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RTVE persigue el eclipse solar desde el aire a más de 10.000 metros de altura

  • El del próximo miércoles el primer eclipse total de sol visible desde la Península Ibérica desde 1912
  • Un equipo de RTVE se sube a bordo del vuelo IB1473
Avión de pasajeros en vuelo frente a un eclipse solar, con un cielo oscuro y un halo luminoso irradiando del fenómeno astronómico.
RTVE persigue el eclipse solar desde el aire a más de 10.000 metros de altura RTVE Diseño
MARTA REY

Este miércoles 12 de agosto España será el escenario de un eclipse total de sol, un acontecimiento único que podrá observarse por primera vez en más de 100 años desde la Península Ibérica. Como parte de la cobertura especial de este fenómeno, un equipo de RTVE perseguirá al eclipse desde el aire a bordo del vuelo IB1473, un trayecto muy especial organizado por Iberia.

El avión despegará del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas a las 18:45 y, a partir de las 19:33 se podrá seguir en directo la imagen que grabará una GoPro situada en la ventanilla derecha de la aeronave. Esta cámara captará la proyección de la sombra del eclipse sobre la superficie terrestre o sobre las nubes, en función de las condiciones meteorológicas.

Un vuelo "muy especial"

La ruta del vuelo ha sido diseñada para maximizar las condiciones de visibilidad del eclipse, se moverá por la llamada franja de totalidad y se centrará en la provincia de Palencia. Esa franja incluye enclaves del país de oeste a este, desde Galicia hasta Baleares. Fuera de ella, el resto del país verá un eclipse parcial. 

El comandante del vuelo IB1473 será Javier Lopera Alcalá, y el piloto Javier Meana Fernández, que tiene formación en astrofísica. Además, subirán a bordo investigadores del proyecto Shelios, una iniciativa científica y educativa liderada por el director científico de Light Bridges e investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias, el astrónomo Miquel Serra-Ricart.

Javier Meana asegura que se trata de un vuelo "muy especial" que incluye "un componente emocional". "El objetivo es hacer llegar a todo el mundo el eclipse de sol y dar la oportunidad de verlo desde el punto de vista de la cabina de un avión, con absoluta claridad y sin ningún tipo interferencias", expone el piloto.

El piloto y el copiloto del vuelo de Iberia que seguirá al eclipse IBERIA (Cedida)

La meteorología, "un reto"

Ahora bien, apunta el piloto, el trayecto también supone "un reto", ya que es "imposible" saber las condiciones que se van a encontrar ese día. "El gran reto es ensayar previamente qué condiciones podemos encontrarnos y adaptar ese ensayo al vuelo real", añade.

"Todos los vuelos se preparan con los máximos estándares de seguridad, confort y eficiencia, pero este exige un poco mas. No es solo ir de un punto a otro. Los tiempos son muy importantes, ya que el eclipse tiene una duración limitada", explica el comandante Javier Lopera. "Tratamos de estar en el momento adecuado en el lugar adecuado", asegura.

En el territorio peninsular, la posible climatología adversa y la nubosidad pueden determinar si el eclipse se verá de forma nítida en distintos puntos de la península. Aunque la AEMET apunta a una estabilidad generalizada, las zonas del litoral gallego y de Alborán y el área cantábrica tendrán cielos cubiertos.

A las 20:29, el eclipse total

El miércoles, la Luna y el sol se alinearán de tal forma que la primera ocultará totalmente al gran astro visto desde la Tierra. Lo que hace posible este fenómeno es que el Sol tiene un diámetro unas 400 veces mayor que el de la Luna y se encuentra unas 400 veces más alejado de la Tierra.

Desde el cielo, el eclipse alcanzará aproximadamente un 87% de parcialidad hacia las 20:20 y el punto álgido será a las 20:29, según lo previsto. Será entonces cuando se podrá contemplar el eclipse total durante unos siete minutos en total.

A las 20:37 comenzará el proceso inverso y, poco a poco, se irá descubriendo el disco solar. A las 20:49 el avión IB1473 comenzará el descenso y finalizará la retransmisión.

Este será el primer eclipse total de Sol visible desde la Península Ibérica desde 1912, pero el último con características similares de visibilidad tuvo lugar incluso antes, el 30 de agosto de 1905.