Zerocalcare denuncia la intolerancia y los fascismos en 'En el nido de las serpientes'
- Analiza los casos de las activistas Ilaria Salis y Maja T., acusadas de agredir a fascistas
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Zerocalcare (Arezzo, 1983), es uno dibujantes europeos más populares gracias a sus novelas gráficas como La profecía del armadillo u Olvida mi nombre y a sus series de animación como Cortar por la línea de puntos o Due Spici. Retratos autobiográficos y sobre la sociedad italiana que combina con otros trabajos más periodísticos, como Kobane Calling, sobre la guerra de Siria. Su último cómic, En el nido de las serpientes (Reservoir Books), también es periodístico y analiza el resurgimiento de la intolerancia y los fascismos a través de los procesos judiciales de dos jóvenes activistas acusadas de agredir a fascistas: la italiana Ilaria Salis, y la alemana Maja T.
Un libro en el que también habla del papel de los medios de comunicación, de los límites del bien y del mal, de la no violencia y de la responsabilidad cívica. “Yo tuve mi personal crisis de conciencia en relación con la violencia en el año 2003-2004, cuando fui víctima de una agresión por parte de personas de extrema derecha. Tenía 17 años cuando me pegaron una paliza y estuve casi un año con amnesia”, nos comenta Zerocalcare en una rueda de prensa telemática.
Página de 'En el nido de las serpientes' (Reservoir Books)
“Había conocido la violencia desde muy joven –añade-, pero en el año 2003 empezó una temporada muy complicada para los centros sociales, para todas aquellas personas que eran algo diferentes en la ciudad de Roma. Tuvimos que enfrentarnos con la violencia de la ultraderecha, que cargó contra nosotros y con las personas que participaban en nuestros eventos. Organizábamos conciertos y cuando acababan, casi todas las semanas había personas que eran acuchilladas o agredidas. Incluso hubo muertos. Y pasó en la más absoluta impunidad y el rechazo total por parte de la política y de las fuerzas del orden que se negaban a hacerse cargo de la situación”.
"Por lo tanto -continúa el dibujante-, tuvimos que decidir si cerrar esos lugares y aceptar esa prepotencia o si defendíamos estos lugares incluso haciendo cosas que iban en contra de nuestro carácter, de lo que nos hubiese gustado hacer. Eso nos puso ante un gran dilema moral. A mí me horroriza la violencia y cuando presencio una escena de violencia, de personas que pegan a alguien, aunque sea la peor persona del mundo, mi instinto es ponerme en medio enseguida. Sin embargo, suspendí mi juicio hacia aquellas personas que no saben cómo reaccionar a este tipo de situaciones o que asumen una responsabilidad que a veces es la de hacer algo que es sancionable y tienen que pagar las consecuencias. Creo que es una elección difícil. Creo que la violencia es algo que no se tiene que celebrar, pero por mi experiencia personal siento que no soy capaz de juzgar con facilidad a estas personas".
Página de 'En el nido de las serpientes' (Reservoir Books)
¿Hay que poner límites?
En cuanto a si este auge de las extremas derechas se debe a que no hemos marcado unos límites, Zerocalcare nos comenta: "Si, creo que poner límites podría hacer que volviera un sentido de vergüenza hacia algunas cosas que hemos perdido. Por ejemplo, la idea de que está bien decir cosas horribles, por ejemplo, pedir el exterminio de poblaciones enteras. Que está bien expresar cosas que son absolutamente aberrantes. Antes la gente pensaba esas cosas extremas, pero se sentían menos tranquilos a la hora de manifestarlas en público. Pero ahora nos hemos acostumbrado tanto a eso que todo el mundo piensa que tiene el derecho de decir cualquier cosa. No digo que haya que pegar a esas personas, evidentemente, pero si decir al compañero de trabajo o a la persona que encuentras en un autobús: "Eso que estás diciendo da realmente asco". A lo mejor eso es una manera para traer un poco de humanidad a nuestra vida cotidiana".
Gestos como publicar un libro como este: "Yo no creo que este libro sea un gran gesto o una gran contribución -confiesa el autor-, pero es un pequeño ladrillo que va en esa dirección. Por un lado, parte del dinero recaudado por este libro servirá para contribuir a los gastos de los juicios de esas personas. Pero desde el punto de vista cultural, no sé hasta hasta qué punto podrá cambiar las cosas. Aún así, creo que los que tenemos una voz pública y hayamos crecido con unos mínimos valores, tenemos que intentar que no se pierdan".
"Cuando decidí hablar del caso de Ilaria Salis pensaba que podría ayudar a su liberación -añade el dibujante-. Y al final la cosa acabó bien (en 2024 la izquierda italiana la presentó a las elecciones europeas e Ilaria fue elegida diputada con más de 178.000 votos, por lo que recibió inmunidad parlamentaria). Pero entonces vi que había situaciones incluso más graves y me pareció más haberme ocupado solo de Ilaria porque era tialiana. Así que, desde que se publicó este libro, han salido 50 páginas más que hablan de otras dos personas, un albanés y un sirio. Es un juicio realmente cosmopolita y siento que de alguna manera es una responsabilidad no solo mía, sino colectiva, la de seguir lo que está pasando e intentar ayudar a las personas implicadas".
Página de 'En el nido de las serpientes', de Zerocalcare (Reservoir Books)
"Hace tiempo que sufro amenazas"
En una sociedad cada vez más polarizada, Zerocalcare comenta en el cómic que algunos medios de comunicación no han querido publicitarlo, por eso le preguntamos por el papel actual de la prensa y sobre sí ha recibido amenazas por su trabajo. "Los fascistas y yo nos conocemos desde hace más de veinticinco años. Cuando hace quince años empecé a ser un poco más conocido, para ellos eso ero insoportable. Pero creo que actualmente, al ser un personaje público en Italia, estoy más seguro que entonces. Cuando solo me conocían los nazis era más fácil que me apuñalaran, pero ahora creo que estoy más seguro. Las amenazas me llegan sobre todo a través de Internet".
En cuanto al papel de la prensa este tema, Zerocalcare nos comenta: "Creo que los medios de comunicación y la política tienen mucha responsabilidad en estos temas. El otro día veía los niveles de criminalidad en Italia, que son parecidos en toda Europa, y comparados con hace 30 o 40 años, creo que el nivel de asesinatos y delitos violentos ha bajado muchísimo. En los años 80, cuando yo era un niño, era normal que por la calle te robaran el bolso, había muchos más delitos en la calle, pero no existía una alarma social tan fomentada porque los medios y la política se ocupaban de otras cosas. Era un tema que tenía que ver más con la crónica negra. Pero actualmente se fomenta ese sentimiento de inseguridad y alimenta un sentido de asedio y miedo que produce muchos daños culturales en la sociedad".
Zerocalcare también critica el papel de las redes sociales: "Pienso creo que las redes sociales han creado un desastre. Por un lado, porque crean burbujas en las que solo se repiten el mismo tipo de opiniones, en las que no nos relacionamos con los que opinan de forma diferente. Y eso me parece horrible. Además, las redes sociales nos dan una visión de participación que es mentira. Pensamos que por compartir un contenido o poner un hashtag determinado ya hemos luchado bastante y estamos contentos con nosotros mismos. Nos sentimos activistas por hablar de cosas en Internet, lo que hace que no luchemos en la vida real".
"Hasta hace unos pocos años -matiza el dibujante- años, existía la idea de que las redes sociales estaban en manos en manos de hippies iluminados de Silicon Valley que querían que todo el mundo participara. Pero en los últimos años hemos visto cómo han cambiado completamente y cómo se han alineado con los gobiernos. Creo que esto nos da una idea de cómo hemos entregado nuestras herramientas de participación al enemigo. Por eso creo que las redes sociales hacen mucho daño".
Página de 'En el nido de las serpientes', de Zerocalcare (Reservoir Books)
"Italia es un país que lee poco"
En cuanto a si el cómic puede tener algún poder a la hora de cambiar las cosas, Zerocalcare nos confiesa: "No lo sé. Sin duda es una herramienta que tiene su fuerza. Pero creo que depende también mucho del país en el que se utiliza. Italia es un país que lee poco y que no tiene una gran cultura de la novela gráfica, por lo menos para adultos. Tenemos una cultura más de tebeos de entretenimiento. Un libro mío puede vender 150.000 copias, mientras que la serie de Netflix la ven 4 millones de personas. Pero lo bueno que tiene la novela gráfica es que requiere más compromiso por parte del lector y un tiempo mayor de reflexión".
"Y hay otra cosa, cuando un famoso dice que hay que acoger a los inmigrantes, por ejemplo, se puede producir una reacción contraria a la buscada y que la gente piense: "Es muy fácil decir eso cuando tú no vives en el barrio a donde llegan esos inmigrantes". Yo sí vivo en un barrio popular en el que me crié, Rebibbia, pero es cierto que esos prejuicios existen. Por eso creo que ese mensaje solidario será más útil si logramos construir narraciones que cuenten las cosas como son y consigan cambiar el lenguaje y la imagen que tenemos alrededor de estos temas. Creo que podemos hacer mucho más en este sentido del mensaje".
En cuanto a cómo mantener el interés del lector en las necesarias partes judiciales del cómic, Zerocalcare nos confiesa: "Ha sido muy complicado porque es un tema denso y aburrido y yo quería que la novela gráfica fuera entretenida e incluso divertida. No sé si lo he logrado porque creo que hay parates aburridas. Pero he intentado intertar elementos visuales para que todo fuera más llevadero. Por ejemplo, cuando introduzco la gráfica de la serpiente o cuando mi personaje habla con WALL•E, el robot de Pixar. Es una forma de intentar hacer entretenido algo que puede ser aburrido".
Página de 'En el nido de las serpientes', de Zerocalcare (Reservoir Books)
"Creo que las leyes protegen a los malos"
Sobre si cree que las leyes protegen a los malos en Hungría (donde Maja T. permanece encarcelada tras haber sido condenada a ocho años y que la fiscalía haya apelado proque insiste en condenarla a 25), Zerocalcare nos comenta: "Creo que las leyes protegen a los malos. Y que la ley en Hungría está muy desequilibrada. No sé si el hecho de que el régimen haya cambiado, de que Orbán ya no esté allí, puede cambiar algo en ese sentido. Pero pienso que en este momento los cambios tienen que ver con otros aspectos, con cosas como el europeísmo, la corrupción... Pero todo lo que tiene que ver con temas legales, con los extranjeros o con la relación entre fascistas y antifascistas no ha cambiado y hay algunos castigos realmente severos. Espero equivocarme pero no soy optimista respecto a cambios de ese tipo en Hungría".
"Mientras en Europa, por ejemplo en Alemania, la situación también es complicada, porque hay bandos muy distintos -continúa el autor-. Una parte de las instituciones son muy rigurosas y muy duras hacia la herencia del nazismo, pero chocan con otra parte más oscura que las protege, que está infiltrada por aquellas cosas de las que quizá nunca se libró del todo. Por lo tanto, hay choques a nivel institucional dentro de las fuerzas policiales, del Ejército, de la política... Y desde fuera, ese choque a veces parece inclinarse hacia el lado equivocado".
"Creo que el triunfo progresivo de la extrema derecha en Alemania, que pude extrapolarse a Europa, Estados Unidos o Israel, nos est´poniendo en una situación complicada. No te sé explicar las razones del éxito de la derecha en las elecciones, pero sí te puedo hablar de la incapacidad del mundo progresista para contestar a una serie de temas. El primero de todo el empobrecimiento, la incapacidad de redistribuir las riquezas. No sé porque las derechas tienen tanto éxito, pero es evidente que se están alineando en muchos países, a lo mejor con velocidades distintas, pero se están alineando gobiernos que eran impensables hasta hace 15 años".
Zerocalcare retratado por ©Fabio Rossini
"También -concluye el dibujante-, tenemos el larguísimo recorrido de la extrema derecha en Francia, que todavía no está en el gobierno, pero que sigue creciendo elección tras elección. Y es posible que antes o después llegué a gobernar. En Italia pensábamos que la llegada de los neo post fascistas al Gobierno era el peor momento, pero ahora nos estamos dando cuenta de que hay personas aún más extremas que tienen porcentajes cada vez más altos. Y creo que en España también está pasando lo mismo. Al igual que en Estados Unidos e Israel. Esto puede acabar muy mal. Mi mayor preocupación, evidentemente, es la guerra, porque que se alineen ideologías identitarias al final siempre lleva a una guerra".
En cuanto a si estamos a tiempo de cambiar la situación, Zerocalcare nos comenta: "Mi parte pesimista diría que es demasiado tarde porque hay un desequilibrio de las fuerzas en el campo demasiado grande. Así que no consigo ver una una vía de escape de esta situación. Pero como estoy hablando delante de un público y tengo la responsabilidad de mi voz pública, creo que tenemos que cultivar, no sé si cierta esperanza, pero si por lo menos el compromiso para intentarlo. Además, a veces en la vida me he sorprendido de cosas políticas que pensaba que habíamos perdido y al final acabamos ganando, así que".
Portada de 'En el nido de las serpientes', de Zerocalcare (Reservoir Books)