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Albert Serra: "Vivo mi vida como si fuera una novela. No sé si es real o no"

  • El director presenta en San Sebastián Seize moments de ma vie, participada por RTVE
  • En la entrevista habla de su relación con Ingrid Caven, de Bob Dylan, Werner Herzog, Arrabal...
Albert Serra: "Vivo mi vida como si fuera una novela. No sé si es real o no"
El cineasta Albert Serra en una foto de archivo EFE/Marta Pérez
Javier Villuendas
Javier Villuendas (Enviado al Festival de Cine de San Sebastián)

Albert Serra vuelve al Festival de Cine de San Sebastián, en donde ganó hace dos años la Concha de Oro por Tardes de soledad. Lo hace con Seize moments de ma vie, el concierto de Ingrid Caven con los experimentales bañolinos Molforts en el Théâtre des Bouffes du Nord y que tiene una bella intrahistoria de redención personal del cineasta para con la que fuera musa de Rainer Werner Fassbinder. Aprovechamos su estancia en Donostia para charlar del proyecto, de Bob Dylan, de Coachella, de Paco Umbral y de epistemología cinematográfica.

Pregunta: En el libro de Gabriel Ventura sobre el rodaje de su película Liberté se contaba que la protagonista, Ingrid Caven, quedó fuera del montaje final. Una decisión radical. Ahora rueda este concierto con ella...

Respuesta: Ella no sé de dónde sacó que era la protagonista. Esto se lo hizo ella en su mente y me dijo una frase muy bonita que dice: "Es la primera vez en la historia del cine que la protagonista es evacuada". Me gustaba mucho la palabra 'evacuar' porque tiene significados un poco escatológicos. "Evacuada del montaje final". Entonces me quise redimir de eso. Nos separó mucho. Estuvo un año y medio sin hablarme. Pero al cabo de un año y medio, pues le hablé y le dije: "Tengo una idea". Nada de películas. Porque, claro, en una película le puede pasar otra vez lo mismo.

P: O sea que es una elegante y hermosa reconciliación.

R: Sí, sí. Tiene algo, evidentemente, de recopilación de una vida. Por el título y porque cuando tienes 86 años, que era cuando grabamos el concierto y alguien te propone esto, pues hombre, ya sabes que estás en una determinada época de tu vida, que no es otra, que es la que es, pues sí que tiene algo de pasar revista a todo lo que uno ha hecho de una manera muy poética. Esto lo tenemos muy en común. La vida no es la vida real que has vivido. La vida es lo que has soñado, lo que has imaginado, lo que has deseado, lo que has vivido y todo se confunde y la mente de alguna manera crea una forma en torno a esto que es tu vida, pero siempre con elementos muy poéticos que tienen una influencia decisiva en tu percepción de tu propia vida, pero que no tienen que ser los momentos reales sino son esos momentos imaginarios que tienen una fuerza sugestiva para uno mismo. Es como yo. Yo vivo mi vida como si fuera una novela. No sé si es real o no. Entonces me gustaba este punto de partida poético. Y los arreglos son muy sofisticados de los músicos, hubo una precisión muy precisa, que esto también me gusta de la película: se ve el trabajo que hace cada uno. No como en la tontería de los videoclips que van de un sitio a otro.

P: ¿Cuál es la historia detrás de un mail enmarcado que usted tiene alrededor de esta película...?

R: Es largo de explicar pero antes del concierto había un disco pero a mí no me gustaba la producción, el sonido, la mezcla... Fue una cosa muy triste porque nos habíamos gastado mucho dinero. Con el productor no nos entendíamos bien. Y el dueño de la discográfica escribió a la persona que hizo la grabación y le dijo lo que yo también pensaba pero con una clase y una educación que se entiende muy bien cómo hay cosas en la vida que se hacen por amor al arte. Da una lección en el sentido de que en la vida hay cosas que se hacen por dinero, pero otras no. Se hacen por amor al arte y porque salgan bien. No se piensa en el rendimiento, se hace por otros motivos. El disco, desde mi punto de vista, fracasó. Pero las canciones son las mismas y aquí iba yo a controlarlo todo: el sonido, la imagen, la puesta en escena... Ya no nos podrán joder por ningún lado. Y el concierto salió muy bien, fue un día mágico por casualidad, porque sabes que no se puede tampoco controlar mucho y solo era un día. Y además con un sistema basado en la incomunicación. No se comunicaban los músicos con ella. Ella enviaba un cd, porque solo tiene cd. Imagínate planchar un cd, ya no sabíamos como hacerlo. E iba yo con un cd y lo ponía en el equipo de música de su casa. Y ella empezaba a cantar encima y yo lo grababa con el móvil y se lo enviaba a los músicos.

P: Respecto a quitarla del montaje final en Liberté, ¿sufre tomando esas decisiones?

R: Sí, bueno, es algo desagradable porque sabes que la gente lo sufrirá pero qué quieres que te diga... No vamos a hacer una película más mala para contentar a un actor, ¿sabes? Se comunica como los médicos las malas noticias. Todos las tendremos un día u otro. Y a lo hecho, pecho.

P: ¿Qué música escucha?

R: Siempre escucho música de los 50 y de los 60 porque la gente canta con ilusión. Ahora la gente no tiene ilusión, entonces la voz no transmite ilusión. Entonces no me gusta escuchar cosas de ahora porque en los 60 había verdadera ilusión para un mundo nuevo, una vida nueva, etc. Es la música de una época idealista.

P: ¿Va a conciertos?

P: Sí, el otro día fui a ver a Nick Cave y he ido a ver a Dylan en los últimos años. Le he visto 7 u 8 veces. Y solo he ido una vez a un festival de música... cómo se llama... Coachella. Fui porque me invitaron. El único que he ido en mi vida. Era tan malo que entré y nos fuimos a la media hora. ¿Cómo se llama esa tía...? Beyoncé. Vimos una canción o dos y nos marchamos. De Dylan me interesa todo, el personaje y su música. Es el más grande. ¿Sabes que en la película que estoy preparando ahora con los rusos le propuse un papel? Me dijo que no podía porque tenía muchas giras y todo eso.

P: ¿Cuál era su papel?

R: No te lo puedo decir ahora, ya lo verás. Era un papel protagonista. El que finalmente hace F. Murray Abraham.

P: Antes ha hablado de poesía. ¿Es aficionado?

R: Hombre, claro que me gusta la poesía. Tienes que dominar mucho una lengua porque tiene que ser normalmente la lengua original para verla en toda su profundidad. Soy licenciado en Filología Hispánica y Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. Entonces me gusta mucho, lógicamente, la poesía española y catalana, que son las lenguas que domino más. Podría leer también en francés casi al mismo nivel, pero no tanto. Y en inglés perfectamente, pero no para leer poesía de alto nivel. Entonces, me gusta mucho la poesía española del siglo XX. Me inspira. De hecho, cuando escribo guiones siempre tengo algo de poesía al lado. Algo que me inspira para terminar una escena o para darle un toque o una pequeña imagen, un pequeño verso, un pequeño detalle que le da especias a lo que estoy escribiendo.

P: Tardes de soledad, Seize moments de ma vie... ¿le interesa más la realidad que antes?

R: Ha sido una casualidad. Era un regalo para ella y ya luego para los músicos, era hacer posible una cosa que si no fuera por mí y mi tenacidad pues probablemente no se habría hecho. Me gusta hacer posible cosas y ser responsable de que puedan existir. Y espero que merezcan existir. Leí una crítica cuando era pequeño de Blissfully Yours, de Apichatpong Weerasethakul, y acababa diciendo "no me ha gustado mucho esta película pero merece existir".

P: Qué bonito.

R: Ingrid dijo algo muy bonito también de esta película, porque ha sido un proceso muy largo. Y dijo: "Ahora ya no son los 16 momentos de mi vida. Ahora también es la tuya".

P: En las entrevistas parece no autocensurarse en estos tiempos tan proclives... como que no teme a la cancelación.

R: No lo sé, es que a mí me da igual. Yo digo lo que me parece para mejorar el mundo. No digo nada en beneficio propio. La mayoría de las cosas, como tú dices, solo me traen problemas. Si lo hago, no es para mí mismo, será para los otros. Es para mejorar el mundo en el sentido de que hay unos valores que están trastocados. Entonces hay que poner las cosas otra vez del derecho, sobre todo en lo que a mí me incumbe... Ya sabes que yo no me meto nunca en cosas de política, no me interesan para nada. Me dedico a mis temas. Y ahí sí puedo ser un poco más beligerante o agresivo porque es una cosa que, primero, me importa. Y, segundo, que entiendo lo que estoy diciendo. Y entiendo más que los otros. Entonces, claro, me gusta defender también una visión del cine de autor de verdad, del cine de autor verdadero. No el falso cine de autor. La gente es tonta. ¿Sabes cuánta gente me dijo cuando yo empecé a hacer cine que lo del digital no era cine ni nada? No te digo los nombres pero te los puedes imaginar, y todos han hecho las películas en digital después. U otra cosa que para mí es una evidencia. Un director de fotografía que no monta para mí es un inútil.

P: Pero Tardes de soledad tenía un componente político que no se lo salta un torero...

R: Pero sí que controlaba porque era un poco aficionado. Y, además, era muy amigo del apoderado de José Tomás, que es de mi pueblo. Entonces controlaba lo suficiente pero también tenía el punto de inocencia necesario para hacer una obra de creación desde cero sin nada preconcebido. Pero te tienes que poder orientar para hablar de sus rituales y códigos, algo tienes que saber. Y estaba en una posición como experto en digital y en montaje para hacer ese tipo de captación completamente neutra y objetiva... Ya sabes mi teoría... Bueno, mi teoría no porque es científico, de que el 95% del material de la calidad de mis películas, que la gente reconoce de alta calidad y originalidad artística, es invisible al ojo humano durante el rodaje. Es completamente invisible. Esto es completamente científico lo que te estoy diciendo. Entonces, si yo esto lo sé con certeza absoluta: ¿en qué se basará mi metodología para hacer cine? Entenderás que no será la del resto del mundo, ¿no? Esto tiene unas consecuencias. Si los ojos humanos no pueden ver en el rodaje lo que yo sé positivamente, de facto, que hace la calidad de mis películas... Entonces, ¿qué harán los ojos en el rodaje? Por ejemplo. Solo plantearse esta pregunta tan simple... Si esto es verdadero, que el 95% es invisible, esto tiene unas consecuencias terribles, muy particulares.

P: Exigirá revisar y revisar después...

R: Por ejemplo, y mi metodología en el set. ¿Qué estás haciendo si no puedes ver si es bueno o malo? Es largo de explicar, no lo vamos hacer aquí. Pero tiene su metodología.

P: ¿Cuál es el falso cine de autor?

R: El que pone, por encima del género artístico, el éxito. Hay mucho. El criterio principal en una película es el artístico, si antepones otro criterio, que suele ser el éxito, ya no es verdadero cine de autor. Te interesa más la consecuencia que la cosa en sí misma.

P: ¿Qué le parece el Premio Donostia a Werner Herzog?

R: Me gusta mucho el tío. Hice que le dieran un premio el año pasado en el Festival de Cologne e hicimos una conversación pública. La gente no lo sabe, pero, por ejemplo, no hay nadie que haya conocido a tanta gente como yo a mi edad. Por ejemplo, John Waters. El Premio de Honor de Locarno lo hice yo y tuvimos una conversación pública, una masterclass. Y he estado dos veces con Michael Cimino hablando mucho rato. Se murió casi el mismo día que Kiarostami. Me llamaron los de 'El País' y me dijeron si quería escribir algo de Kiarostami. Y les dije que nunca le conocí ni le traté, pero al que sí que conocí fue a Michael Cimino. Te haría algo de esto... ¿Quién ha conocido a Michael Cimino? En España, nadie. Y he conocido a los grandes críticos, muchos muertos, de Cahiers du Cinema de los 60. A todos estos los he conocido yo.

P: Y aquella foto con Arrabal en Cannes paseando de la mano...

R: Estuve el otro día que le dieron la medalla de commandeur. Está la de officier y la de chevalier y la de commander, que es la más grande. Estuve en París cenando con él. Estuvimos cenando yo, una amiga suya que se ocupa de él, otra de la Sociedad de Autores francesa, el ministro Félix Bolaños y el embajador.

P: ¿Y el más surrealista era Bolaños?

R: No, era Arrabal. Pero era un tío muy correcto y bastante culto para lo que se espera muchas veces de esta gente.

P: ¿Se siente parte de la estirpe de Arrabal, antes Buñuel, etc.?

R: Sí. De gente auténtica y que me influenciaron. No es que quiera llevar esa llama, porque soy anti nostalgia y no formo parte de ningún club. Es el mío y el que yo he inventado. Pero sí que hay gente que inspira su actitud. Son gente incorruptible. Es bueno tener ejemplos, 'role models', como escribe John Waters. Y en España como es un país tan irracional y tan loco hemos tenido gente bastante alocada. Umbral me gustaba.

P: Un dandy.

R: Pasaba de todo, ya lo decía él: "Yo paso de todo". Hay que jugársela un poco... si no, las cosas no cambian.