Albares defiende la soberanía española sobre Ceuta y Melilla y culpa de la crisis de Ceuta a los "bulos"
- El ministro de Exteriores ha resaltado la cooperación permanente con Rabat desde el principio
- El PP acusa al Gobierno de no controlar la frontera y Vox ve "sumisión" ante Marruecos
- Directo: Crisis en Ceuta, última hora
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha defendido este viernes en el Congreso de los Diputados que Ceuta y Melilla "son dos ciudades orgullosamente españolas y europeas", cuya "estabilidad y prosperidad" son una prioridad para su Ministerio. "El compromiso es total y permanente. Ceuta y Melilla son España y son Unió Europea, son parte de nuestra integridad territorial y nuestra soberanía, y todos los ceutíes y melillenses, independientemente de su origen, credo y procedencia, son españoles y europeos, no solo de derecho, sino de corazón y alma, y será así siempre", ha dicho.
Albares, además, ha resaltado la cooperación con Marruecos en la crisis migratoria en Ceuta, y ha culpado de la crisis a los "bulos" respecto a la sentencia del Tribunal Supremo que se difundieron entre los migrantes en el país vecino y en otros países africanos.
El ministro ha asegurado que en ninguna de sus numerosas conversaciones con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, se ha puesto en duda la integridad territorial de España. "He sido muy claro sobre Ceuta y Melilla, la integridad territorial y la soberanía. No ha habido ni habrá nunca ningún tipo de conversación al respecto", ha subrayado, y ha añadido que desde Exteriores "hemos rechazado formalmente y por todos los cauces diplomáticos las declaraciones contrarias a nuestra integridad territorial".
Albares ha comparecido este viernes ante la Comisión de Exteriores del Congreso a petición propia para informar sobre la actuación de su departamento en la crisis migratoria de Ceuta.
Contactos diarios con Marruecos
El titular de Exteriores ha asegurado que ha hablado con Bourita prácticamente a diario y que "la comunicación con Marruecos ha sido desde el primer momento y es permanente para frenar esta crisis y prevenir una situación similar en el futuro".
Ha relatado que pidió a su homólogo tres medidas: refuerzo inmediato de la frontera el 30 y 31 de julio; devolución inmediata de las personas que habían cruzado irregularmente la frontera; y evitar otros cruces masivos, como el anunciado en redes sociales para el 15 de agosto. El ministro ha asegurado que, gracias a esas gestiones y al "diálogo diplomático" con el país vecino, en las 48 horas siguientes regresaron a Marruecos el 90% de las personas que habían logrado cruzar, y que el intento de cruce masivo del 15 de agosto fue "frustrado".
El ministro ha afirmado que la crisis tienen su origen en los bulos que se extendieron por Marruecos y otros países africanos a raíz de la sentencia del Tribunal Supremo del 29 de junio, que establecía que no se podía devolver de manera inmediata a los migrantes que hubieran llegado a España por mar, y ha relatado pormenorizadamente la circulación de este bulo, del que ha culpado a actores individuales, foros de migrantes y a redes de traficantes de personas.
"¿Por qué miles de personas se lanzaron sobre Ceuta? El detonante está en un bulo, en la desinformación y las redes sociales, pero también en la desigualdad entre Europa y África y en la violencia en zonas del continente, que alimentan la desesperación de personas que se arriesgan a jugárselo todo, y que en Europa fomentan temor y agitación social agitada por extremistas", ha dicho Albares.
"Guerra cognitiva" de la ultraderecha
Albares ha culpado también de la situación en Ceuta a una "guerra cognitiva" de la "internacional reaccionaria", lanzada en plataformas digitales mundiales, y en sus "terminales mediáticas y digitales" en España para "dividir" a los españoles y europeos.
"Se ha usado este asunto sabiendo que es el elemento que más divide a los europeos y que es gasolina electoral para los movimientos de extrema derecha", ha advertido Albares. "Se explotó el miedo de los ciudadanos a esas personas ya deshumanizadas convertidas en arma arrojadiza contra un país y su gobierno", ha añadido.
El ministro ha lamentado también la falta de apoyo de algunos gobiernos europeos ("pocos", ha puntualizado), y en especial de Italia, que ha achacado a intereses de "política electoral interna". "Va en contra de la UE, sin solidaridad no hay UE, y sorprende poque este país [Italia] recibe cifras más altas de inmigrantes irregulares", ha apostillado.
El PP acusa al Ejecutivo de no controlar la frontera
En el turno de intervenciones de los grupos políticos, el PP ha acusado al Gobierno de no controlar la frontera, al contrario que Marruecos.
"Marruecos sabe que el Gobierno actuará siempre tarde", ha lamentado el diputado 'popular' Carlos Floriano, y "ha demostrado que puede controlar su frontera cuando decide hacerlo". "Si puede hacerlo, también puede dejar de hacerlo cuando quiere y le da la gana. La seguridad de una frontera española no puede depender de la voluntad de quien está al otro lado", ha añadido Floriano. "Una cosa es cooperación y otra dependencia. España tiene que ser capaz de proteger las fronteras cuando Marruecos no está dispuesto a cooperar", ha insistido.
El diputado del PP cree que el Gobierno tenía la información de que el cruce masivo se iba a producir, y "alguien decidió que no había necesidad de hacer nada".
Floriano ha preguntado al ministro "qué obtuvo España" con el cambio en la política respecto al Sáhara Occidental, y también le ha pedido que garantice que dicho cambio de posición "no tuvo nada que ver con la información" que presuntamente obtuvo Marruecos con el espionaje al móvil del presidente Pedro Sánchez mediante el programa Pegasus.
El diputado de la oposición ha criticado que no haya habido una protesta diplomática a través de los embajadores, y ha asegurado que "los ceutíes no pueden aceptar como normal lo que los españoles no aceptan en otra ciudad de España".
"España hace concesiones esperando estabilidad en la frontera que al final depende de decisiones al otro lado de la frontera. - ha concluido Floriano - La cooperación se negocia, la amistad se cultiva, pero la soberanía no se delega, tampoco en Marruecos".
Vox acusa al Gobierno de "sumisión" ante Marruecos
Ignacio Hoces (VOX) ha acusado a Albares de "colaborar con la invasión y con el ataque a la soberanía de España más grave de los últimos años" y al Ejecutivo de "cobardía, sumisión y traición". "Marruecos instrumentaliza la migración, sufrimos invasiones, les pagamos porque ustedes lo deciden, y además reclaman parte del territorio nacional. ¿Y ustedes qué hacen? Deshacerse en zalamerías y genuflexiones ante Marruecos".
Hoces ha acusado al país vecino de librar una "guerra híbrida", de provocar "caos y peste" en Ceuta y de "usar a la población civil para doblegar la voluntad de nuestra nación". "Marruecos crea un problema, dice que es la solución y sabe cómo chantajear y usar la traición de un Gobierno como el suyo", ha dicho el diputado ultraderechista.
"Cuando España es atacada, no hay cálculo diplomático que pueda anteponerse a la defensa férrea de los intereses nacionales", ha declarado Hoces en otro momento de su intervención.
Los socios de investidura piden más "firmeza" ante Marruecos
En su turno de intervenciones, los socios de investidura del Gobierno han coincidido en señalar la responsabilidad del país vecino en la crisis y en pedir al ministro más "firmeza".
"Marruecos lleva años chantajeando a España", ha declarado el diputado de Podemos en el Grupo Mixto Javier Sánchez Serna. "Tenemos un problema fundamental que es que EE.UU., Israel y Marruecos quieren que Ceuta y Melilla dejen des ser españolas", ha añadido, y ha criticado la respuesta del Gobierno español.
"Estamos ante una agresión directa contra España, y se trata de si se mira la realidad de frente o lo reducimos a un asunto de disputa doméstica", ha añadido Sánchez Serna, quien a la vez ha acusado a PP y Vox de actuar "como una quinta columna de la monarquía marroquí".
Para Mikel Legarda (PNV), "Marruecos no es un país confiable", y ha ejercido al menos una "anuencia tácita" en el cruce masivo de la frontera con el objetivo, "al menos como oportunidad última y sobrevenida de sacar beneficio de su posición irredentista sobre Ceuta y Melilla, y provocar una quiebra social interna gravísima que se suma a la quiebra económica y trasladar imagen problemática" de ambas ciudades autónomas. Por eso ha pedido "firmeza" en el trato de Marruecos.
Jon Iñarritu (EH-Bildu) ha lamentado que las explicaciones de Albares "llegan tarde" y le ha preguntado si "nadie les avisó", ni la embajada ni el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). "Cuesta comprender cómo siendo tan obvio y con millones de mensajes en redes sociales y habiendo expertos que trabajan para España, Marruecos y para instituciones europeas, que nadie avisara", ha apuntado.
Iñarritu ha admitido que la crisis ha sido instrumentalizada por la "internacional reaccionaria", pero ha preguntado al ministro si "no le choca" que precisamente "dos grandes aliados de Marruecos como son la administración Trump y la administración Netanyahu lideran esa internacional reaccionaria". "No vemos esa colaboración con Marruecos y sí vemos varios indicios de una participación activa o pasiva en los hechos del día 30" para "enviar un mensaje a España o a la UE", ha concluido el diputado abertzale.
Marta Madrenas (Junts) ha considerado que ha "fallado" la estrategia del Gobierno ante Marruecos, iniciada en 2022 con el cambio de postura sobre el Sáhara Occidental, y le ha preguntado "qué obtuvieron a cambio" de ceder respecto a los derechos del pueblo saharaui. "No tenemos pruebas de que Marruecos organizara" el cruce masivo, ha reconocido Madrenas, "pero no podemos pasar por alto que las relaciones no funcionan correctamente" y se ha preguntado "hasta qué punto el reino de España depende de Rabat para la estabilidad migratoria".
"En una cosa estamos de acuerdo todos los grupos, y es que la versión que nos da no nos cuadra", ha lanzado por su parte Francesc-Marc Álvaro (ERC). "Los ministros sólo están de acuerdo en una cosa: en defender el papel de Marruecos. - ha declarado el republicano - Ya quisiera tener un amigo como el Gobierno de España respecto al régimen marroquí (...) Todo el relato pasa por situar fuera de campo el elemento más significativo que es el régimen marroquí".
El diputado de ERC ha criticado que no se haya convocado al embajador marroquí para plantear una protesta, y ha especulado si Marruecos pretende obtener de la UE "un estatus similar al de Turquía" en la gestión migratoria.
PSOE y Sumar piden no crear una crisis diplomática
El portavoz del PSOE en la Comisión, Sergio Gutiérrez, ha asegurado que la cooperación de Marruecos en la gestión de la crisis era indispensable y ha preguntado a los partidos de la derecha "cómo se harían esos retornos si España hubiera roto el canal diplomático con Marruecos en el momento de máxima tensión".
Gutiérrez ha abogado por "ni aplaudir ni criminalizar a Marruecos, sino conseguir que colabore: controlar su lado de la frontera, controlar a las mafias, impedir salidas y aceptar a quienes no pueden estar en nuestro territorio".
El diputado socialista ha defendido la "respuesta extraordinaria" del Gobierno con la movilización de las Fuerzas y Seguridad del Estado y de los medios públicos, y ha asegurado que el Ejecutivo "actuó con firmeza y con arreglo a la ley".
"Ceuta es una ciudad española y europea", ha dicho también Gutiérrez, que ha acusado a PP y Vox de "patriotismo de hojalata".
El socio del Gobierno de coalición, Sumar, por boca del diputado Agustín Santos, ha admitido que la tardanza en la actuación policial de Marruecos puede interpretarse como "un acto de mala fe" de Marruecos "con consecuencias políticas", pero ha puesto el foco en la "crisis humanitaria de muy difícil gestión".
"Si se transforma en una crisis diplomática con Marruecos, la crisis en Ceuta no tendrá solución", ha advertido Santos, por la dependencia económica de la ciudad respecto al comercio con su entorno. "No existe futuro para Ceuta y Melilla sin esa colaboración con Marruecos", ha remachado.