Planificación y "guiado activo" de migrantes: claves del informe que señala a Marruecos en la entrada en Ceuta
- Además, la Policía detalla en el informe remitido a la jueza que sí alertó del riesgo de una "entrada masiva" de manera previa
- Así se desprende en el medio centenar de folios del informe que implican a las fuerzas de seguridad marroquís el 30-J
La Policía, a través del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), alertó del riesgo de una "entrada masiva" a Ceuta antes de que más de 72.000 personas llegaran a la ciudad autónoma el 30 y 31 de julio. En un informe que la Policía ha remitido a la jueza que investiga lo ocurrido y al que ha tenido acceso a RTVE, apuntan a la permisividad de los agentes marroquíes y su connivencia durante un asalto "guiado" por las fuerzas del reino alauita. Todo a pesar de que el Gobierno ha negado en todo momento desde hace más de un mes la implicación de Marruecos.
En el medio centenar de páginas remitidas a la magistrada, en las que se recogen y analizan también los días previos y posteriores y se detallan imágenes de video y satelitales, los agentes aprecian una "violación masiva de la soberanía territorial de España" coincidiendo con la festividad del día del Trono en Marruecos, un hecho que "no es casual ni inocuo". A continuación, desgranamos las claves del informe policial que el Gobierno ha asegurado no tener conocimiento previo hasta su publicación este miércoles.
Monitorización de redes y una alerta de entrada masiva el día de antes
Según los agentes, en los días previos pudieron localizar mensajes que alertaban de lo que podía ocurrir y el día de la entrada masiva "el despliegue policial era sensiblemente más reducido de lo habitual".
Para la Policía, la celebración de los actos oficiales de la festividad en la cercana localidad de Rincón facilitó "la viralización" del mensaje de que las fuerzas de seguridad estaban integradas en un dispositivo de seguridad por la presencia de la familia real marroquí y que la frontera había quedado "desprotegida".
Esa monitorización de las redes sociales y la localización de mensajes como "habrá ataques [...] con motivo del día del Trono", junto con una "incipiente diseminación de mensajes convocando una entrada masiva" llevaron al CENIF a emitir una primera alerta de "riesgo de entrada masiva" el 29 de julio, el día de antes.
De manera previa, los agentes estuvieron monitorizando grupos, foros y páginas migratorias y apuntan que la difusión del mensaje "se inicia en grupos de Facebook" y derivó posteriormente a "grupos cerrados de WhatsApp".
Además, la Policía señala una primera fase de mensajes entre el 24 y 28 de julio, y justo ese último día se detecta un "incremento súbito" de los mensajes. Veinticuatro horas después, el Cuerpo mandó la primera alerta. Justo el día del aviso, los agentes apreciaron un "crecimiento exponencial de los mensajes", alcanzando su pico máximo en la jornada inicial del asalto, cuando aumentaron un 3.362,1% respecto a la víspera. Unos mensajes que fueron difundidos no de manera "espontánea y desestructurada" y sí respondiendo a "un patrón preestablecido para optimizar el efecto".
Un despliegue más reducido, agentes uniformados dando indicaciones
El 30 de julio, las imágenes por satélite demuestran que en el lado de la frontera marroquí hay una "escasa presencia policial y militar en el entorno". En las 57 páginas del informe policial se detalla paso por paso cómo se produjo la entrada masiva provocada "entre otras cosas, como consecuencia" de los mensajes difundidos en redes y también por las indicaciones recibidas por "las Fuerzas de Seguridad de Marruecos que, en algunos casos, participan guiando el cruce a través del agua y les derivan hacia la playa".
"A lo largo de los días 30 y 31 de julio la respuesta policial en Marrucos a la entrada masiva ha sido, cuanto menos, de total permisividad", incide la Policía, que no registró "ninguna tentativa seria de tratar de reducir, dispersar o alejar a la masa de personas del perímetro fronterizo".
Además, la Policía considera que las imágenes analizadas "muestran desde actitudes compatibles con una conducta de facilitación de la inmigración irregular hasta escenas que apuntan a la monitorización y control del proceso de entrada y salida". No solo en la misma frontera, sino también "organizando el acceso a la zona de vehículos de gran tonelaje con gran cantidad de inmigrantes" cargados en los remolques.
"Agentes dinamizadores no uniformados" guiando y monitorizando
Durante el transcurso de la entrada masiva, "se han extraído imágenes de efectivos uniformados de fuerzas de seguridad de Marruecos que dan indicaciones para acceder y gestionar el flujo de personas. E individuos no uniformados que, aparentemente integrados en la masa y/o en la proximidad de dispositivos policiales actúan, al margen de la actividad de entrada/salida de la multitud, como gestores del proceso, monitorizando en unos casos e impulsando y dirigiendo en otros, a la masa de personas en dirección al Espigón de El Tarajal", apunta la Policía.
En una de las páginas del informe, el cuerpo pone el foco sobre lo que ellos llaman "agentes dinamizadores sobre el terreno no uniformados". Con base en las imágenes obtenidas, los agentes detectaron "la presencia de una serie de personas que no encajaba con la dinámica de comportamiento" de los inmigrantes que entraban masivamente en Ceuta. Y apuntan a un perfil muy concreto: varones de entre 30 y 50 años con complexión fuerte o atlética, pelo corto arreglado y una vestimenta que no coincide con los que "tratan de entrar/salir".
Del mismo modo, también ha llamado la atención de los investigadores que en la "mayoría de casos visten camisetas o polos de colores neutros, calzado deportivo cerrado y llevan consigo mochilas, riñoneras o bolsos de mano" con una "conducta atenta al entorno" y transmitiendo "aplomo y liderazgo respecto a la masa". "Como si registrasen o monitorizasen el acontecimiento", añaden los agentes. "En algunos casos se les ha detectado impartiendo instrucciones al personal uniformado desplegado sobre el entorno y todos ellos muestran actitudes de control, liderazgo y dirección de la situación".
"Nos encontramos ante un proceso planificado y ejecutado y ello requiere una alta capacidad de influencia en redes sociales, en personas vinculadas a las fuerzas de seguridad de Marruecos y en personas o instituciones con la capacidad y experiencia necesaria para formar parte del nivel de planificación del proceso", resumen los agentes en una de sus páginas. Además, creen que "no estamos ante un acontecimiento espontáneo ni incidental", sino que se busca la "ocultación de la autoría", para lo que se "requiere un nivel técnico de planificación muy alto". "No responde a un fenómeno espontáneo de inmigración irregular, sino que es la consecuencia/finalidad de un proceso planificado que se inicia con anterioridad y se diseña anticipadamente", añaden.
Perfiles diferentes durante las tres oleadas en la llegada masiva
La Policía desgrana también que el asalto se produjo en tres oleadas diferentes. Una primera que va hasta las 11 horas del 30 de julio, otra desde ese momento hasta las 22 horas y la última por el siguiente día.
En la primera oleada, el perfil principalmente es de jóvenes entre 18 y 25 años marroquís y responde a la necesidad de "afrontar una mayor dificultad en la entrada y, por otra parte, a la intención de saturar tos medios de contención para forzar la apertura de los accesos".
"La transición hacia el perfil de la segunda oleada (núcleos familiares con una alta presencia de mujeres y niños de corta edad) no sólo pretende ahondar en la saturación de las capacidades de control fronterizo, sino que busca eliminar la capacidad de respuesta física de las fuerzas de seguridad". En esa oleada se aprecia una "presencia notable de núcleos familiares, mujeres y niños de corta edad" para desactivar "la posibilidad de emplear medios coercitivos o usar la fuerza reactiva para restablecer el control y la operatividad de la frontera". En la tercera oleada, el perfil vuelve a ser el mismo que en el primero.
Además, a los agentes les sorprende que todos actúan con "relativa calma" y con "cierta sensación de impunidad y libre consecuencia", como si tuviesen una "percepción de tolerancia" por parte de las fuerzas de seguridad de Marruecos.
La Policía contradice la versión del Gobierno de que había mafias detrás
Según los agentes, actualmente permanecen en Ceuta entre 5.000 y 10.000 inmigrantes en Ceuta, lo que estiman supone entre un 5% y 10% del total de personas que entraron. "La cifra no puede cuantificarse de manera fiable porque no es posible conocer el número de inmigrantes que permanecen ocultos y que se alojan en casas de familiares o conocidos, en refugios improvisados", describen.
Además, la Policía descarta que haya "organizaciones criminales" detrás de la entrada masiva a la ciudad ceutí. "Las organizaciones criminales de tráfico de inmigrantes carecen de la capacidad para organizar un movimiento de estas dimensiones", resumen.
"No existe indicio alguno que pudiera señalarlas como promotoras o impulsoras de este asalto, ni tan siquiera en el proceso de promoción o difusión de una campaña viral en redes sociales, tampoco se puede hablar de su participación efectiva en los procesos de planificación y gestión simultánea de lo sucedido", zanjan los investigadores, que refutan la versión enarbolada por el Gobierno desde el inicio de la crisis.