington no ha estado conforme con algunas de las decisiones de la Corte, entre ellas, una investigación sobre las acciones de soldados estadounidenses en Afganistán, que ya ha sido archivada.
Tampoco le gustó que en noviembre de 2024 la CPI ordenara el arresto de Netanyahu y del exministro de Defensa, Yoav Gallant, por posibles crímenes de guerra y lesa humanidad en la Franja de Gaza. A su vez, el Tribunal emitió órdenes de arresto contra los líderes de Hamás Yahya Sinwar, Ismail Haniya y Mohammed Diab Ibrahim Al Masri, todos ellos muertos en ataques israelíes.
Navi Pillay, Premio Nobel de la Paz
El anuncio de la Administración Trump llega apenas unas horas después de que conociéramos el nombre de la galardonada con el Premio Nobel de la Paz, la sudrafricana Navi Pillay. La jueza, que ejerció como magistrada en la CPI, estuvo al frente de la comisión independiente creada por la ONU que concluyó el año pasado que se había cometido un genocidio en la Franja de Gaza. Esa comisión señaló directamente al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a quien acusó de incitar esos actos.
"Si aplauden más, puede que comparta esto con Trump", ha ironizado Pillay al recibir la noticia, en referencia al gesto realizado por la anterior galardonada, la líder opositora de Venezuela María Corina Machado, que hizo entrega de la medalla del Nobel al líder republciano. Antes de que se conociera que Machado era la premiada, el presidente estadounidense había defendido en repetidas ocasiones que era él quien merecía el galardón.
Al conocer el anuncio, Israel, el gran socio de EE.UU. en Oriente Medio, ha denunciado que se trata de un premio a "la mayor mentira del siglo XXI" y ha sostenido que Joseph Goebbels, uno de los principales dirigentes de la Alemania nazi, "estará aplaudiendo desde el infierno". Este es, según el Estado hebreo, un "galardón para legitimar el prejuicio y el odio antiisraelí".