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Análisis

La cumbre de la OTAN llega en un momento de "incertidumbre y desconfianza" entre EE.UU. y sus aliados europeos

  • La cumbre debe discutir los planes de Washington para reducir sus fuerzas convencionales en Europa
  • Los países europeos pueden ganar más peso y responsabilidad
Análisis: qué esperar de la cumbre de la OTAN en Ankara
Carteles sobre la cumbre de la OTAN, En Ankara, el 26 de junio. June 2026. ADEM ALTAN / AFP

La OTAN celebrará en Ankara los días 7 y 8 de julio su 36ª cumbre, que viene marcada por unas relaciones difíciles entre la Administración Trump y los miembros europeos de la Alianza.

Las apetencias de Trump sobre Groenlandia; las discrepancias en el apoyo a Ucrania y la rabieta del presidente por la falta de apoyo de sus aliados en la guerra en Irán han creado una crisis de confianza entre supuestos aliados. El anuncio de una retirada de tropas estadounidenses de territorio europeo y las declaraciones de Trump de que podría "no estar ahí para ayudar" en caso de necesidad han obligado a los países europeos a plantearse seriamente la necesidad de asumir una mayor parte de su propia defensa.

"No es una crisis pública pero sí soterrada, claramente, porque hay desconfianza", explica a RTVE Noticias Domènec Ruiz, asesor de la presidencia del CIDOB, investigador y representante del centro de análisis en Bruselas. "La incertidumbre y la desconfianza son lo que caracteriza la relación ahora mismo", abunda.

Juan Tovar, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Burgos, coincide en que hay "desacuerdos previos", pero recuerda que durante la reciente cumbre del G7 en Francia "los aliados vieron al presidente Trump en una posición que ellos consideran más razonable".

Para Jordi Calvo, coordinador del Centre Delàs de Estudios para la Paz, la política "real" no son las declaraciones del republicano. "EE.UU. sólo obtiene ventajas de su presencia en Europa y del gasto que le supone, lo que quiere es reducir un poco su factura; es un acto de negociación", asevera.

El gran debate en Ankara: retirada de tropas y reparto de cargas

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, que no se distingue precisamente por contradecir a Trump, ha adelantado que las tareas de la cumbre serán avanzar en el reparto de la responsabilidad; traducir en resultados concretos los compromisos de los Aliados de aumentar su gasto militar; y continuar el apoyo a Ucrania.

Un borrador de declaración al que ha tenido acceso Reuters, y que tendrá que ser aprobado por los líderes reunidos en Turquía, asegura que Trump subrayará su "compromiso férreo" con la defensa colectiva recogida en el Artículo 5 de la Alianza, y que se acordarán 70.000 millones de euros de ayuda militar a Ucrania este año y "al menos un nivel equivalente" para 2027.

El verdadero debate estará en el reparto de la responsabilidad a largo plazo dentro de la OTAN. Washington informó a los aliados de que reasignará a otras regiones del mundo, como el Indo-Pacífico, una parte importante de los medios militares convencionales desplegados actualmente en Europa y Canadá.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, dio seis meses para revisar la "postura" estadounidense en el Viejo Continente. De momento ya se ha anunciado la retirada de 5.000 soldados de Alemania, pero según The New York Times, el recorte incluirá bombarderos, cazas, aviones de vigilancia, portaaviones y submarinos.

"El objetivo [de la cumbre] es claro —ha dicho el embajador de EE.UU. ante la OTAN, Matthew Whitaker—: continuar con el traspaso de cargas para la defensa convencional de Europa a nuestros aliados". El subsecretario de Defensa estadounidense, Elbridge Colby, lo ha llamado "OTAN 3.0", un concepto que Rutte ha hecho suyo.

"Hasta ahora, la discusión con los americanos, y sobre todo con Trump, era el reparto del esfuerzo económico, y eso quedó resuelto el año pasado en La Haya con el compromiso de llegar al 5 % de gasto militar", declara Domènec Ruiz. "Pero hay un segundo nivel de la discusión que además interesa a la parte europea: el reequilibrio no puede ser sólo que los europeos pongan más dinero, sino también que tengan más responsabilidad".

"Si se piensa en la defensa europea en dos planos, el convencional y el nuclear, en ese reparto de tareas los europeos tendrían que asumir la parte del león de la dimensión convencional, y los EE.UU. asumir fundamentalmente la disuasión nuclear", añade el investigador del CIDOB.

Uno de los posibles resultados de la cumbre es la creación dentro de la Alianza de una comisión para que esa transición en el reparto de tareas sea ordenada.

"Se necesitaría algún tipo de organización entre los diferentes estados para que esto se produzca sin sobresaltos", dice Juan Tovar. "El secretario general ha planteado que hay estados dispuestos a rellenar el hueco. Pero vamos a ver primero cuál es el grado de la retirada estadounidense", agrega.

Jordi Calvo advierte de que el lenguaje de Trump no debe enmascarar la verdadera naturaleza de la relación trasatlántica. "La OTAN a quien sirve es a EE.UU., que no quiere perder sus bases militares ni su influencia política en Europa. Lo que quiere es un mayor gasto militar compartido e ingresar más con el gasto militar de sus aliados", dice el coordinador del Centre Delàs.

Contratos de armas y Ucrania

Efectivamente, Rutte ya ha anunciado que en la cumbre se desvelarán programas y contratos de armamento milmillonarios, además del impulso a la industria militar.

"La OTAN tiene entre sus objetivos la cooperación militar y armamentística entre sus miembros, y eso significa intercambio y transferencia de armamento, comprar y vender - expone Jordi Calvo. - Antes se maquillaba o se reservaba para espacios más discretos, porque había menos tolerancia en la sociedad civil, probablemente hubiera habido protestas o reacciones adversas de algunos gobiernos o partidos políticos. Pero ahora se dice abiertamente, parece que hay una aceptación mayor a que esto sea así".

Drones, interceptores, inteligencia artificial o misiles de largo alcance: ¿en qué deberían gastar los aliados el dinero de sus contribuyentes? "En defensa no se trata tanto de cambiar unas cosas por otras —explica Domènec Ruiz—. Lo importante es el conjunto de las capacidades y evitar duplicidades".

El investigador del CIDOB pone como ejemplo a Ucrania y su experiencia con los drones. "Hasta ahora se había visto a Ucrania sobre todo como una carga para Europa: por la carga financiera, la acogida de refugiados y el envío de armamento de todo tipo. Y el consenso europeo es que está bien que sea así, moralmente, políticamente y estratégicamente, porque es la barrera defensiva de Europa. Pero dicho todo esto, la industria de defensa ucraniana es un activo enorme para Europa, por todo lo que ha innovado, sobre todo en drones".

Precisamente la continuación del apoyo a Ucrania, y no sólo con declaraciones, será una de las prioridades de Mark Rutte durante la cumbre. El secretario general ha pedido también que los aliados "cumplan sus compromisos" para enviar "un mensaje claro" al presidente ruso, Vladímir Putin.

Para todos los públicos Trump critica a España y exige más gasto de defensa a OTAN - Informativo 24h | Ver
Transcripción completa

ruta ha empezado la reunión en forma de oda al presidente estadounidense ha

hecho una exposición sobre lo que ha llamado

el trillón de Trump.

Una gráfica que muestra lo que ha incrementado la inversión en defensa de

la

OTAN desde que llegó a la Casa Blanca.

Lo ha comparado con el presidente Eisenhower y

ha alabado su liderazgo.

Las buenas palabras no han ablandado a Trump, que ha vuelto a cargar contra

los países

europeos por no ayudarle en su guerra contra Irán.

Dice que está excepcionado

con Reino Unido, Alemania Francia y con España, que ha dicho que es

horrible

En la reunión paralela, la que se ha producido en Europa, el tono ha sido

otro.

El Canciller alemán,

ha abogado por la cooperación y ha asegurado que los países se han

comprometido a alcanzar el gasto en defensa del 3,5%

para 2029. Mensaje de unidad y refuerzo de la

alianza de Meloni

Starmer y una mirada a la cumbre de julio en Ankara

Una cita clave en la que Donald Trump querrá volver a marcar el paso y seguir

presionando a los

líderes europeos para que cumplan con sus exigencias

Donald Trump califica a España como aliado "horrible" por su falta de apoyo económico a la OTAN

Tampoco es descartable que Trump reabra otros debates en Ankara, como el del porcentaje de inversión en defensa (ha vuelto a criticar a España), la falta de apoyo de sus aliados para reabrir el estrecho de Ormuz o incluso la participación en escenarios alejados de Europa, como el Indo-Pacífico, algo que los expertos ven poco probable.

"No tiene mucho sentido que la OTAN intervenga militarmente en el Indo-Pacífico, pero ya se han abierto vías de cooperación con otros aliados de EE.UU. como Corea del Sur o Japón", apunta Tovar.

Hacia un "cambio de paradigma"

Sean cuales sean los resultados concretos de la cumbre, según Domènec Ruiz, estamos ante un "cambio de paradigma". "La OTAN ya está cambiando. Los europeos ya no pueden poner todos los huevos en la misma cesta, claramente", afirma.

"No es que la OTAN pierda sentido, pero ya no puede ser sólo la OTAN. Hasta ahora, la Alianza se ha encargado de la defensa europea, porque la Unión Europea no se ocupa para nada de la defensa territorial, sólo de misiones de mantenimiento de la paz, de crisis humanitarias o emergencias. Eso ya empieza a resquebrajarse, en mi opinión, con la segunda Administración Trump. Pasamos de un paradigma de 'sólo OTAN' a otro que podría ser 'primero la OTAN'".

Juan Tovar duda de la capacidad de los aliados europeos de actuar al unísono. "El problema ha sido siempre las divisiones entre los propios europeos. Estamos en un momento de visibilidad de las discrepancias: diferentes intereses nacionales, diferentes visiones entre los estados europeos. Así que, de momento, no parece que eso vaya a ir mucho más allá", opina el profesor de la Universidad de Burgos. "Otra cosa es que haya un sector europeo más fuerte dentro de la OTAN, pero va a ser en el marco de cooperación entre estados", añade.

Jordi Calvo cree que puede cambiar el peso que cada país tiene dentro de la OTAN "en un momento en el que el poder duro ha pasado a primera línea". "El gran acelerón militar que está produciéndose en Alemania, y el elevado nivel que ya tenían Francia y muchos otros países a a llevar a Europa a un lugar diferente, y puede pasar a ser percibida como una amenaza", advierte.

El coordinador del Centre Delás cree que el futuro de Europa tendría que estar fuera de la Alianza Atlántica. "Si la OTAN era la encargada de mantener la paz en Europa tras la Guerra Fría, ha fracasado. Mejor que se encarguen otras instituciones, como la UE o la OSCE [Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa]. A Europa le conviene organizarse, emprender un camino propio, pero no una 'OTAN europea', sino generar otras herramientas, la diplomacia, la neutralidad, la cooperación al desarrollo y contribuir a la paz".