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Italia y Dinamarca rechazan "la inmigración descontrolada" y piden centros de repatriación en otros países

  • Giorgia Meloni y Mette Frederiksen han unificado posturas en un comunicado conjunto
  • Ambas han denunciado "los impactos negativos de la inmigración ilegal en nuestras sociedades"
Pedro Sánchez y Giorgia Meloni conversan en Bruselas el 22 de enero de 2026, rodeados de personal de prensa con cámaras.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en Bruselas el 22 de enero de 2026 Frederic Sierakowski/European Council/DPA/EP
RTVE.es/Agencias

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y su homóloga danesa, Mette Frederiksen, han publicado este lunes un comunicado conjunto en el que rechazan "la inmigración descontrolada" y piden centros de repatriación en terceros países.

"Entendemos que muchos puedan cuestionar nuestra colaboración. Provenimos de posiciones políticas muy diferentes y, desde luego, no coincidimos en todo. Somos las únicas dos mujeres jefas de gobierno en la UE. Una de nosotras dirige un gran país del sur; la otra, un pequeño país del norte. Pero nos une nuestro deseo de defender Europa.", comienza la nota publicada en las redes sociales de Meloni.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, junto su  homóloga danesa, Mette Frederiksen

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, junto su homóloga danesa, Mette Frederiksen Cuenta Instagram de Giorgia Meloni

Ambas afirman: "No aceptamos la inmigración descontrolada a Europa y hemos promovido una política de inmigración rigurosa, tanto en nuestros países como en Europa".

Italia introdujo controles en aeropuertos y puertos para los viajeros procedentes de España después de lo acontecido en Ceuta y posteriormente el Gobierno español, ante la negativa italiana de levantarlos, impuso la misma medida para los que lleguen de Italia.

"Nadie puede negar los impactos negativos de la inmigración ilegal en nuestras sociedades: aumentan las tasas de criminalidad y la presión sobre los servicios públicos, y se desgasta la confianza de los ciudadanos", han expresado.

"Es particularmente grave cuando los migrantes ilegales, privados del derecho a quedarse en nuestros países, cometen crímenes violentos, trafican con drogas o son responsables de violencia sexual", han añadido ambas jefas de Gobierno, quienes aseguran que la ciudadanía espera de ellas "acciones concretas".

En este sentido Meloni y Frederiksen reclaman la creación de "centros de repatriación en terceros países, así como otras soluciones innovadoras fuera de Europa", un proyecto que Italia ya ha realizado en Albania y ahora se piensa hacer en algunos países africanos.

Ambas justifican la decisión alegando que su deber es "brindar respuestas concretas a los ciudadanos, especialmente a los más vulnerables, y garantizar una mayor seguridad y protección para nuestras comunidades".

Por otro lado, aseveran que "el respeto a nuestras leyes debe ir de la mano del respeto a los valores europeos. Esto se aplica tanto a los inmigrantes irregulares como a los millones de ciudadanos extranjeros que residen legalmente en nuestros países y en toda Europa".

"Ambas estamos orgullosas del patrimonio cultural cristiano de Europa y queremos protegerlo. Esperamos que quienes vengan a nuestros países y elijan Europa como su hogar respeten nuestros valores y no intenten imponernos modelos de vida que no compartimos", señalan. Para ambas mandatarias "esta es la manera correcta de proteger a Europa y nuestros valores comunes", reza el texto.