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El calor, enemigo silencioso para vinos, libros y objetos de valor en casa: ¿cómo protegerlos?, ¿lo cubre el seguro?

  • España sufre la segunda ola de calor del verano, con termómetros por encima de los 40 grados
  • Se recomienda de forma generalizada evitar los cambios bruscos de temperatura y la luz solar directa
El calor, un enemigo silencioso para vinos, libros y objetos de valor en casa: ¿cómo conservarlos?, ¿cubre el seguro el daño?
Un ventilador, en el centro del salón de una casa, en una imagen de archivo GETTY
RTVE Noticias

España sufre estos días la segunda ola de calor del verano, con termómetros por encima de los 40 grados en varios puntos de la península. Además del riesgo para la salud de los trabajadores y personas vulnerables, las noches sin dormir y las facturas del aire acondicionado (quien lo tenga), los picos de temperatura pueden ser un enemigo silencioso para algunos objetos de valor que guardamos en nuestros hogares.

Vinos y libros, entre otros, pueden deteriorarse día a día, no tanto por el calor en sí, sino por el "vaivén" de temperaturas, de acuerdo con el depósito para la conservación de bienes preciados Centro de Valores. "Cada subida y bajada de temperatura dilata y contrae los materiales, una tensión continua que abre grietas, despega capas y debilita estructuras", señalan en una nota de prensa de la compañía, que presta también atención a las obras de arte.

¿Cómo mejorar la conservación de nuestros bienes ante este fenómeno extremo?, ¿cubre el seguro los posibles daños? Repasamos las claves, a continuación.

Los vinos ante las altas temperaturas

Los expertos en vinos coinciden en la importancia de proteger las botellas de cambios bruscos de temperatura. Se recomienda conservar entre 10 y 16 ºC las de tinto, según apunta la bodega riojana El Coto, mientras que la Familia Torres, en el Penedès, aconseja mantener los blancos y rosados entre 10 y 14 ºC, con una humedad en torno al 70%.

"Cuanto más alta sea la temperatura, más complicado será mantenerlo en las condiciones óptimas, ya que el calor acelerará su maduración", indica El Coto en su página web.

Para asegurarnos de que los vinos pasen el verano sin echarse a perder, lo ideal es guardar las botellas siempre lejos de la luz solar directa y de fuentes de calor, como los fuegos de la cocina o ventanas.

Una vez encontrado el sitio adecuado, estas deberían descansar en horizontal. "Así, el corcho se mantendrá mojado e hinchado, e impedirá que el oxígeno (el principal responsable de que los vinos se estropeen) penetre en la botella", explica la bodega Torres.

Proteger de la humedad los libros

Centro de Valores apunta igualmente al efecto de los fenómenos climáticos extremos en los documentos de papel, fotografías y libros antiguos, "que el calor reseca y la humedad deforma hasta degradar las tintas y comprometer su validez", así como en los relojes y las piezas de piel, que pueden resecarse y enmohecerse. "En todos los casos, el resultado es el mismo: una pérdida de valor", advierte la compañía.

Para conocer cuáles serían las condiciones idóneas para guardar nuestros libros, recurrimos a la Biblioteca Nacional, cuyas principales directrices no son muy diferentes a las de los vinos: temperatura estable y poca luz solar directa.

El conservador de la institución Luis Crespo advierte en un artículo que "un aumento de diez grados en la temperatura incrementa al doble la velocidad de las reacciones químicas", pero también señala que la mayoría de los problemas de conservación surgen de "fluctuaciones excesivas" en el termómetro y en la humedad relativa. Lo "más importante", en todo caso, es garantizar una correcta circulación del aire para evitar ataques de hongos y microbios al papel, un problema que puede ser más habitual en segundas residencias.

Si hay daños, ¿lo cubre el seguro?

No. Por lo general, el seguro del hogar cubre daños por fenómenos meteorológicos, pero no se incluye el calor entre ellos. Los más comunes son la lluvia, el viento, el pedrisco, el granizo y la nieve, mientras que en las grandes catástrofes (desde un terremoto a una dana extraordinaria) es el Consorcio de Compensación de Seguros el que se encarga de las indemnizaciones.

De este modo, el deterioro de los objetos como consecuencia de las altas temperaturas se consideraría parte del desgaste generalizado por el uso o por la falta de mantenimiento.