Le Pen confirma que se presentará a las elecciones presidenciales de 2027 y que recurrirá la sentencia
- El Tribunal de Apelación ha reducido su inhabilitación, lo que le otorga vía libre electoral
- Había sido condenada por pagar con dinero del Parlamento Europeo a trabajadores de su partido
La política ultraderechista francesa Marine Le Pen confirma que se presentará a las elecciones presidenciales de 2027, horas después de que el Tribunal de Apelación rebajase su pena por malversación de fondos del Parlamento Europeo a tres años de prisión (dos años suspendidos y uno con control electrónico) y a 45 meses de inhabilitación, solo 15 de ellos firmes, lo que le levanta el veto a ser candidata.
La política ha anunciado esta decisión en el canal televisivo TF1, donde también ha confirmado que recurrirá la sentencia a la Cour de Cassation, equivalente al Tribunal Supremo de España, para "agotar todas las vías legales". En la entrevista, ha remarcado que "se presentará a las elecciones sin tobillera eléctrica", aunque Apelación haya decidido que debe llevarla durante un año. La política ha argumentado que "hasta que Casación emita su propio fallo", no tendrá que llevar este artilugio durante la campaña.
"Los franceses tendrán la última palabra". Le Pen ha afirmado que está feliz con que el "tribunal haya dado al pueblo la libertad de votar".
Además, la ultraderechista ha confirmado que ella y Jordan Bardella, el joven presidente del partido Agrupación Nacional (RN) y su discípulo político, harán campaña juntos y él será Primer Ministro si logra llegar al Elíseo: "Bardella y yo iniciamos una campaña y ofrecemos a los franceses un tándem sólido. Juntos iremos al encuentro de los franceses para convencerlos", ha asegurado. Ante la incertidumbre de Apelación, Bardella se postulaba como el candidato para sustituir a Le Pen en caso de que esta fuese inhabilitada. Sin embargo, su paso adelante tendrá que esperar. A través de su perfil de X, Marine ha enfatizado en esta alianza entre ambos: "Con Jordan Bardella, vamos a iniciar esta campaña presidencial y juntos iremos a convencer a los franceses de que somos los únicos capaces de tomar buenas decisiones para cambiar su futuro". El presidente del partido ultraderechista acompañó a la futura candidata a la entrevista.
En marzo de 2025, la líder de RN fue condenada a cinco años de inhabilitación para ejercer un cargo público y a cuatro años de cárcel por pagar con dinero del Parlamento Europeo a trabajadores de su partido. Esta sentencia le impedía presentarse por cuarta vez a las elecciones, pero este fallo de Apelación ha cambiado las tornas. Sus 15 meses firmes de inhabilitación ya han sido cumplidos, ya que comienzan a contabilizarse desde cuando fue condenada en primera instancia. Además, le exigen el pago de 100.000 euros.
El tribunal ha afirmado que, aunque había confirmado la culpabilidad de Le Pen, también había tenido en cuenta "la libertad de elección del votante, un requisito previo para la expresión del sufragio democrático".
Este nuevo escenario le permitirá perseguir su sueño de convertirse en la primera presidenta de Francia, un objetivo en el que ha fracaso en hasta tres ocasiones. Parte como favorita en la mayoría de los sondeos, con el centrista Emmanuel Macron —su rival en las presidenciales de 2017 y 2022— fuera del mapa, al haber superado el límite de dos reelecciones.
Una condena que no la achanta
El caso por el que ha sido condenada Le Pen implica a otras 24 personas vinculadas al partido por hechos cometidos entre 2004 y 2016, que sumaban un perjuicio de 4,1 millones de euros al Parlamento Europeo. Le Pen habría establecido una red de desvíos de fondos destinados a los salarios de los asistentes en la Cámara para pagar a los miembros de la agrupación. Su formación fue multada con dos millones de euros.
Inicialmente, fue condenada por el Tribunal Correccional de París a cinco años de inhabilitación para ejercer un cargo público y a cuatro años de cárcel. Más tarde, el Ministerio Público anunció una requisitoria ligeramente menos severa que la del Tribunal Correccional, al solicitar cuatro años de cárcel, con solo uno de cumplimiento en arresto domiciliario con tobillera electrónica —frente a los dos de la petición iniciales—, y cinco de inhabilitación. El fallo de Apelación de hoy pone fin a una investigación que se inició en 2015, cuando la Eurocámara alertó a la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) sobre posibles irregularidades en la contratación de asistentes parlamentarios del Frente Nacional.
Tras recurrir la sentencia, Le Pen aclaró que no recurriría a la Corte de Casación si Apelación confirmaba su inhabilitación, y también dejó claro que no iba a presentarse si se le ordenaba llevar una tobillera electrónica: “Porque si se me permite ser candidata, pero, en la práctica, se me impide hacer campaña libremente, entonces entenderán que eso no sería posible”, afirmó. Es por ello que Le Pen ahora sí recurrirá este recurso, con la esperanza de que le eximan de portar este artilugio.
RN, líder de los sondeos
Tanto Le Pen como Bardella lideran los sondeos de opinión. El joven eurodiputado y presidente de la agrupación contaba incluso como mayor valoración que la veterana, con un apoyo de 36 puntos, 4 por encima de su mentora política.
Ambos forman, como bien ha dicho Le Pen en la entrevista, un tándem complementario. Si bien coinciden en su visión ultranacionalista y en una dura crítica contra la inmigración, la veterana defiende unas políticas sociales intervencionistas, si bien estas medidas buscan defender al "obrero francés" y a la "soberanía nacional". En ese sentido, Bardella aboga por una economía más neoliberal, con un estado que interfiera poco y defienda a las grandes empresas.
El Parlamento francés se encuentra fragmentado en tres grandes bloques: la extrema derecha de RN, la izquierda radical del Nuevo Frente Popular y el centro de Juntos Ciudadanos, el partido que actualmente gobierna con Macron como presidente.
Dentro del espectro político centrista, aparecen dos candidatos presidenciales, ambos ex primeros ministros de Macron: el alcalde de El Havre y fundador del partido Horizontes, Édouard Philippe, y el diputado y jefe de Renacimiento, Gabriel Attal.
El bloque de izquierdas está dividido, está dividido: Jean-Luc Mélenchon es el candidato del ala más radical, La Francia Insumisa (LFI), y el resto debate si deberían recurrir a primarias para escoger a un alternativo.