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La cuesta de septiembre dispara el endeudamiento de las familias: el riesgo del crédito rápido y la tarjeta revolving

  • Uno de cada tres consumidores recurren a fórmulas de financiación para afrontar la cuesta de septiembre
  • Solo el 23% de los hogares planifica sus finanzas para costear con ahorros los gastos extra del verano y la vuelta al cole
El endeudamiento se dispara en septiembre
Los gastos de septiembre pueden agujerear las economías domésticas si falta previsión Peter Dazeley vía Getty

El mes de septiembre marca el final del verano y el arranque de un nuevo curso escolar. Para muchos, es el verdadero año nuevo. Acaban las vacaciones y volvemos a la rutina: viajamos menos, estamos más en casa y nos invade la nostalgia de pensar en lo rápido que se ha pasado el periodo estival. Pero septiembre es, además de todo eso, un periodo en el que el endeudamiento familiar suele dispararse debido a la acumulación de gastos por la vuelta al cole, el pago de las vacaciones y la aparición de otros gastos extra en plena época de subidas de precios.

Luis Garvía, director del máster de riesgos en la Universidad Pontificia de Comillas-ICADE habla de un "efecto acumulación en agosto". Cuenta a RTVE Noticias que "para muchos no ha sido un mes tan bueno como ellos esperaban. La situación es mala por el lado de la productividad y, al mismo tiempo, los precios han subido. Además esta crisis inflacionaria no es como la de 2023. La subida de precios, sobre todo por los combustibles, se ha sostenido a lo largo del tiempo y eso está provocando lo que los economistas llamamos efectos de segunda ronda. Nos enfrentamos a una espiral inflacionista que se traslada al supermercado, a los salarios en un contexto de vuelta de vacaciones y vuelta al cole. Es la tormenta perfecta. Las familias con más necesidades son las que al final acaban sufriendo más".

Y es que la vida se encarece cada año. Pero el repunte inflacionario está siendo especialmente acusado en los últimos meses por la guerra en Oriente Medio con picos de precios que llegan precisamente cuando peor le viene al bolsillo: en agosto, la inflación se ha disparado al 4,3% por el precio de los combustibles, el nivel más alto en más de tres años.

Con un complejo telón geopolítico de fondo, septiembre, se convierte en uno de los meses del año de mayor tensión financiera para las economías domésticas. Un escenario complejo que lleva a muchos hogares a recurrir a créditos rápidos y tarjetas de crédito con intereses elevados (revolving) para llegar a fin de mes con suficiente liquidez.

"En septiembre siempre hay que hacer ajustes para evitar despistes de última hora", "a la vuelta de verano toca apretarse el cinturón", "nos esforzamos mucho por ahorrar, pero a veces hemos tenido que acudir al banco a pedir un crédito si las condiciones son aceptables", "es un mes que se nota mucho en el bolsillo", explican las familias a RTVE. Los españoles saben que hay margen para planificar: "Nos organizamos, pero siempre se puede hacer mejor. La previsión es la clave, pero en verano siempre nos dejamos llevar más de la cuenta porque estamos de vacaciones y en algunas cosas gastamos más de lo que debemos".

Gastos por la vuelta al cole

El gran gasto extraordinario que las familias tienen que asumir en septiembre es la vuelta a las aulas. El regreso de las vacaciones coincide con la compra de material escolar, libros y ropa y también con el pago de facturas atrasadas por esos viajes que hemos hecho durante el periodo estival.

El gasto medio en España de la vuelta al cole este año se sitúa este año en 500 euros por niño. Sin embargo, son muchas las familias que se tienen que enfrentar a gastos superiores. De hecho, se calcula, que un 40% de las familias supera los 800 euros por hijo en los gastos de equipamiento escolar sumando libros, uniformes, material escolar y matriculación cuando acuden a centros privados o concertados. Además, en un 12% de los casos, se calcula que las cifras son superiores a los 1.200 euros por hijo, según datos de un informe de la aplicación financiera Plazo.

El coste del curso escolar completo se acercará este año a los 2.500 euros por hijo, con un impacto concentrado en septiembre por el desembolso inicial en libros, material y equipamiento según la Asociación de Usuarios Financieros ASUFIN. Según su barómetro, el crédito destinado a estudios escala al 14%, cuatro décimas más que el año pasado, lo que significa que uno de cada siete préstamos se pide para formación.

La financiación a corto plazo

Esta presión financiera a veces se convierte en insoportable y las familias recurren a soluciones rápidas y de urgencia. La más clásica es el uso de la tarjeta de crédito, un recurso que los consumidores suelen tener ya contratado y con el pago aplazado activado por defecto que, al no requerir aprobación previa, se convierte en una financiación que se asume casi sin decidirla. Pero cuando no es suficiente, el mercado del crédito pone a disposición del consumidor una serie de fórmulas que a veces se pueden convertir en una trampa de endeudamiento.

  • Microcréditos rápidos: es la fórmula más fácil y rápida y a la vez la más peligrosa. Dinero inmediato sin apenas papeleo que se suele gestionar a través de canales online con plazos de devolución muy cortos y penalizaciones diarias si se producen retrasos en el reembolso del dinero prestado. Una situación que genera una espiral de deuda que crece exponencialmente en pocas semana.
  • Tarjetas revolving: permiten un pago aplazado de las compras de verano a cambio de un tipo de interés muy alto cuando devolvemos el dinero. Podemos enfrentarnos a intereses del entorno del 18 o 23%. El saldo se financia a plazos mediante cuotas mensuales que pueden ser muy bajas lo que puede provocar que pasen años sin liquidar la deuda pendiente.
  • Préstamos personales al consumo: se solicitan a través de plataformas online o de bancos tradicionales. En este caso, la devolución es en un plazo medio, de hasta 10 años y el tipo de interés suele situarse entre el 6 y el 10%.
  • Financiación en comercio (0% TAE): Es la fórmula que ofrecen algunos comercios y grandes superficies para la vuelta al cole. Se trata de una fórmula que puede ser recomendable porque las condiciones son buenas si no se esconden comisiones de apertura.

La espiral del endeudamiento

Uno de cada tres consumidores, el 36,4%, recurre a la financiación o prevé solicitar un préstamo de cara al periodo que abarca la temida "cuesta de septiembre". Esta cifra supone uno de los máximos históricos registrados en los barómetros financieros de asociaciones como ASUFIN.

Una fórmula, la de los créditos, de cuyos peligros alertan en la Asociación de usuarios financieros: "Cuidado con los créditos. Se deben evitar los préstamos rápidos, los microcréditos con intereses muy altos y las tarjetas revolving". Desde esta organización aconsejan que no acumulemos deuda: "Evita pedir un préstamo nuevo para pagar otro anterior, ya que esto crea una espiral imposible de frenar". También proponen la creación de un calendario con las fechas de pago para no sufrir retrasos ni cargos de más por demora.

"Hay muchas familias que llevan arrastrando una crisis económica mucho tiempo y que buscan salir de ella utilizando como principal recurso la financiación", asegura Luis Garvía. El economista añade que "hay gente que ha pedido financiación para poder irse de viaje. Eso es un desastre. Ahora llega septiembre, los gastos aumentan y venimos de haber contraído deudas para pagar las vacaciones, se vuelve a recurrir a la financiación, refinanciamos lo ya financiado y al final se crea una bola de nieve de deuda privada que cada vez crece más". "Lo que se debe hacer es huir del crédito para el consumo, de cualquier tipo. Está bien pedir un préstamo para una hipoteca, pero el crédito al consumo está mal", aconseja.

Desde Banco Mediolanum advierten: "La financiación no debería convertirse en la primera opción para un gasto que se repite todos los años". Si es necesario recurrir a ella, recomiendan “analizar previamente el coste real de la operación, los intereses, las comisiones y el plazo de la devolución, así como comprobar que las cuotas son asumibles dentro del presupuesto familiar”. De lo contrario, “puede generar una dinámica de endeudamiento especialmente comprometida cuando se acumula con otros gastos de la economía familiar”, añaden.

Una familia preocupada por las deudas de septiembre

La planificación financiera es clave, según los expertos, para hacer frente a la cuesta de septiembre ArtistGNDphotography

La clave de una buena gestión económica: no gastar lo que no se tiene

Anticiparse es clave para afrontar la cuesta de septiembre. Los expertos recomiendan que planifiquemos gastos con antelación y meses antes seamos capaces de elaborar un presupuesto detallado con los costes que vamos a tener en septiembre: pagos de mensualidades, compras relacionados con el regreso a los colegios, las actividades extracurriculares y otras facturas atrasadas.

Desde el Instituto Santalucía proponen que la planificación financiera empiece antes de septiembre: "Es recomendable comenzar en agosto para tener una visión clara de los gastos que se avecinan". También proponen "elaborar un presupuesto detallado que incluya todos los gastos esperados para el regreso a clases y otras actividades del mes y no esperar a última hora para hacer las compras escolares, optar por hacer compras escalonadas".

Es lo que hace Andrea Valencia. Cuenta a RTVE Noticias que ella tiene dos hijos y "la cuesta de septiembre supone un esfuerzo importante". En su familia utilizan la fórmula de anticipar compras importantes a junio y julio: "Los libros de textos los compramos cuando acaba el curso, también ponemos a la venta en plataformas de segunda mano el material escolar que ya no necesitan y los uniformes, durante el verano vamos haciendo las ventas y cuando llega septiembre tenemos un remanente para las compras que nos queden por hacer".

Luis Garvía asegura que no solo hay que planificar las finanzas, también el resto de partidas que afectan a la economía doméstica: Entre las fórmulas, organizar los trayectos en coche y no sucumbir a la compra por impulso. "También recomiendo a la gente más familiarizada con la tecnología que pase su lista de la compra a los chats de IA. Subes el ticket de la compra y te explica qué precios tienen los productos en los distintos sitios, donde puedes ahorrar, dónde puedes comprar packs más grandes...".

A estas fórmulas suma alguna clave más ASUFIN: "Conoce tu solvencia. Suma tus ingresos fijos y réstales los gastos obligatorios para saber con cuánto dinero cuentas de verdad". Desde la Asociación de usuarios financieros proponen por ejemplo "cancelar suscripciones que ya no se usen" y "organizar gastos con métodos claros, como separar el dinero para la luz, la comida y los seguros antes de gastar en ocio".

Por último, los profesores señalan la vuelta al cole de cada año como una nueva oportunidad para que la educación financiera cale en las familias, empape a todas las generaciones y llegue a los colegios desde las etapas más tempranas. "La planificación de la economía doméstica debe formar parte del ADN de las familias, desde los abuelos a los nietos, por eso es importante que los niños conozcan qué es, qué supone gastar, ahorrar, endeudarse, qué es un préstamos y qué son los bancos desde que son pequeños", asegura a RTVE Noticias Víctor Santos, profesor de Economía en el Liceo Sorolla (Madrid).

En España, la educación financiera tiene mucho margen de mejora. El nivel de cultura económica muestra una brecha notable entre lo que la población cree saber y sus conceptos reales. Solo el 54% de los españoles afirma manejar conceptos financieros generales, lo que coloca a nuestro país por debajo de la media de la OCDE y lejos de países como Estados Unidos u otros países europeos como Francia o Alemania.