La UCO recaba testimonios sobre seguimientos a la jueza del caso del hermano de Sánchez y contactos con delincuentes
- En las conversaciones con delincuentes, se habló de que "hay que eliminarla": "Es un puto grano en el culo"
- Los seguimientos los habrían hecho personas investigadas por la propia Biedma
Un nuevo informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil apunta que la trama que dirigía la exmilitante socialista Leire Díez habría realizado "seguimientos" a la jueza Beatriz Biedma, que investigaba el caso de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y que incluso llegaron a contactar con clanes de narcotráfico a los que se les planteó la idea de "eliminar" a la magistrada.
Los investigadores han entregado al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz un informe, al que ha tenido acceso RTVE este miércoles y en el que profundizan en las supuestas presiones llevadas a cabo para tratar de desestabilizar el procedimiento judicial relativo a David Sánchez.
La UCO recoge las declaraciones de Cintia Rocho, vinculada al clan Los Rocho, de Badajoz, a un medio de comunicación tras reconocerse como "La Celsa" en una anotación de las agendas de Leire Díez hecha pública que decía "Jueza Badajoz. La Celsa. Heroína & Gitano".
En esa entrevista, Rocho explicaba que "dos individuos se pusieron en contacto con ella y que, tras identificarse como magistrado y abogado, le trasladaron la intención de 'quitar de en medio' a la magistrada Beatriz Biedma".
La trama consideraba a la jueza "un puto grano en el culo"
Además, la UCO recoge la declaración de Cintia Rocho como testigo en la causa. La mujer declaró que exjuez Luis José Sáenz de Tejada, que formaría parte de la trama del caso Leire, habría contactado telefónicamente con ella y le había indicado que la jueza Biedma "era un puto grano en el culo y que habría que eliminarla", y "que a palos aprende el burro". En su opinión, la trama quería "causar daño físico a la magistrada".
Precisamente Beatriz Biedma solicitó personarse en la causa de Leire Díez al entender que había recibido amenazas, pero el instructor del caso la consideró perjudicada por un delito de calumnias y la citó este jueves a declarar como testigo.
En el informe se recoge también que el empresario Joaquín Parra aseguró que no escuchó en ninguna conversación "la posibilidad de llevar a cabo una agresión física contra la magistrada Beatriz Biedma, pero sí habría tenido conocimiento, a través de un tercero, de que esta habría sido objeto de seguimientos".
Estos seguimientos los habrían realizado "una serie de individuos próximos a Sáenz de Tejada que le servirían como informadores". "Sáenz de Tejada obtendría informaciones prestando asistencia letrada de manera gratuita a estos informadores. Varios de estos informadores serían personas que habían sido investigadas en procedimientos instruidos por la magistrada Biedma", reza en el último informe de la UCO.
Los investigadores relatan que Sáenz de Tejada habría llegado a Rocho, a través de un grupo de Facebook llamado "Independencia Judicial Badajoz", en el que la mujer, que había estado investigada por tráfico de drogas y delitos de contra la vida, había mostrado su "disconformidad con resoluciones adoptadas" en el marco de esas causas. Entonces el exjuez contactó con Rocho y le dijo que "en Badajoz hay una mafia judicial".
Los agentes también recaban las declaraciones que había ido haciendo Sáenz de Tejada a través de su canal de Youtube, en el que cuestionaba las actuaciones de magistrados de Badajoz, y en especial, cargaba contra Biedma.
El grupo "vacaciones y Viajes"
Además, según este informe, se creó un grupo de WhatsApp llamado "vacaciones y viajes", que estaría formado por la propia Leire Díez, el exjuez Luis José Sáenz de Tejada y los empresarios Javier Pérez Dolset y Joaquín Parra, y en el que se llegó a tildar a la jueza de "choriza sin igual".
También consideraban a Biedma como "una de los funcionarios más corruptos". Este grupo se habría creado como "principal vía de comunicación" en lo que respecta a desestabilizar el procedimiento que instruía la jueza de Badajoz.
Tras su creación, se reunieron los cuatro en un piso en Madrid, donde "se habría realizado una exposición acerca de determinados supuestos relacionados con la corrupción judicial, inicialmente desde una perspectiva general y, posteriormente, de manera más concreta en relación con el ámbito de Badajoz", inciden los agentes.
En dicha reunión, también señalaron a Beatriz Biedma "uno de los funcionarios que, según los planteamientos expuestos, estaría implicado en prácticas corruptas. (...) La reunión habría servido para abordar las posibles vías de actuación frente a la misma" y plantearon "distintas estrategias de carácter judicial" dirigidas a "intervenir o condicionar" la causa contra David Sánchez.