EE.UU. realiza una nueva oleada de ataques contra objetivos en Irán para defender los "buques mercantes en Ormuz"
- Irán responde a la agresión y vuelve a atacar bases estadounidenses en Jordania, Baréin y Kuwait
- Al menos 11 personas han muerto, cuatro de ellas asistían a una boda en Sirik, al suroeste
Estados Unidos ha realizado este martes una amplia oleada de ataques aéreos coordinados contra objetivos estratégicos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) en territorio iraní tras los recientes intentos de atentado contra "buques mercantes en el estrecho de Ormuz y contra militares estadounidenses", ha justificado el Comando Central (CENTCOM).Más tarde, la Guardia Revolucionaria ha anunciado la muerte de cuatro de sus miembros en uno de estos ataques.
"Cuatro combatientes de la fuerza aeroespacial de los Guardianes de la Revolución en la provincia de Kermanshah han fallecido en un ataque del régimen estadounidense", ha indicado la CGRI en un comunicado difundido por la agencia Fars.
La operación militar comenzó a las 12:00 hora del este de EE. UU. (20:00, hora peninsular española) y ha dejado intensos bombardeos en zonas clave del sur del país, con especial impacto en los alrededores de Bandar Abbas, sede de importantes instalaciones navales y logísticas de Teherán.
“According to a release from U.S. Central Command (CENTCOM), they have completed the wave of strikes against Iran, with air defense sites, radar systems, maritime assets and facilities, mine laying capabilities, and communications sites all being targeted in the strikes. Per the… pic.twitter.com/Ls059GwW60“
— OSINTdefender (@sentdefender) September 1, 2026
En su comunicado, el CENTCOM asegura haber atacado emplazamientos de defensa aérea, sistemas de radar, activos e instalaciones marítimas, capacidad de colocación de minas y emplazamientos de comunicaciones.
Tras esto, Irán ha vuelto a atacar bases estadounidenses en Jordania, Baréin, Kuwait e Irak como represalia, según la Guardia Revolucionaria. Jordania ha confirmado la entrada en su territorio de 13 misiles, de los cuales ha interceptado diez y otros tres han caído en zonas aisladas.
Aunque las autoridades estadounidenses aún se encuentran evaluando los daños materiales y el alcance total de la ofensiva, la acción representa una severa escalada directa en la actividad militar de Washington en Oriente Medio.
La intervención se produce en respuesta a la secuencia de intentos de atentado atribuidos al CGRI contra la navegación de buques mercantes en el estrecho de Ormuz, así como a las recientes agresiones dirigidas contra el personal militar estadounidense desplegado en la zona. El pasado martes, se informó, por ejemplo, de que un buque había recibido tres impactos de proyectiles desconocidos en dicho paso marítimo
La escalada asesta un duro golpe a la seguridad de la ruta marítima del estrecho de Ormuz, uno de los pasos energéticos más críticos del planeta.
En un contexto marcado por un conflicto regional que acaba de superar los seis meses de duración, los recientes ataques no reivindicados contra la marina mercantil han provocado un parón preventivo en el tránsito de cargueros y petroleros, desestabilizando aún más el comercio internacional y la seguridad operacional en el Golfo Pérsico.
El precio del crudo ya acusa las consecuencias del ataque. El barril de Brent se ha situado en el entorno de los 94 dólares, con una subida de más del 6%. Este índice ya notó ayer el repunte de las hostilidades y cerró en 88,37 dólares el lunes.
Al menos 11 muertos en territorio iraní
Sobre el terreno, los medios oficiales iraníes, entre ellos la cadena Press TV, han confirmado el impacto de los bombardeos en el sur de la geografía nacional. Según las informaciones difundidas desde la televisión pública persa, al menos cuatro personas han muerto y hay 35 heridos tras el ataque sobre una boda cerca de Sirik, en el suroeste. Además, se han registrado más de cinco detonaciones consecutivas en la isla de Qeshm, que se suman a otros cuatro estallidos escuchados previamente en aguas del propio estrecho de Ormuz.
Otras siete personas han muerto en un ataque contra tres lugares en la provincia iraní de Juzestán, al oeste del país, según ha informado a la agencia de noticias IRNA el vicegobernador de la provincia para asuntos de seguridad.
En un mensaje en sus redes sociales, el portavoz de la Guardia Revolucionaria Islámica afirmó este martes que "Estados Unidos lamentará sus nuevos ataques".
Paralelamente al desarrollo militar, el presidente del Parlamento iraní y jefe negociador del país, Mohamad Baqer Qalibaf, ha advertido este martes de que Teherán responderá "de forma inmediata y militar" si Washington intensifica el bloqueo contra los buques y puertos iraníes.
Desde el inicio del conflicto a finales de febrero, Irán ha empleado el control del estrecho de Ormuz como su principal vector de presión internacional, bloqueando las exportaciones petroleras y exigiendo autorización previa a los buques para navegar por la zona, si bien en las últimas semanas la Armada estadounidense había logrado restablecer de forma parcial la circulación mercantil a través de un corredor meridional próximo a las costas de Omán.
Trump amenaza con un ataque "aún mayor" si Teherán responde
Poco después de confirmarse la ofensiva militar, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha pronunciado a través de su red social Truth para calificar los bombardeos cerca del estrecho de Ormuz de "grandes y potentes".
Trump ha enmarcado la operación como una represalia directa por el intento fallido de Irán de sembrar minas marinas en la zona, un peligro que ha dado por completamente desactivado tras la retirada o detonación de los explosivos, y por el lanzamiento de ocho misiles contra la base militar estadounidense en Jordania, los cuales, según el mandatario, fueron interceptados con éxito.
El presidente estadounidense ha lanzado además un severo aviso a las autoridades iraníes ante una posible respuesta armada: "Si la nación fallida de Irán toma represalias por este ataque muy justificado, será golpeada de nuevo a un nivel mucho más duro y elevado".
Trump ha advertido de que esta acción no representa la mayor capacidad ofensiva desplegada por su Administración, asegurando que, de ejecutarse, el ataque definitivo dejará "muy poco de la República Islámica de Irán".
Además, el republicano ha señalado en otra publicación que no intenta "forzar" a Irán a negociar e insta al pueblo iraní a sublevarse contra el régimen de Teherán. "No estoy intentando forzar a Irán a sentarse a la mesa de negociaciones, como informó ABC Fake News. No me podría importar menos si firman un acuerdo que, para ellos, no vale nada", ha escrito el mandatario republicano en Truth Social.
"Ahora me gusta mucho más nuestra posición, con un control casi total del estrecho de Ormuz y con su economía colapsando por completo. Solo están prolongando lo inevitable. ¿Cuándo se levantará y luchará el pueblo iraní?", concluye el mensaje.