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Koldo Casla, relator de la ONU: "Es difícil entender que prime la rentabilidad de un fondo sobre el derecho a la vivienda"

  • El caso de Maricarmen "pone de manifiesto bastantes fallas" en la protección del derecho a la vivienda en España, afirma
  • Koldo Casla carga también contra los ayuntamientos y comunidades que no garantizan una alternativa habitacional
Koldo Casla, relator especial de vivienda de la ONU: "La legislación española no garantiza el análisis de proporcionalidad en los desahucios"
RTVE.es

El relator especial de la ONU sobre el derecho a una vivienda adecuada, Koldo Casla, ha señalado este viernes que el desahucio de Maricarmen "pone de manifiesto bastantes fallas" en cuanto a la protección de este derecho. La legislación española, concretamente la Ley de Enjuiciamiento Civil, "no garantiza un análisis de proporcionalidad de los desahucios caso por caso, y eso es contrario a los estándares internacionales del derecho a la vivienda", ha afirmado Casla, también profesor de Normativa Internacional de los Derechos Humanos en la Universidad de Essex, Reino Unido.

O en otras palabras: "Es difícil de entender que prime la rentabilidad de una inversión inmobiliaria de un fondo por encima del derecho a la vivienda de una mujer de 87 años que cobra 1.300 euros y lleva 70 años en esa vivienda".

De esta manera se ha referido al caso de Maricarmen, desahuciada el pasado miércoles en Madrid, en entrevistas en TVE y RNE. Ha apuntado a la responsabilidad de los poderes públicos a nivel estatal, ya que considera que la ley debe ser modificada para que se incluya esta proporcionalidad, pero también a la de los ayuntamientos y las comunidades autónomas, que son quienes deben garantizar una alternativa habitacional "viable, razonable y justa" a las personas vulnerables.

"El estándar internacional es que no puede haber un desahucio en el que la persona pueda quedar sin hogar, y en el caso de Maricarmen ha sido posible". A Maricarmen se le ofreció una residencia alejada de su hogar y con un elevado precio que apenas podía pagar con su pensión.

Una empresa no puede comprar un bloque con inquilinos y cambiar sus condiciones

También ha apuntado directamente al papel de los grandes tenedores de vivienda. Es compatible tener grandes propietarios corporativos con el derecho a la vivienda, ha reconocido, pero "lo que no puede ser es tener un modelo donde hay empresas que compren un gran bloque con inquilinos y luego cambien su plan de inversión y decidan expulsarlos".

Si una empresa "compra un bloque con inquilinos dentro, tiene que comprometerse a mantener esos inquilinos y sus condiciones, y si no, no se le puede permitir que compre".

Considera que falta vivienda pública -solo hay un 3% en España, frente al 32% de Países Bajos, por ejemplo- y cree que la situación cambia según la comunidad autónoma. "Algunas intervienen más, son más valientes y otras confían en que se resuelva con mano invisible".

España incumplió un protocolo internacional al ejecutar el desahucio

Cuando el caso de Maricarmen terminó su periplo judicial en España, y después de que los tribunales dieran la razón a la empresa propietaria del inmueble, el caso se elevó al Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas, que mientras analiza a fondo el caso, pidió en junio paralizar el desahucio cautelarmente.

"El comité seguirá con el procedimiento y decidirá si condena a España por la vulneración del derecho a la vivienda" -algo que puede llevar meses o un año-, ha señalado Casla, que no pertenece a este órgano. Sin embargo, considera que sí que "ha habido una vulneración del pacto por el incumplimiento de las cautelares". Se refiere al Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU, ratificado por España desde hace años.

El desahucio de Maricarmen, denuncia, no solo es una "falta de respeto" al sistema de Naciones Unidas. Eso es algo "secundario", ya que lo más grave es que es una "falta de respeto" contra ella. "Es una persona que está viendo su casa, el lugar donde ha crecido, donde ha desarrollado su personalidad durante 70 años. Ese sitio desaparece: una vivienda no es un bien intercambiable, donde no importe la comunidad, es un lugar de desarrollo personal, de vínculo personal", ha recalcado.