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La piratería resurge en Somalia a niveles no vistos en una década: ejecuciones, rescates e impacto de la crisis regional

  • El secuestro del petrolero Honour 25 constata el violento repunte de los asaltos en aguas del Cuerno de África
  • La Operación Atalanta, misión naval europea, advierte del impacto de la inestabilidad en Yemen e Irán
La piratería resurge en Somalia a niveles no vistos en una década: ejecuciones, rescates y el impacto de la crisis regional

El rescate del petrolero Honour 25 ha puesto de manifiesto la creciente violencia de los grupos piratas que operan en las costas de Somalia. La operación para liberar el buque se ha saldado con la muerte de cinco miembros de la tripulación y varios heridos. Según han informado las autoridades de la región secesionista de Puntlandia, los piratas ejecutaron a los marineros —tres de nacionalidad pakistaní, un indio y un birmano— antes de ser reducidos.

Las imágenes a las que ha tenido acceso RTVE muestran la extrema violencia vivida a bordo de una embarcación secuestrada el pasado mes de abril. En el momento de su captura, el Honour 25 transportaba un cargamento de 18.500 barriles de crudo.

En paralelo, se ha registrado un segundo incidente. El buque Sibu 1 fue liberado el pasado viernes en una operación llevada a cabo por la policía de Puntlandia y un grupo de paramilitares iraquíes contratados directamente por el armador de la nave, un empresario de Basora (Irak). En este caso, el rescate finalizó sin que se produjeran víctimas mortales.

Los datos de la Operación Atalanta: más de 2.500 buques protegidos

El repunte de los ataques en la línea de costa contrasta con la efectividad demostrada por la Fuerza Naval de la Unión Europea (EUNAVFOR) en mar abierto durante el último lustro. Bajo el mando estratégico español desde su sede en la Base Naval de Rota (Cádiz), la Operación Atalanta ha logrado erradicar casi por completo la piratería en aguas internacionales de la cuenca somalí y el océano Índico.

Concretamente, y según sus propios datos, Atalanta ha escoltado con éxito a más de 2.518 buques, garantizando el envío seguro de más de 3,3 millones de toneladas de ayuda humanitaria y alimentos a las costas somalíes. La fuerza naval europea ha interceptado y entregado a las autoridades competentes a 177 sospechosos de piratería, de los cuales 145 han sido condenados por los tribunales.

A pesar de estos balances en alta mar, los datos de la propia Operación Atalanta confirman que en 2026 la piratería en las aguas territoriales y costeras de Somalia ha alcanzado niveles de actividad no registrados desde hace más de diez años.

"Tormenta perfecta" en el Cuerno de África

Fuentes diplomáticas y de la propia misión naval europea apuntan a RTVE una combinación de factores geopolíticos como detonantes de esta nueva oleada de asaltos.

En primer lugar, la inestabilidad interna en Somalia, donde sigue habiendo grandes dificultades para consolidar la seguridad en tierra firme. Además, la presencia del grupo terrorista Al-Shabaab permite a las mafias marítimas disponer de refugios seguros en la costa.

También afecta el desvío de atención hacia el Mar Rojo. Los ataques con misiles y drones lanzados por los rebeldes hutíes desde Yemen contra el tráfico marítimo han obligado a redesplegar importantes activos navales internacionales para la defensa aérea en el estrecho de Bab el-Mandeb, lo ha dejado zonas de patrulla desatendidas en la cuenca somalí.

Por último, el agravamiento de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, y el bloqueo parcial del estrecho de Ormuz, está alterando las rutas comerciales habituales y generando vacíos de seguridad en el Índico occidental.

Todo ello transforma de nuevo las aguas del Cuerno de África en una zona altamente peligrosa para la navegación comercial.